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Sebastián Romero, obrero metalúrgico argentino que ha dedicado su vida a la lucha por las reivindicaciones de la clase trabajadora, ha sido victima de la persecución política desde el 18 de diciembre de 2017 por haber participado al igual que miles de trabajadores y trabajadoras en las movilizaciones contra la reforma previsional que implicó un brutal robo a los jubilados y jubiladas, perpetrado por el gobierno de Mauricio Macri, para entonces presidente de Argentina, así como por enfrentarse al paquete antiobrero  y  a la represión contra estas movilizaciones.

Por: Unidad Socialista de los Trabajadores (UST)-Venezuela

Perseguido e imposibilitado de ver a su familia y a sus amigos y amigas, a sus compañeras y compañeros de trabajo en la General Motors y de militancia del PSTU argentino por más de 2 años; el 30 de mayo del año en curso, ha sido capturado y puesto en prisión por el gobierno del Uruguay, siendo recluido en una cárcel de es país.

Sebastián es claramente un preso político, su único «delito” ha sido enfrentar el ajuste neoliberal y la reforma de la seguridad social, que propuso este gobierno antiobrero, y que condena a los trabajadores argentinos a trabajar hasta morir.

Denunciamos la prisión política de Sebastián como una grave violación a las libertades democráticas y una vergüenza para una sociedad que presume de democrática, no podemos admitir este ataque al elemental derecho de protestar y esta pretensión de criminalizar la protesta social y laboral.

Esta acción contra Sebastián Romero es la expresión de una serie de medidas represivas y de discriminación que los gobiernos burgueses llevan adelante contra los trabajadores en el mundo y es parte de una guerra declarada contra los luchadores sociales y sindicales en todos los países, a fin de imponer sus planes de ajuste para salvaguardar las ganancias de sus respectivas burguesías y del imperialismo, pauperizando más nuestros niveles de vida. Por eso la lucha contra la criminalización de la protesta, el derecho a las libertades democráticas es una lucha que debemos librar de manera unificada.

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Por todo esto, desde nuestra organización, la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) sección venezolana de la Liga Internacional de los Trabajadores Cuarta Internacional (LITCI), exigimos la Libertad Inmediata, para Sebastián Romero y el cese a la criminalización de la protesta. Sebastián no debe estar privado de libertad, él debe estar donde le corresponde, en la calle, junto con todos los demás luchadores que solo levantan la bandera de la justicia y la igualdad social que merece la clase trabajadora mundial.

Porque luchar no es un crimen. Libertad ya para Sebastián Romero.