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El anuncio en las redes sociales del viaje del diputado del PSOL, Jean Wyllys a Israel va contra la campaña del BDS y generó debates sobre el carácter de aquel Estado. Lea abajo la carta enviada por el Frente en Defensa del Pueblo Palestino al parlamentario.

Por: Frente en Defensa del Pueblo Palestino

Querido compañero Jean Wyllys:

Es con sorpresa que tomamos conocimiento de su ida a la Universidad Hebraica de Jerusalén para participar de la palestra sobre temas como homofobia, antisemitismo y diversidad. Al aceptar esa invitación, lamentablemente, usted se coloca en la contracorriente de la compaña global del BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) a Israel, la cual tiene la adhesión incluso del PSOL, siempre actuante en la solidaridad al pueblo palestino y en la denuncia de la ocupación.

Recordamos que la campaña atiende al llamado de la sociedad civil palestina hecho en 2005 y es la principal acción en solidaridad con el pueblo palestino en la actualidad. La campaña no es de boicot a individuos, sino contra los vínculos institucionales y la complicidad con los crímenes israelíes. Cuenta, incluso, con el apoyo de israelíes y profesores de la Universidad Hebraica de Jerusalén. Sus demandas son por el fin de la ocupación, el derribo del muro del apartheid, derechos iguales a los palestinos y cumplimiento del legítimo derecho de retorno a las tierras de donde vienen siendo expulsados hace más de 67 años, o sea, desde la creación del Estado de Israel en 1948, la nakba (catástrofe palestina).

La táctica de Israel de invitar personalidades y autoridades a participar de palestras en sus instituciones académicas –cuyo histórico de complicidad con la ocupación es ampliamente comprobado– objetiva transmitir al mundo la idea de normalidad, mientras mantiene el apartheid, la colonización y ocupación de tierras palestinas.

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Uno de los instrumentos que Israel utiliza en ese sentido es el llamado pinkwashing. Como explica Gabriel Semerene en artículo de su autoría titulado “Israel lava más rosa” (lea el texto en http://revistageni.org/08/israel-lava-mais-rosa/), el término significa “lavar de rosa” la imagen de Israel. “Ese lavado, en línea con el mito autoproclamado de ‘única democracia de Oriente Medio’, retrata el país como ‘un paraíso LGBT’. Ella también tiene la ventaja de reafirmar un imaginario orientalista, en el cual todas las sociedades árabes y/o musulmanas serían retrógradas y tiránicas. A pesar del apartheid y de la ocupación colonial promovidos por Israel, el pinkwashing permite al país promoverse como un puerto seguro LGBT en medio de la barbarie, un bastión de valores liberales occidentales en un ‘océano de tiranía’.”

Semerene explica: “la ocupación colonial de Palestina y el apartheid implantado por el Estado de Israel afectan igualmente a personas LGBT palestinas, que no son un grupo social aparte. Tienen familiares, amigos y compañeros discriminados, encarcelados y asesinados por Israel, y son ellas mismas visadas por la ocupación.

De esa forma, Israel secuestra la justa causa contra la homofobia para justificar sus crímenes contra la humanidad. Jean Wyllys, al aceptar la invitación, lamentablemente, usted cae en esa trampa y contribuye para eso.

Las instituciones académicas de Israel tienen un histórico de complicidad con la colonización y la ocupación de tierras palestinas. La Universidad Hebraica de Jerusalén no solo no es una excepción, como tiene construidos campus en áreas de las cuales los palestinos fueron expulsados en 1968, en franca violación a la IV Convención de Ginebra.

En la lógica de la ocupación, la Universidad Hebraica de Jerusalén restringe la libertad de expresión y manifestación a estudiantes palestinos y les da un tratamiento desigual, incluyendo a los que tienen ciudadanía israelí. No provee enseñanza a los residentes en Jerusalén y áreas próximas, ni cursos en árabe. Prohíbe actividades que recuerden masacres, como las más recientes en Gaza. En compensación, ofrece beneficios a militares israelíes que participaron de esas operaciones.

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Además, esa Universidad participa del Comité de Supervisión y Promoción de estudiantes y personal de la Universidad de Ariel, construida en el área en que está instalado el asentamiento ilegal de Ariel, el mayor de todos. Reconoce grados académicos obtenidos por esa institución, pero no por los de la Universidad Al-Quds, situada en las proximidades.

Las instituciones académicas israelíes producen en sus campus pesquisas militares, y testan tecnologías bélicas allí desarrolladas. Al servicio de la limpieza étnica del pueblo palestino y de la ocupación, esas tecnologías son posteriormente testadas sobre los palestinos –como puede observarse en los recientes ataques a Gaza, que resultaron en 2.200 muertos, de los cuales más de 500 de ellos eran niños– y presentadas al mundo.

Vimos en un post en su página que usted desconoce la historia y la ocupación, por no haber tomado contacto con los palestinos que viven bajo la ocupación racista hace más de 67 años. Aun cuando en otros momentos ya hayamos entrado en contacto con usted para hablar sobre Palestina –y usted se haya pronunciado contra el genocidio en Gaza en 2014–, por su relato de viaje también constatamos que no conoce a fondo la campaña del BDS a Israel. Usted afirmó ser contra el boicot, entonces, vale el cuestionamiento: “¿Usted se opondría al boicot al apartheid en África del Sur, que fue decisivo para derrocar el régimen de segregación de negros en el país?” La campaña BDS se basa en esa acción y es legítima. Estamos a disposición para un encuentro así que retorne, en el que podamos presentarle con detalle la campaña.

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Además de eso, reiteramos la invitación hecha por palestinos para que aproveche su ida para conocer la realidad de la ocupación, colonización y apartheid. Al conocer la realidad, estamos seguros que se sumará a la campaña del BDS a Israel.

Los parlamentarios del PSOL siempre apoyaron la causa palestina y la campaña del BDS. Es muy importante para nuestra lucha que continuemos con su importante presencia.

Cordialmente,

Frente en Defensa del Pueblo Palestino