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Cristina, Macri, todos los viejos políticos en la misma vereda
El aborto inseguro es la principal causa de muerte materna en el país, donde se realizan 500.000 abortos por año, más de 100 terminan con mujeres muertas y decenas de miles en el hospital público con complicaciones graves. Las víctimas son jóvenes y pobres. La cifra es vieja y conocida, porque no ha variado en los últimos 30 años; en los congresos internacionales sobre el tema argentina es siempre un mal ejemplo.

No se cumple ni el Código Penal de 1921
 
Hace casi un año y medio la Corte suprema emitió un fallo sobre el aborto no punible, que obligaba a cumplir el derecho de toda mujer a interrumpir un embarazo en caso de violación o de riesgo en su salud.

El fallo de la Corte dejó en claro que la Constitución y los tratados de derechos humanos impiden castigar la práctica del aborto a toda víctima de violación. Precisó el alcance del artículo 86 del Código Penal – que data de 1921 – ya que lo aplicaban, y solo a veces, a víctimas con discapacidad mental. Estableció que los médicos no deben pedir autorización judicial sino que alcanza con la declaración jurada de la víctima; y que los jueces deben abstenerse de judicializar el acceso a las intervenciones. además exhortó a las autoridades nacionales y provinciales a implementar protocolos hospitalarios y hacerlos cumplir.

Con ese fallo pareció llegar a su fi n un siglo de indignidad y humillación de niñas y mujeres, un siglo en que el artículo 86 del Código Penal, fue descaradamente ignorado por los tres poderes del Estado.

sin embargo, no es así: las resistencias persisten. al menos diez provincias aún no acataron el fallo, otras aplican protocolos restrictivos y las seis donde estaría vigente tienen grupos opositores de derecha, de la iglesia Católica y otras iglesias, que han recurrido a la Justicia para entorpecer su aplicación.

El gobierno nacional es el principal responsable de esta situación. En marzo Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para el Estudio e investigación de la mujer, declaró: “Es lamentable que a un año del fallo de la Corte aún el Ministerio de Salud de la Nación no planteó el tema en una reunión de Cofesa (Consejo Federal de Salud) para adoptar una política nacional y promover en todo el país que se atiendan estos casos con el protocolo que desde el 2010 está elaborado, pero que el ministro no lo aprobó aún por resolución, permitiendo que cada jurisdicción defi na el protocolo de atención en forma diferente”.

Mientras Cristina Kirchner, gobernadores y funcionarios junto con la iglesia, miran para otro lado, los abortos continúan produciéndose en el circuito clandestino.

Por voluntad directa de la presidente, la “década ganada” no ha sido el tiempo de las mujeres trabajadoras. Y, según las propuestas electorales, tanto para el kirchnerismo como para la oposición patronal, ahora tampoco es el tiempo.

Lo confirma una reciente declaración de Victoria Montenegro[1], nieta recuperada y candidata a diputada nacional del FpV : “…no es un tema de agenda en este momento político, pero me parece que nos debemos como sociedad, un debate serio, porque son muchas las mujeres que se mueren por abortos y son las más pobres…”.

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Notas:
1 Página 12, 12/ 07/2013
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