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La lucha por la legalización del aborto en Argentina, convocó a miles de activistas a tomar las calles. En medio de esa multitudinaria lucha, surgieron voces que exigían el acceso a la salud sexual y reproductiva de las personas trans y otras identidades.

Por Vanessa Valverde

Habitualmente, cuando se habla de aborto se habla de garantizar un derecho para las mujeres, casi siempre heterosexuales. Sin embargo, recientemente ha tomado fuerza la conciencia que no solo estas mujeres corren riesgo por el aborto clandestino; sino que también las mujeres bisexuales, lesbianas y hombres trans.

Para abarcar esta diversidad, en la lucha de Argentina se empezó a hablar de “cuerpos gestantes”, es decir, cualquier persona que tenga útero y necesite del aborto; independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

En muchos países, pese a contar con Leyes de Identidad de Género como el caso argentino, el conjunto de las leyes referentes a la gestación sostienen una visión de exclusividad para las mujeres cisgénero. Lo que se traduce en una falta de políticas públicas para el pleno acceso a la salud sexual y reproductiva de las personas trans, con las especificidades que su condición demanda.

Es por ello, que no existe una estadística clara del porcentaje de hombres trans que se realizan abortos.

Esto es parte de un problema más amplio de negación del derecho a las personas trans para procrear y criar sus hijos en el mundo entero.

En 22 países de Europa, por ejemplo, para acceder al reconocimiento de identidad de género para las personas trans, se les exige renunciar a sus capacidades reproductivas.

El género y orientación sexual

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La pregunta más frecuente es ¿Cómo pueden mujeres bisexuales, lesbianas y hombres trans necesitar del aborto?

Para empezar, la identidad de género es diferente y no determina la orientación sexual de una persona. Es así, como las mujeres bisexuales pueden tener relaciones sexuales con hombres y mujeres (cisgénero o trans), las mujeres lesbianas pueden tener relaciones sexuales con otras mujeres trans y los hombres trans pueden tener relaciones sexuales con hombres cisgénero o con mujeres trans. En todas estas relaciones existe un riesgo un embarazo no deseado, sin mencionar aquí los embarazos producto de violencia sexual.

Las identidades trans, van más allá de las cirugías y tratamientos hormonales. No son pocas las personas trans que no se someten a estos tratamientos, ya sea por falta de acceso o por decisión propia.

Muchos hombres trans desean formar una familia o ser padres. Por lo que deciden conservar su útero y exigen que las políticas públicas garantice el mismo acceso al congelamiento de óvulos, a las técnicas de inseminación y controles durante la gestación.

Y por esto mismo, exigen también el derecho a practicarse abortos de manera segura cuando así lo requieran. Al igual que las mujeres, quienes mueren son los hombres trans de la clase trabajadora, los que no tienen acceso a realizarlo en clínicas privadas.

Por eso han hecho parte de la lucha de las mujeres exigiendo la legalización del aborto. Hacen parte pero a su vez exigen visibilice su existencia.

Porque para garantizar el triunfo total de la lucha contra todo tipo de opresión, es necesario unir la fuerza de todos los oprimidos y explotados en el capitalismo. Unir la lucha de las mujeres, la población lgbti y junto a la clase trabajadora, pelear por un mundo mejor, una sociedad socialista, donde exista el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

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Algunos términos importantes

Identidad de Género y Orientación Sexual: La Identidad de Género es independiente a la Orientación Sexual. Por lo tanto no está condicionada a la esta. Esto quiere decir, que a nivel de identidad de género, nos referimos al género sentido y vivido por las personas: Si la persona se identifica como mujer, como hombre o tiene alguna identidad no binaria. En ese sentido, se puede hablar de personas trans, cisgénero o agénero.

En cambio por orientación sexual, entendemos la capacidad de sentir deseo sexual o de establecer una relación de pareja con personas de un género determinado. En ese sentido podemos hablar de personas heterosexuales, homosexuales, bisexuales, pansexuales o asexuales.

Trans: Las identidades trans pueden estar compuestas por transgéneros, transexuales y travestis. Designa a las personas que se les asignó un género al nacer (basados en la observación de sus genitales) pero su identidad corresponde a otro género diferente.

Hombre trans: Una persona que al nacer se le asignó como género femenino basado en la observación de sus genitales, pero su verdadera identidad es masculina. Puede haberse sometido o no a cirugías y/o tratamientos “masculinizantes”. Si conserva su útero puede estar en capacidad de gestar.

Cisgénero: Persona que NO es trans, es decir, las personas cuya identidad de género asignada al nacer (basada en sus genitales), coincide con su identidad de género actual. En el caso de este artículo, se refiere como mujeres cisgénero, a las personas que se les asignó como mujer al nacer y actualmente están de acuerdo con esa identidad.

Patologización de la condición trans: En muchos países, aún las legislaciones permiten el cambio de nombre y sexo registral únicamente después de que la persona sea diagnosticada por un médico / psicólogo, con un “desorden o disforia de género”. Asimismo, en otros países se les exige como requisito haber iniciado Terapias de Reemplazo Hormonal y/o cirugías de “reasignación de sexo”. En junio de este año, la OMS retiró la condición trans de capítulo de enfermedades mentales, de la Clasificación Internacional de Enfermedades 11 (CIE11).