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El gobierno de Hungría aprobó el miércoles 20 de junio un paquete de leyes para criminalizar a aquellos que presten cualquier tipo de auxilio para personas que entren al país sin documentos legales.

Por: Romerito Pontes

El objetivo del paquete es restringir la acción de movimientos y organizaciones no gubernamentales (ONGs) dedicadas a la cuestión de los inmigrantes. El paquete de leyes fue apodado STOPSoros, en referencia al millonario y famoso inversor George Soros, que es de origen húngaro y que financia algunas de esas ONGs.

El paquete –que prevé hasta prisión para quien fuese agarrado prestando ayuda a los inmigrantes– fue aprobado por amplia mayoría en el parlamento húngaro justamente el Día Mundial del Refugiado. La aprobación ocurrió también en la misma semana en que salió a la luz la polémica política de tolerancia cero de Donald Trump, que está separando a niños inmigrantes de sus padres y encerrándolos en jaulas.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, es uno de los grandes incentivadores del paquete, ya que el combate a la inmigración es una de sus principales banderas y que se coloca como “defensor de la civilización cristiana”. Orbán es miembro de la Unión Cívica Húngara (Fidesz), un partido populista de derecha y conservador que entra en el equipo de la derecha nacionalista europea junto con el Frente Nacional (Francia), el Partido de la Libertad (Holanda), o Alternativa para Alemania y el Partido Popular Suizo, entre otros.

La medida alcanza principalmente a los inmigrantes oriundos de países no cristianos. Especialmente a los árabes, luego de la onda de migración de sirios e iraquíes en 2015. El país intentó hacer un referendo para decidir si aceptaría o no la distribución de los refugiados –por cuotas– entre los países miembros de la Unión Europa, pero no tuvo quórum suficiente.

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Otro aspecto relevante del paquete es que restringe especialmente a los inmigrantes más pobres, ya que se refiere al auxilio de aquellos que “no tienen condiciones para mantenerse”.

Hungría tiene hoy cerca de diez millones de habitantes y, según los datos oficiales, abriga a cerca de 3.600 refugiados. Un número relativamente bajo, pero suficiente para que el gobierno populista conservador explote política y electoralmente el hecho.

Traducción: Natalia Estrada.