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El chavismo ha perdido por primera vez la mayoría en la legislatura. La MUD ha logrado los 112 diputados que le permiten tener la mayoría calificada que la habilita a llamar a una Asamblea Constituyente, modificar la constitución, aprobar o derogar leyes, etc., entre otras atribuciones.

Este es un tremendo golpe al gobierno de Maduro y a Diosdado Cabello que fungen como las “figuras responsables” o “generales de la derrota”. Pero lo es también para todo el aparato dirigente del PSUV y el Gran Polo Patriótico.

Por UST (Venezuela)

El chavismo fue superado por la Mesa de la Unidad Democrática, en la mayoría de las ciudades de gran concentración obrera y popular. La oposición burguesa ha logrado el 56,2 % de los votos y un 67% de los cargos en disputa (112) y el PSUV junto al Gran Polo Patriótico el 40,8 % de los votos y un 32,93 de los curules (55). De esta forma la MUD saca 2 millones de votos de diferencia al PSUV y aliados.

La MUD superó ampliamente sus tradicionales votos de sectores de la clase media y recogió el descontento de muchos trabajadores y sectores humildes. Esto se verifica en Estados y ciudades como Bolívar, Anzoátegui, Carabobo, Aragua, Lara Miranda…y en Parroquias de Caracas como Petare, 23 de enero, etc. Por ejemplo en el Zulia, también de concentración obrera y popular: de 15 diputados en disputa, la MUD se alzó con 13 y solo fueron para el PSUV. En Anzoátegui la relación fue de 7 a 1. Solo en los centros de menor concentración urbana e industrial, como Cojedes o Guárico el PSUV pudo mejorar algo su exigua votación.

¿Hay un giro a la derecha?

Si bien el voto a la MUD tiene un punto de apoyo en la tradicional clase media acomodada, los más de dos millones de votos nuevos que capitalizan son de trabajadores y sectores populares.

Y este ha sido un voto contra la escasez y las colas, la inflación, la persecución a los luchadores, los bajos salarios y contratos congelados y también un voto contra la corrupción, los burócratas “rojos rojitos” con “relojes Rólex y camionetas Hummer”( como rezaba un cartel en medio del conflicto de Sidor el año pasado). Un voto que expresa el hartazgo de la injusticia, y la buena vida de los funcionarios que no tienen que hacer “sabrosas colas” de varias horas bajo el sol y la lluvia.

Fue muy común escuchar en los lugares de trabajo, unos días antes de la votación: “Hay que sacar a esta gente; cualquiera será mejor que esto” o “Necesitamos un cambio, esto no va más”.

Esta vez, el llamado “voto castigo” no fue a favor de posiciones de la tradicional derecha venezolana. No estuvieron públicamente presentes en la campaña electoral de la MUD, propuestas como terminar con las Misiones, por ejemplo; sino que se escucharon discursos demagógicos como “vamos a mantener los bueno que se haya hecho”, “terminaremos con la escasez y la inseguridad, aumentaremos los salarios” o “Pondremos en marcha el aparato productivo”.

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Decimos esto porque la campaña electoral de la oposición se apoyó centralmente en denunciar las colas, la escasez y la corrupción para capitalizar el descontentos pero sin propuestas por la positiva para salir de la crisis en que está inmerso el capitalismo venezolano. Justamente el no decir qué hacer ha dejado abierta una expectativa entre sus votantes. A pesar que muchos conocen a unos viejos, políticos golpistas como Ramos Allup, “Hay que darle chance” nos dicen, para que mejoren las cosas. “Ahora hay una esperanza”, etc.

Los trabajadores se alejan del PSUV

Desde la Unidad Socialista de los Trabajadores, venimos planteando desde hace tiempo que hay una ruptura de los trabajadores y sectores populares con el Partido Socialista Unido de Venezuela. Las luchas que se han dado tuvieron como respuesta del gobierno, en muchos casos represión, persecución, descalificación y cárcel para trabajadores, campesinos, estudiantes y sectores populares. Estas luchas, calificadas de “desestabilizadoras” y de “hacerle el juego a la derecha” han sido en realidad el único camino del pueblo para enfrentar los bajos salarios, el congelamiento de los contratos colectivos, la falta de presupuesto adecuado para educación y salud, la escasez y la corrupción etc.

Ahora se ha manifestado de manera aplastante en las elecciones. Seguramente traerá como consecuencia inmediata la renuncia de Ministros y colaboradores. Pases de factura y búsqueda de “chivos expiatorios”. Pero eso no alcanzará para “recomponer el poder” y mucho menos al régimen.

La crisis en el PSUV y sus aliados

Lo que sí sucederá es que se va a profundizar la crisis dentro del PSUV y el Gran Polo Patriótico. Situación ésta que ya empezó a manifestarse profundizando la dispersión de sectores de la base y cuadros que no se sienten representados por ningún sector del PSUV.

Un ejemplo de ello es la rueda de prensa de Giordani y Navarro, dos exministros chavistas disidentes planteando que “para nosotros lo que está ocurriendo es una verdadera catástrofe”. Acusaron que el resultado electoral es producto de las carencias por la que pasa nuestro pueblo, “resultado de una gestión fracasada, fundada en un modelo capitalista-rentista que aspirábamos sustituir” Esa rueda de prensa terminó en un enfrentamiento a los gritos e insultos con un grupo de choque que gritaba a favor de Maduro, en Caracas.

La cúpula del PSUV ha llamado a un Congreso para debatir la situación, aunque sin elegir nuevos delegados. El conductor de un conocido programa chavista de TV, “Zurda Konducta”, Osvaldo Rivero replicó a ese llamado: “ese Congreso tenía que convertirse en una asamblea popular. «¿Quiénes van a discutir la dirección de la revolución, van a ser los mismos diez carajos de siempre, pues nosotros tenemos que hacer resistencia entonces«, y más adelante denunció que el Ministerio de Comunicación, el de Comunas y el de cultura “desmovilizaron al pueblo “dijo. Es muy probable que estas expresiones se vayan extendiendo a todos los rincones del país.

¿Qué puede pasar con la MUD?

Pasados los primeros festejos, comenzará a disiparse la borrachera electoral. La MUD no es un frente burgués homogéneo. Sus diferencias han estado expuestas, a la vista de todos. Hay por lo menos dos sectores, con dos políticas frente al gobierno. Leopoldo López, junto a Corina Machado han sido el sector más radicalizado; que impulsó la caída inmediata de Maduro y Enrique Capriles que mayoritariamente propugnó aprovechar el desgaste y ganarle las elecciones al chavismo. Política que fue acompañada por el imperialismo yanqui. Ya Capriles “marcó la cancha” a los demás sectores declarando: “triunfó nuestra política”, de desgaste y participación electoral. Y Corina Machado declaró que “hay que pedir cambios ya”

¿Cómo aprovechará la Mesa de la Unidad su mayoría calificada? FEDECAMARAS la Federación patronal más importante, presentó su “pliego de exigencias” antes de las elecciones: unificación cambiaria, liberación de precios, respeto a la propiedad privada, modificación de la LOTT en lo referente a la inmovilidad laboral, aumento de la productividad, entre otras medidas.

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¿Serán los diputados de la MUD los que se lancen a cumplir con las exigencias patronales? ¿o buscarán un acuerdo con el gobierno para aplicar las medidas que la patronal exige frente a la crisis capitalista? La Mesa de la Unidad, ¿Mantendrán la unidad?

Por lo pronto la MUD anunció que votará una ley de amnistía para “liberar a los presos políticos”, a lo que Maduro contestó que no “aceptará ninguna amnistía a los golpistas”.

Crisis del gobierno y el régimen y crisis económica

Nicolás Maduro deberá gobernar con una Asamblea Nacional adversa y con muchas atribuciones respaldada por más del 56% de los votos. Para el chavismo esto será inédito ya que siempre la AN votó todo lo que le exigían desde la cúpula del gobierno y el PSUV. El presidente que tenía todo el poder, ahora deberá negociar, o ir a un enfrentamiento.

Todo el tironeo que se puede producir en adelante, en verdad estará determinado por la capacidad del gobierno de Maduro en llevar adelante las medidas de ajuste más duro que la crisis económica y los empresarios le imponen. ¿Será capaz de implementar esas medidas sin una fuerte resistencia de los trabajadores?

El analista de los fondos buitres imperialistas, Barclays Capital, adelantó una pista: “Soy pesimista (…) el gobierno perdió toda credibilidad para hacer un ajuste en la economía. Si aquí se trae un nuevo “pitcher”,… un nuevo equipo económico pero queda el presidente Maduro como jefe de Estado, creo que nunca va a tener la credibilidad necesaria para afrontar los retos económicos. (…) Prodavinci, 6-11-2015.

¿Será que la burguesía imperialista, a través de los diputados de la MUD prepare el terreno para una destitución? No lo podemos descartar. En todo caso como decimos más arriba deberán mantener la unidad y evitar un desgaste prematuro.

Llamativamente el ex presidente de Brasil y principal dirigente del PT Ignacio “Lula” Da Silva, viejo aliado del chavismo, declaró en España: “La democracia no es estar eternamente en el cargo”. ‘Imprescindible es la causa y no el hombre’, y Maduro debe entenderlo también”.

La brutal crisis económica mundial, agravada por el fracaso del nacionalismo burgués en Venezuela, por un lado obliga hacer recaer sobre las espaldas de los trabajadores las medidas de ajuste y por otro lado acorta todos los tiempos y márgenes de maniobra.

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Las expectativas en que la nueva Asamblea Nacional, cambie en algo la vida de los trabajadores tendrán poca duración. Esta AN, por el peso de la mayoría de la MUD o en “acuerdo” con los diputados del PSUV, más temprano que tarde llevará adelante el ataque a los trabajadores. Pero la resistencia de los trabajadores a esas medidas puede cambiar la situación del país.

Organizarnos para enfrentar el ajuste

Los trabajadores y sectores populares no pueden esperar soluciones a los problemas más graves de esta Asamblea Nacional y el gobierno de Maduro.

Los llamados a un “golpe de timón” o a “rectificar el rumbo” caerán en saco roto o serán un maquillaje para seguir engañando a las masas. El carácter burgués del estado y el gobierno así lo garantizan. Las promesas electorales se transformarán en medidas antipopulares, contra el nivel de vida del pueblo.

Desde la UST nos ponemos a disposición para colaborar en el agrupamiento de los luchadores obreros y populares para enfrentar el ajuste que se viene. Los trabajadores debemos debatir una serie de medidas y un programa que nos permita unir a todos los explotados y dotarnos de una salida desde la clase obrera. No podemos confiar en ninguna medida provengan de la MUD o el PSUV. Para esto llamamos a todos los luchadores honestos, chavistas o sin partido a organizarnos juntos para impedir que nos arrebaten nuestras conquistas.

Por nuestra parte, afirmamos que para llevar adelante un programa que sea una salida de fondo, necesitamos construir una herramienta política revolucionaria de los trabajadores. Con esta herramienta política, que acaudille a los explotados, podremos ahora sí pelear por el verdadero socialismo, sin patrones rojos, ni burócratas y militares corruptos, a través de un gobierno obrero y popular.