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La caravana de la CSP-Conlutas en apoyo a los refugiados y migrantes venezolanos, este jueves (14/6), cuarto día del viaje a Roraima, fue hasta la ciudad de Pacaraima, en el límite con Venezuela, y principal ruta de travesía para los refugiados.

Por: CSP-Conlutas

Durante el recorrido de cerca de tres horas de auto entre la capital Boa Vista y Pacaraima, fue posible avistar migrantes haciendo ese camino a pie.

La delegación fue parada por el Ejército en una razzia en la carretera. Durante el abordaje preguntaron si había extranjeros en el automóvil. De acuerdo con el Padre Carlos Dallospedale, que acompañó nuestra delegación, no es permitido llevar en auto a los venezolanos, que si son descubiertos se les impide seguir el viaje.

Si la capital Boa Vista recibe gran parte del flujo migratorio de los venezolanos, en Pacaraima ese volumen es aún mayor. Eso se percibe ya en la entrada de la ciudad, al ver a algunos de ellos en campamentos en las calzadas, comercializando lo que pueden.

La caravana hizo una visita a la parroquia de la ciudad, que también atiende a los refugiados, con comida. La Arquidiócesis fundó un centro de inmigración que los auxilia en la búsqueda de documentación.

La delegación fue recibida por el Padre Jesús, que nos relató graves casos de xenofobia en la ciudad. El religioso también habló de su trabajo de apoyo con los niños indígenas y con la distribución de alimentos.

Los representantes de la CSP-Conlutas distribuyeron la cartilla en el centro de refugiados y recorrieron puntos de la ciudad también repartiendo la cartilla.

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Durante el cuerpo a cuerpo, un grupo de migrantes buscó a nuestra delegación para denunciar que la policía los había expulsado del lugar conocido como centro comercial, donde habían montado carpas, y agredido a muchas personas. Ellos continuaron con las carpas desmontadas, en los alrededores, y no saben para dónde van.

Abusos

La integrante de la Secretaría Ejecutiva Nacional de la CSP-Conlutas, Helena Silvestre, que también compone el movimiento por vivienda Lucha Popular e integra la delegación, escuchó muchas historias de abuso que ocurren a las venezolanas. “Dos compañeras me contaron que el vigía del centro comercial está prostituyendo a las niñas, a cambio de que ellas puedan dormir en el local. Otra, me dijo que un día, mientras improvisaba un baño con palangana, con un plástico alrededor, un policía vino, arrancó el plástico y la dejó desnuda frente a todo el mundo”, relató indignada con la situación.

La Central intentó visitar el único alojamiento de la ciudad, administrado por el gobierno local. Y una vez más fue impedida.

Amaraji

La segunda ciudad que contó con la visita de la Caravana fue Amaraji. La delegación fue hasta un abrigo, apoyado por la Iglesia. En este espacio, los relatos fueron sobre explotación del trabajo por parte de los hacendados locales, y las pésimas condiciones de higiene, con muchas personas enfermas con malaria, sarampión, fiebre amarilla, que se volvieron epidemia en la ciudad.

Actividades

Viernes (15/6) es el último día de actividad, que contará con un plenario a las 17 horas, en la sede del Sindicato de la Construcción Civil.

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Traducción: Natalia Estrada.