Compartir

Denunciamos el Fraude y la Farsa Antidemocrática. Construyamos una Alternativa Política de los Trabajadores y del Pueblo Humilde.

El pasado 15 de octubre se realizaron los comicios regionales en Venezuela para elegir gobernadores de los estados, los resultados de los mismos constituyen un verdadero fraude. El anuncio inicial del CNE, organismo rector de las elecciones en el país, adjudicando diecisiete (17) gobernaciones para el oficialista PSUV y cinco (5) para la coalición opositora MUD (al momento de ese anuncio quedaron pendientes los resultados del Estado Bolívar) resultó inesperado para muchos honestos militantes y activistas opositores que acudieron a ejercer su derecho al voto viendo en estas elecciones la posibilidad de derrotar al gobierno. Pero es que incluso ni el más acérrimo seguidor oficialista se esperaba resultados tan optimistas para la tolda chavista.

Por  UST-Venezuela

Para terminar de configurar un fraude de escándalo, a posteriori, la junta electoral regional del Estado Bolívar adjudicó al candidato oficialista como gobernador de esa entidad, ante las protestas del candidato opositor quien denunció la anulación ilegal de tres actas de escrutinio con las que el resultaría ganador.

Denunciamos las maniobras antidemocráticas del gobierno.

Desde la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) venimos denunciando todas las maniobras y el contexto antidemocrático en que se llevaron adelante estas elecciones, y a través de las cuales el gobierno fraguó el fraude que llevó a los resultados de los comicios.

Hemos dicho en otras oportunidades que antes de la instalación de la ANC el gobierno realizó una serie de maniobras antidemocráticas, la primera fue como ilegalizar a varios partidos políticos, luego atrasó unas elecciones que legalmente debían ser convocadas para diciembre de 2016, encarceló e inhabilitó a alcaldes y dirigentes políticos de oposición que serían eventuales candidatos a gobernadores en las regionales, luego  convocó a elecciones, pero mediante la ANC y el CNE manejó a su antojo la fecha de realización de las mismas, así como las de los lapsos para cumplir con los requisitos de participación, a través de este mismo organismo (CNE) prohibió la participación de la MUD como partido en siete estados del país, mediante el TSJ aperturó procesos judiciales contra al menos 20 alcaldes que podrían ser destituidos y detenidos, quedando impedidos de ser candidatos,

Ya cerca de la fecha de la elección prohibió la sustitución de candidatos, con lo cual impidió que las tarjetas donde iba el candidato oponente en las primarias de la MUD (quienes habían hecho el compromiso político de apoyar al que resultase ganador) pudiesen  sumar sus votos para el candidato opositor electo en dichas primarias y por último modificó la distribución de los centros electorales, con esto último la oposición denuncia habérsele impedido votar a una cantidad importante de electores, a manera de ejemplo sólo en el Estado Miranda al menos ochenta y ocho mil electores no habrían podido votar como consecuencia de esta medida, según voceros opositores.

Fue notorio durante el proceso el uso abusivo de los recursos estatales al servicio de la opción oficialista, buses de la empresa estatal de transporte trasladando votantes afectos al chavismo, pago a votantes y a quienes los trasladaban con dinero de las instituciones y de PDVSA, son numerosas las denuncias de amedrentamiento a testigos de la oposición para impedir su presencia en las mesas electorales, el ejercicio fraudulento de votos a favor del chavismo en los centros donde no había testigos opositores, y en estados como Bolívar y Miranda se denuncia el forjamiento y la anulación ilegal de actas de escrutinio.

La UST repudia todas estas maniobras que configuran un contexto completamente antidemocrático y fraudulento, en favor del gobierno, que ha forjado los resultados de los comicios y que viene a confirmar el carácter dictatorial del régimen y gobierno de Maduro.

Igualmente rechazamos y denunciamos la pretensión de Maduro y su gobierno de que los gobernadores opositores se juramenten ante la ilegitima ANC, y no frente a los parlamentos regionales,  orden ejecutiva que aparte de carecer de toda legalidad viene acompañada de amenazas de que al no hacerlo no les será permitido investirse como tales y ejercer sus cargos, asimismo repudiamos los ya conocidos hechos de retiro de competencias a las gobernaciones donde estos fueron electos, pasándolas al gobierno central.  

El chavismo no se fortalece

En estas elecciones hubo una alta participación, 61% del padrón electoral acudió a los centros de votación, pero es importante señalar que pese a ser la menor abstención histórica en elecciones de gobernadores, si comparamos esta con la participación en las parlamentarias de 2015, la misma aumentó 13 puntos porcentuales pasando de 26% a 39%.

Según declaraciones y gráficos mostrados por el Secretario General de Acción Democrática (principal partido opositor), Henry Ramos Allup, en el Programa Vladimir a la Una, transmitido por Globovisión, la oposición habría perdido más o menos tres millones de votos al descender de siete millones setecientos mil votos obtenidos en las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015 a cuatro millones ochocientos cincuenta y tres mil votos en las pasadas regionales.

Sin embargo, contrario a lo que intenta hacer creer toda la vocería oficial, sus medios y periodistas y de lo que se hace eco todo el castrochavismo a nivel continental, el chavismo no se fortalece ni recupera el apoyo popular, al revés, este continua descendiendo.

Si tomamos en cuenta las mismas elecciones parlamentarias de 2015 (última base de medición real, porque los supuestos ocho millones de las elecciones por la ANC, son una completa farsa), se observa que el chavismo desciende de cinco millones setecientos mil votos aproximadamente a cinco millones quinientos setenta y un mil, una pérdida de más de cien mil votos.   

Lo que ocurrió es que el gobierno para forjar su fraude, en alianza con el CNE, contó con la contribución de la MUD, quien priorizó por la negociación, frenó las movilizaciones, fue ambigua en la denuncia de las maniobras y aceptó sumisamente ir a unas elecciones de marcado sesgo antidemocrático.

Resulta evidente que el gobierno se apoyó en la desmoralización y desconfianza causada por esta política acuerdista y capituladora de la MUD, logrando capitalizarla con la reducción del caudal de votos de la MUD, mientras que por otro lado el oficialista PSUV, haciendo uso de los mecanismos de presión a partir del aparato del Estado, garantizó su base de votos.

Una conclusión importante es que la MUD se debilita en su apoyo popular, sin que esos votos vayan a parar al chavismo, y sin traducirse en un fortalecimiento de este último. La bronca popular continua latente y aumenta el desprestigio de ambas direcciones burguesas.

La MUD traicionó la lucha en la calle y paga las consecuencias de su política

Al igual que el PSUV, la MUD es una dirección burguesa, enemiga de los trabajadores y del pueblo humilde de Venezuela, por eso su política y programa no recoge las principales reivindicaciones de esos sectores sociales, por eso traicionó la lucha que miles y miles de manifestantes libraron desde abril a julio del año en curso, es necesario denunciar que la MUD cumplió un nefasto papel en este proceso, usándolo sólo para negociar en mejores condiciones con el gobierno, son elocuentes las declaraciones de Thomas Shannon, representante del imperialismo a quien la MUD obedece “nosotros presionamos para negociar” . ¿Pero es que acaso la MUD no quiere tomar el poder? Podría alguien preguntarse.

Evidentemente sí, pero lo que pretende evitar a toda costa es que sean las masas movilizadas las que echen al gobierno, por eso cuando las masas radicalizadas se disponían a salir de Maduro la MUD sacó el “Fuera Maduro” de su sistema de consignas, por eso jugó a desmovilizar y desmoralizar a las masas, haciendo posible la instalación de la fraudulenta ANC y la realización de estas antidemocráticas elecciones de la que pretendían obtener cuotas de poder. La MUD entregó la lucha en la calle a cambio de unas elecciones fraudulentas, dándole la espalda a más de un centenar de muertos a manos de la represión gubernamental y a las centenas de presos por ejercer el legítimo derecho a protestar. Hoy paga las consecuencias de su política acuerdista.

Hoy se hace necesario construir una alternativa política de los trabajadores y sectores populares, para retomar la movilización independiente y unitaria de la clase obrera y el pueblo pobre para salir de Maduro y su gobierno hambreador, corrupto y represor, derrotar la ANC y el régimen dictatorial; sin ninguna confianza en la MUD y en los agentes imperialistas de la OEA, la ONU, la UE y demás organismos internacionales, sólo la solidaridad de los pueblos y trabajadores del mundo puede ayudar a los venezolanos a librar esta batalla.    

La crisis se profundiza

De otro lado, la escasez, el hambre, la inflación (convertida ahora en hiperinflación), es decir todos los elementos que originaron la bronca y generaron la rebelión popular que se extendió  de abril a julio del presente año, no han desaparecido, al contrario, se profundizan; la cesta básica ya alcanza los 2.938.277,19; con lo que se necesitarían veintiún salarios mínimos para alcanzarla (sin incluir el bono de cesta ticket, que no tiene incidencia salarial), nada más durante el mes de campaña los alimentos experimentaron un aumento de casi el 40%, arribando la canasta alimentaria a 1.768.000 Bs.  haciendo falta 13 salarios mínimos para cubrirla.

La escasez, nunca superada en algunos rubros como la harina de maíz, comienza a reaparecer de manera más cruda, el hambre se pasea por las barriadas venezolanas, la falta de efectivo hace más complicada la adquisición de productos básicos, incluyendo las famosas cajas del CLAP.

Todo esto se ve agravado con la presencia de la ANC, que sólo ha servido para coronar el carácter dictatorial de este régimen y que persigue perpetuar al actual gobierno en el poder, sin resolver ninguno de los problemas que afectan a los trabajadores de Venezuela.

Todos estos elementos hacen prever que más temprano que tarde las masas volverán a las calles, y los trabajadores cobraran mayor protagonismo en las venideras luchas (por ejemplo desde hace más de dieciocho días los trabajadores de SIDOR mantienen esta empresa paralizada), desde la UST nos disponemos a poner nuestros esfuerzos en función de construir los espacios unitarios para impulsar estas movilizaciones apoyarlas y participar de las mismas con un programa que arrancando de las necesidades de los trabajadores y el pueblo pobre se proponga salir del gobierno de Maduro.

Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), sección venezolana de la Liga Internacional de los Trabajadores (LIT-CI)