Compartir

La crisis económica argentina, acentuada con la corrida cambiaria y la crisis en Brasil, como no podía ser de otra manera, tienen sus efectos en Uruguay. El dólar que se mantenía a la baja en 28 pesos pasó arriba de los 30 y las preocupaciones en el equipo económico del FA se comenzaron a escuchar. Pese a esta realidad, el ministro Danilo Astori nos dice que nuestro país tiene un “blindaje” y que los problemas económicos de los países vecinos no repercutirán, que aquí será leve y controlable ya que tenemos ahorros.

Por: IST – Uruguay

Esta relativa estabilidad de la que habla el gobierno y sus “ahorros” se deben al ajuste fiscal que está llevando adelante contra los trabajadores y los sectores populares. Las pautas de rebaja propuestas en los Consejos de Salarios, un salario mínimo miserable de 13 mil y pocos pesos y el robo del 10% de las jubilaciones de los cincuentones, son ejemplos de que esos “ahorros” son sacados de nuestros bolsillos aplicando el ajuste.

Y ese dinero que se nos confisca a los trabajadores, que se quita a la educación y la salud pública, el dinero que se “ahorra” desfinanciando las empresas públicas, pasa a manos de los más ricos y cumpliendo en forma fiel los deberes que les marcan el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Son los buitres financieros y especuladores del FMI, los mismos a los que acudió Macri, los que en Washington lo felicitaron a Astori y al FA por pagar puntualmente la fraudulenta deuda externa que nos arrebata 2500 millones de dólares anuales. Y ese dinero que llevan los ricos y poderosos ¿de dónde sale? Sale, como decíamos, del recorte al pueblo, de no invertir ni en salud, ni en educación, ni en políticas sociales, sale de no destinar ni un solo peso al presupuesto que debería destinarse para enfrentar la violencia contra la mujer. Y esto es en realidad lo que felicitan y aplauden desde el FMI y le dicen al gobierno que siga con el ajuste.

Lea también  Reforma de Bolsonaro es el fin de la Previsión Pública

Este gobierno del FA eligió privilegiar a los más ricos, a la joda de las Zonas Francas, al gran capital como UPM y Montes del Plata y al FMI. Sus medidas de gobierno se parecen cada vez más a las de la vieja derecha. Por ello también está aplicando decretos que recortan las libertades democráticas, fortaleciendo el aparato represivo y por primera vez desde la dictadura ha sacado a las Fuerzas Armadas a patrullar y reprimir en la frontera.

El FA como todo el “progresismo” en la región no tiene salida y ya ni migajas deja caer. Sin embargo las agachadas de la dirección máxima del PIT-CNT permite que estas medidas pasen y continúa sin organizar la lucha seria contra el gobierno y las patronales, manteniendo aislados a los conflictos que van surgiendo.

Desde la base organizar la lucha

Desde las fábricas, las escuelas, los liceos y las facultades hay que juntarse y discutir entre los trabajadores cómo organizamos una lucha necesaria para pararle la mano al gobierno y los patrones. También exigiendo a estos dirigentes del PIT-CNT que se dejen de chamuyo y llamen a un paro general con una gran movilización.

Hay que exigir y rechazar que las FFAA salgan a la calle, el desmantelamiento de todo el aparato represivo. Hay que reclamar salario mínimo de ó canasta $37 mil. Necesitamos ya el 6+1 para educación y presupuesto para enfrentar la violencia contra la mujer entre otras medidas.

Para ello hay que dejar de pagar la deuda externa, terminar con las zonas francas y la exoneraciones al gran capital. La lucha se debe decidir desde abajo, los trabajadores en grandes asambleas representativas. Necesitamos unificar todos los conflictos en uno solo. Es momento de sacar a estos dirigentes burocráticos y poner al frente una nueva dirección que lleve adelante lo que la base decida.

Lea también  Uruguay: necesitamos unificar las luchas

Desde IST te convocamos a venir con nosotros a formar parte esta organización política que lucha por todos los reclamos inmediatos de los trabajadores pero plantea la conformación de un gran partido obrero revolucionario para dar una enorme lucha de fondo por el socialismo y acabar con esta sociedad capitalista.

Artículo editorial tomado de Rebelión n.° 46, mayo de 2018.-