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Presentamos el libro «Combatir el machismo para unia a la Clase» – Mariúcha Fontana (organizadora).

El libro que entregamos al lector es la selección de dos textos votados en congresos del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU) del Brasil. Son documentos de la organización, escritos por Mariúcha Fontana, ampliamente debatidos, de modo que, según la autora, son resultado de la elaboración colectiva. Ahora, pasados más de diez años, fruto de la decisión también colectiva, el PSTU resolvió publicar los documentos por la Editora Sundermann (ahora traducidos al castellano por la Editora Lorca, a través de sus Ediciones Marxismo Vivo).

“Documento Nacional de Mujeres” y “Machismo y Moral: el partido en cuestión” fueron escritos en 2008 y 2010, respectivamente. A pesar de haber sido escritos cuando el Partido de los Trabajadores [PT] gobernaba en colaboración de clases en el país, pensamos que estos textos poseen tanta o más actualidad hoy, cuando estamos bajo el gobierno de Jair Bolsonaro –populista de extrema derecha–, que pregona abiertamente el machismo, la LGBTfobia, el racismo, la xenofobia.

Vea la entrevista a Mariúcha: 

Los textos debaten la estrategia, el programa y la conducta de los revolucionarios de cara a la cuestión de las opresiones, en particular el machismo, frente al crecimiento de la opresión como parte de la decadencia capitalista e imperialista, y, al mismo tiempo, de las luchas crecientes por el mundo. Si hace diez años era central debatir las estrategias y el programa en el combate a las opresiones como parte de la lucha por el socialismo, ahora, cuando las luchas de los sectores oprimidos ganan aún más relevancia, el debate sobre la estrategia y el programa para enfrentar esta cuestión es aún más actual y relevante también.

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Es importante resaltar que es imprescindible golpear juntos y llevar una lucha conjunta en unidad de acción contra este gobierno y contra cualquier ataque proferido por él. No obstante, para entablar un combate que nos lleve a la victoria, la lucha no puede estar desvinculada ni dejar de formar parte de una estrategia, de un programa, de una política, y de una lucha por el poder de los trabajadores y por el socialismo.

Para los marxistas y revolucionarios, no hay salida dentro de esta sociedad capitalista que ya mostró toda su podredumbre y está llevando a la humanidad a la barbarie. Aunque se obtengan algunas conquistas, ellas pueden ser quitadas fácilmente, de acuerdo con los intereses del capitalismo.

Tampoco es posible dejar la lucha contra las opresiones para un futuro incierto. Así como la lucha por una sociedad igualitaria –una sociedad socialista–, la lucha contra las opresiones es una cuestión de principios y tiene que ser permanente.

El caso del combate al machismo tiene una importancia mayor. La opresión a las mujeres pone a la mitad de la clase trabajadora contra la otra mitad, en perjuicio de la totalidad de la clase y a favor de la burguesía. Como decía Lenin: “si las mujeres no están con nosotros, los contrarrevolucionarios pueden lograr que se pongan contra nosotros”.

Es una ilusión creer que la lucha contra el machismo es una lucha de todas las mujeres, trabajadoras y burguesas. Solo la lucha de la clase trabajadora unida, la lucha de los hombres trabajadores unidos a las mujeres trabajadoras, contra el machismo y por la construcción del socialismo, podrá acabar con la opresión. Esa lucha comienza ahora, combatiendo el machismo para unir a la clase. Es con esa discusión que esperamos contribuir.

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