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¡Repudio a las agresiones de Trump y sus gobiernos vasallos!

La caravana de migrantes que a esta altura ha alcanzado un número de 7.000 hondureños que se desplazan hacia los Estados Unidos, a través del territorio Mexicano; que huyen de la pobreza, la miseria y la violencia producida por el gobierno dictatorial de JOH ha provocado un fenómeno migratorio de gran escala y novedoso en la región centroamericana que ha generado una conmoción en la opinión pública y ha puesto en crisis a los gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador y dejado al desnudo el rol de “filtro policial” que el imperialismo yanki le dicta al gobierno de México. Porque todos ellos, obedientemente cerraron filas para hacer más duro el camino de los migrantes, con el objetivo de favorecer los intereses de la política migratoria de su patrón Trump, que se juega su suerte en las próximas elecciones por la Cámara Baja contra sus rivales del Partido Demócrata. 

El incremento de la migración de centroamericanos hacia los Estados Unidos es el claro reflejo de la intensidad de la política de colonización que el imperialismo estadounidense a impuesto a los países de la región, claro ejemplo de ello es el tratado del Triángulo Norte y los TLC que han ahondado en las medidas de privatizaciones de las empresas y servicios estatales, flexibilización laboral, entrega de los recursos naturales a las concesionarias imperialistas y la precarización de las condiciones de pobreza de la clase trabajadora y demás sectores excluidos como la mujer, los jóvenes, los campesinos y los grupos étnicos; que ante la desesperada situación de sobrevivencia a la que están expuestos, toman la dura decisión de abandonar a sus familias para emprender un viaje lleno de peligros y  privaciones.

REUTERS/Ueslei Marcelino

La situación de pobreza y represión en Honduras se han vuelto intolerable. Según un informe del USAID, el desempleo de la juventud trabajadora (entre 15 y 30 años) es del 30%. La FOSDEH (Foro Social de Deuda Externa Honduras) señala que en 2017 68.8% de la población hondureña está en condición de pobreza, es decir 6 millones de los 8.8 que viven en el país. Esta cifra va en aumento muy rápido, ya que en 2016 era 65%.

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El gobierno de los EEUU y los organismos de dominación imperialista (FMI, OEA) tienen una gran responsabilidad en esta crisis social. El imperialismo norteamericano interviene en Honduras desde la década de 1890 cuando se instalaron las empresas bananeras estadounidenses, y con ellas la presencia regular del ejército y las bases militares. El gobierno de EEUU ha llevado a cabo intervenciones militares para tumbar gobiernos o frenar ascenso de las luchas sociales en Honduras, lo hizo abiertamente en 1907 y 1911. Lo hizo en 2016 cuando el Departamento de Estado apoyó el asesinato de Berta Cáceres, dirigente del movimiento indígena y ambientalista COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras). Existen actualmente muchas empresas transnacionales operando en el país, principalmente del sector industrial de producción de alimentos (PepsiCo, Dole, Sara Lee, Nestle) y textil (Adidas, Levi Strauss, American Apparel, Eagles, Nike, Polo etc). Se sabe que estas empresas están detrás del golpe y de los grupos paramilitares que asesinan los luchadores sociales como Berta.

El gobierno de JOH, en complicidad con Zelaya y el partido LIBRE, que prefirieron pactar una salida electorera para no ser rebasados por las movilizaciones, está profundizando la transformación del país en una colonia de los EEUU y aplicando los planes del FMI: el Plan Honduras 20/20 destinado a crear zonas francas de inversión extranjera, y el nuevo Código Tributario de JOH en vigor desde el año pasado, que es totalmente regresivo, transforma el país en un paraíso fiscal para el capital y las empresas extranjeras mientras asfixia la población trabajadora del país. A pesar del crecimiento del sector de las maquilas, los salarios son miserables, y las exportaciones de esos bienes industriales de bajo coste no compensan las importaciones necesarias para la supervivencia. Honduras tiene un déficit de la balanza comercial con EEUU de $737 millones al año (FOSDEH).

Hay un periodo de gran inestabilidad en Centroamérica marcado por un importante ascenso en las movilizaciones con métodos insurreccionales contra los planes neoliberales y los gobiernos autoritarios, como ha acontecido en la lucha por la caída de los gobiernos de JOH en Honduras y Daniel Ortega en Nicaragua, Jinmy Morales en Guatemala y contra el plan fiscal defendido por Carlos Alvarado en Costa Rica; esto es una respuesta de las masas contra relanzamiento de las medidas de expoliación que el imperialismo ha impuesto en colaboración directa estos gobiernos vasallos.  

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El gobierno de Trump amenaza ahora con cortar toda ayuda exterior a Guatemala, Honduras y El Salvador, no ratificar el nuevo Acuerdo de Libre Comercio con Mexico, y con “cerrar la frontera sur” del país por todos los medios, incluyendo la movilización de la Guardia Nacional y el ejército. El gobierno de Trump está aumentando la criminalización de los inmigrantes dentro y fuera de las EEUU, agita la xenofobia y el nacionalismo de la “supremacía blanca” para dividir a la clase trabajadora y ocultar las causas reales de la pobreza y sobre-explotación creciente de los trabajadores norteamericanos. Primero intentó anular el programa de DACA, luego separó de manera brutal más de 3,000 niños migrantes indocumentados de sus padres, causando movilizaciones masivas en todo el país. Hoy, 497 niños siguen separados de sus familias. Las amenazas contra la Caravana de migrantes y los nuevos plantes anti-inmigrantes en los EEUU son otro intento de este odioso gobierno para atacar a nuestra clase. Debemos unirnos para enfrentarlo. 

Esta medida de la clase trabajadora hondureña da visos de generalizarse en los países del llamado “Triángulo Norte”, a finales del mes de Octubre partirá una Caravana de Migrantes desde El Salvador a encontrarse con la Caravana de Migrantes de Honduras y comienzan a organizarse grupos de migrantes en Guatemala.

Es de urgente necesidad que el movimiento obrero y las organizaciones sociales y populares presionen mediante actos y movilizaciones a los gobiernos de Trump, Peña Nieto, que ya cogobierna “en transición” con el electo López Obrador y, también a Jimmy Morales, Sánchez Ceren y Juan Orlando Hernández para exigirles el cese de la represión, violaciones y abusos; y el respeto irrestricto de los derechos humanos de los migrantes que se movilizan en la caravana y el libre tránsito de ellos hacia los Estados Unidos.

Asimismo es preciso orquestar una intensa campaña de solidaridad con la Caravana de Migrantes con el fin de acompañarlos en su lucha por buscar un mejor futuro para sus familias. 

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¡Asilo y acogida para todos los migrantes de la Caravana! Abran las fronteras ya!

¡Los sindicatos y movimientos sociales tienen que organizar acciones de solidaridad con la Caravana Migrante de ambos lados de la frontera!

¡No son criminales, son nuestros hermanos, trabajadores internacionales!

¡La clase obrera no tiene fronteras! ¡Nadie es ilegal! ¡No a la criminalización de la migración!

¡Abolición de la Migra/ ICE! ¡Liberación de todos los migrantes detenidos en centros de detención!

¡DACA y caminos a la ciudadanía para los inmigrantes que lo deseen!

¡Fuera el imperialismo estadounidense de Honduras, México y América Central!

¡Juicio y castigo a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Berta Cáceres!

 Firman:

Partido Socialista de los Trabajadores – Honduras

Plataforma de la Clase Trabajadora – El Salvador

Partido de los Trabajadores- Costa Rica

La Voz dos Trabajadores- EEUU

Corriente Obrera-EEUU

Corriente Socialista de los Trabajadores -México