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"No se callen, griten cuando ataquen su familia, sean fuertes", pide Elisabeth, viuda del desaparecido albañil carioca Amarildo.


El segundo y último día del I Encuentro Nacional del MML tuvo inicio este domingo, día 6, con una mesa que debatió la violencia contra las mujeres. Para discutir el tema, hablaron mujeres cuya lucha es simbólica en este sentido: la hindú Suma Marik, que lucha contra las violaciones en su país, y Elisabeth Gomes de Silva, habitante de la [favela] Rocinha [en Río de Janeiro], que inició una lucha después de la desaparición de su marido, el albañil Amarildo.


Antes de hablar las compañeras, Suzana Gutierrez, coordinadora del Sepe (sindicato que representa los educadores) y una de las dirigentes de la huelga de la educación de Río de Janeiro, habló sobre la mayor movilización en la historia en la red educacional del estado. En una intervención bastante aplaudida por el plenario, Suzana denunció la violencia contra las trabajadoras hecha por la Policía Militar, al mando del gobernador Sergio Cabral y el alcalde Eduardo Paes. 


Violaciones


También con intensos aplausos, Suma Marik [de la India]  inició su intervención agradeciendo la invitación y saludando el encuentro. Integrante de un movimiento que lucha contra las violaciones en su país, citó casos de violencia brutal en el país contra las mujeres y explicó que la raíz de ese grave problema está en la violencia impuesta por el propio Estado.


Suma citó casos de violencia sexual, física, psicológica y contra las castas más bajas. "Cuando una mujer es violentada, el Estado criminaliza la víctima y no al violador", dijo. "El Estado sólo tiene la pena de muerte como carta en la manga, pero eso ya está probado que no resuelve la criminalidad, inclusive las violaciones aumentaron", dijo.


Ella recordó que el triste caso de la joven brutalmente violada en diciembre de 2012 cambió la situación en el país y la lucha de los movimientos sociales. "En la India, la violación sólo es considerada cuando hay penetración vaginal. Nuestra lucha es para que cualquiera toque agresivo y postura en relación a nuestro cuerpo sea considerado violación", defendió Suma. "Luchamos para combatir la idea de que el uso de la masculinidad se da separada de la opresión de las mujeres. Exigimos un cambio de las leyes y estamos contra la pena de muerte", dijo.


"Nosotras todas tenemos una lucha muy dura al frente y no habrá éxito si no hubiera un corte de clase profundo en esa discusión. Vida larga movimiento feminista y clasista", concluyó.

 


La violencia de las Unidades de Pacificación Policiales (UPPs)


"¡Olé, olé, olé, olá, la Rocinha quiere saber dónde Amarildo está!", cantaron las mujeres en el plenario, cuando Elisabeth Gomes de Silva comenzó su discurso. La esposa de Amarildo inició diciendo que estaba presente para homenajear a todas las mujeres, todas las fuertes, que participaban del encuentro.


"No se callen, griten cuando ataquen a sus hijos, a sus maridos, a su familia. Muchas personas se quedan calladas y esconden los abusos que se producen en las comunidades y en las UPP’s”, pidió emocionada.


Elisabeth habló de casos de violencia y tortura contra habitantes de las comunidades cariocas y recordó cómo se llevaron Amarildo, sin dar explicación. "Para mí, son bandidos uniformados. No voy a descansar hasta que los huesos de mi marido aparezcan", afirmó. "Mujeres sean fuertes, sean fuertes", concluyó.


Campaña por la no violencia contra las mujeres

Después de la intervención de Suma y Elisabeth, Marcela Azevedo, del MM de Pará, y Karen Capelesso del MM de Curitiba presentaron la propuesta de campaña nacional contra la violencia hacia las mujeres a ser desarrollada por el MML [que fue aprobada por el plenario].