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En las pasadas elecciones, desde Izquierda Socialista de los Trabajadores denunciábamos y les decíamos a los trabajadores que quienes se agrupaban en la coalición de derecha, autodenominada multicolor, de llegar al gobierno (como fieles representantes de las grandes patronales y mandaderos del imperialismo que son) profundizarían los ataques contra el movimiento obrero y los sectores populares yendo más a fondo con el ajuste y los ataques. Muchos honestos compañeros de base y trabajadores compartían esta opinión y frente al justificado repudio que les generaba el rejunte de la derecha y la posibilidad de su triunfo optaron por darle su voto al Frente Amplio para evitarlo. Como explicábamos en un artículo anterior:

Escrito por Federico

Miles de honestos trabajadores y militantes frenteamplistas, pese a que tenían severas críticas hacia sus dirigentes, decidieron que la tarea principal en ese momento pasaba por salir a convencer a los vecinos que había que votar al FA para derrotar a la derecha. Nosotros desde IST no compartimos esta propuesta, pero reconocemos que un importante sector de las bases frenteamplistas mostró su confianza en el camino del esfuerzo y salió casa por casa, barrio por barrio, gremio a gremio, a pelear el voto para el triunfo del FA. Mientras, sus dirigentes iban de radio en radio y de canal en canal con discursos que preanunciaban su derrota y que se volvieron insoportables por estar vacíos de propuestas.” (1)

Desde IST debatíamos respetuosamente con esos compañeros de base, que más allá de lo que decidieran votar lo fundamental era salir a luchar, porque ganase quien ganase, se venían duros ataques a los trabajadores y sectores populares. Y recordábamos a modo de ejemplo, que ya bajo gobiernos del FA había comenzado el ajuste con recortes presupuestales, pérdidas de salario, miles de despidos, etc, todo para pagar la deuda externa.

Por eso le decíamos a los trabajadores que esos dirigentes no tenían ninguna intención de enfrentar seria y consecuentemente al gobierno multicolor. Esto se empezó a evidenciar desde que el Frente Amplio perdió las elecciones en noviembre del año pasado. Sus dirigentes rápidamente dejaron de lado los discursos confrontativos para la TV y pasaron al diálogo cordial y colaborativo con el gobierno de Lacalle Pou. Así fue que pasaron a ocupar más de una treinta cargos en diversos organismos del Estado. Su rol era, como expresó el ahora senador José Mujica, ser “una oposición responsable”.

Ahora, frente a la semejante crisis sanitaria y social que ha sacado a la luz la pandemia del covid-19 y que está golpeando fuertemente a los trabajadores y sectores populares ¿qué rol están jugando los dirigentes del FA y la cúpula del PIT-CNT? Este es el debate que queremos profundizar.

La pandemia del covid-19 y los dirigentes del FA

Esta política dialoguista y de pactos con el nuevo gobierno multicolor que ya esbozaba la dirigencia frenteamplista desde la transición pos-electoral, se ha profundizado notablemente en este nuevo escenario de emergencia sanitaria.

Tabaré Vázquez fue de los primeros en exhortar a “cumplir todas las medidas del gobierno” y el ex ministro de economía, Danilo Astori, consideró que “La orientación que ha propuesto el gobierno está en la dirección correcta. El gobierno tiene que sentirse, en una situación tan complicada, acompañado por toda la sociedad y en particular por todo el sistema político» (2)

Javier Miranda (presidente del FA), declaró de manera similar luego de encabezar una comitiva frenteamplista compuesta por Mario Bergara (Fuerza Renovadora), Daniel Olesker (Partido Socialista) y Juan Castillo (Partido Comunista) para reunirse con el presidente Lacalle Pou. Miranda expresó que si bien pueden tener algún matiz por la “profundidad” de algunas acciones, «muchas de las medidas del gobierno van en el sentido correcto». (3)

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Al otro día, el parlamento votaba por unanimidad la creación del “Fondo Coronavirus”. Todos los parlamentarios del Frente Amplio mostraron su obediencia y su colaboración con el gobierno multicolor, dando sus votos positivos a un fondo que se compone de un impuesto al salario de un sector de empleados públicos con sueldos mayores a 80mil pesos, pero que no toca las ganancias de las grandes patronales ni las grandes riquezas.

Todo con la excusa de que esto sería para los sectores “más desfavorecidos”… ¡los mismos sectores a los que, en el mejor de los casos, les están dando $1200 y “canastas” que son una vergüenza tanto en cantidad como en calidad, porque no permiten una completa ni nutritiva alimentación! A este juego macabro que el gobierno derechista pintó como “solidario”, se prestaron los parlamentarios del Frente Amplio en su afán conciliador con el gobierno multicolor.

El “Gran Acuerdo Nacional”, el Partido Comunista y la cúpula del PIT-CNT

Coherentes con esta orientación de conciliación con el nuevo gobierno, uno de los ejes de la reunión entre el FA y Lacalle Pou mencionada anteriormente fue solicitarle a este que instale una “Mesa de Diálogo” en la búsqueda de lo que han denominado un “gran Acuerdo Nacional”, en sintonía con lo que ya había emitido un comunicado del FA anteriormente.

La dirección del Partido Comunista que dice reivindicar el marxismo-leninismo, no tuvo una posición diferente. Por el contrario, vienen machacando desde el inicio de la pandemia en las editoriales de su prensa “El Popular”, que tanto el Frente Amplio como el PIT-CNT reclaman al gobierno:“Sobre todo que se construya un gran Acuerdo Nacional, con todos los partidos políticos y organizaciones sociales”. (4A lo que Juan Castillo agrega que “hay otros actores que tienen que convocarse, también el sector empleador y las cámaras empresariales que tienen mucho para aportar allí”. (5)

En su editorial de la semana siguiente (27 de marzo) leemos: “El gobierno nacional ha adoptado varias medidas, no es que no haya hecho nada. (…) La mayoría bien orientadas, y en general, han sido respaldadas por el sistema político (…) Nadie cuestiona la legitimidad del gobierno, ni su potestad para gobernar, tampoco que le toca enfrentar una realidad difícil”.

E insiste: “el gobierno ha elegido ser auto referencial, dialogar solo con si mismo (…) Se puede gobernar solo, lo que no se puede es pretender que eso construya unidad nacional para enfrentar una crisis (…) Se necesita un gran acuerdo nacional para enfrentar todas las dimensiones de la crisis. Pero para eso, el gobierno tiene ver y oír.” (6)

La dirección del Partido Comunista poco más que implora al gobierno que genere un acuerdo para garantizar la “unidad nacional”. Y esta misma línea conciliadora y “comprensiva” con el gobierno la lleva adelante también a nivel sindical, donde tiene un importantísimo peso.

Jorge “Fogata” Bermúdez, dirigente de la salud y el Partido Comunista lo afirma claramente: “Nosotros, con el PIT-CNT, estamos dispuestos a ir junto con este gobierno hacia la construcción de un gran diálogo y acuerdo nacional, a la altura de lo que las circunstancias exigen.” (7)

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En el sindicato de la construcción (SUNCA), el dirigente Daniel Diverio (Partido Comunista) dijo que no estaban dadas las condiciones para volver a trabajar, pero incluso a sabiendas de esto, él y los dirigentes firmaron un “protocolo” sanitario con el gobierno y las patronales para volver a retomar las obras a partir del 13 de abril. Lo mismo ocurrió con la vuelta a clases en las escuelas rurales, donde luego de reunirse a negociar con Lacalle Pou, Fernando Pereira (presidente del PIT-CNT) dijo que “no fue posible” postergar dicho comienzo, por más que tampoco estaban de acuerdo en el reinicio de clases.

Esta política resulta criminal porque se hace sin ninguna consulta a las bases (los dirigentes pactan a su antojo) y segundo porque colabora con el gobierno que pretende “reactivar” la economía y la “normalidad” para garantizar las ganancias de las multinacionales y grandes patronales a costa de poner en riesgo la salud de los trabajadores.

Mientras muchos honestos compañeros de base del Frente Amplio en general, del Partido Comunista en particular (y también de muchísimas maestras que se está obligando a ir a trabajar) ven con bronca estas -y otras- medidas del gobierno, sus dirigentes negocian la paulatina normalización sin ninguna consulta a las bases y a costa de la salud de los trabajadores.

Lenin, quien tenía una tenaz política de combate contra el reformismo y los conciliadores, no tendría palabras muy amistosas para con estos dirigentes que se dicen “marxistas-leninistas”.

Unidad nacional” para descargar la miseria sobre nuestros hombros

La actual situación sacó a la vista de todos la miseria existente, con cientos de miles de trabajadores informales, otros viviendo en asentamientos y con miles dependiendo de ollas populares para comer. Esto sucede mientras aún estamos con la incertidumbre de que pasará con nuestra salud y mientras ya pronostican que “la normalidad posterior” será con mayor pobreza y desempleo.

En cierto sentido y a pesar de la pandemia, la bronca y descontento ya se vienen expresando aunque fuese de forma incipiente: por eso la dirección del PIT-CNT se vio obligada a convocar un caceroleo que terminó siendo masivo. Por eso los obreros de los frigoríficos desarrollaron un paro histórico de 7 días para cuidar su salud. Por eso frente a la Torre Ejecutiva hubor protestas de feriantes, vendedores ambulantes, trabajadores de aplicaciones, de los vecinos de Santa Catalina a quienes pretenden desalojar, y de otros sectores. Por eso los vecinos del Cotravi (Cerro) se organizaron y cortaron la calle hace pocos días contra la miseria que están viviendo.

La combinación de la situación económica y social, el ajuste más profundo que aún está por venir y la profundización de esa bronca y polarización existente, puede generar, tarde o temprano, explosiones populares. Y esto preocupa a burgueses y burócratas sindicales. Eso es a lo que le temen y lo que quieren evitar a toda costa: que la rabia se generalice y nos rebelemos.

Sobre esa contradicción hacen equilibrio los dirigentes sindicales vendidos y muchos dirigentes del FA: por un lado entre su desesperación por acordar y conciliar con el gobierno y por el otro en tener que dar alguna respuesta aunque fuese demagógica, a los trabajadores y sectores populares que están siendo golpeados. El ejemplo más gráfico fue el de Fernando Pereira cuando dijo que el caceroleo convocado por la central obrera “no fue contra el gobierno” de Lacalle Pou. (8)

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Es que esa política “acuerdista” de la dirección del FA y el PIT-CNT tiene como fin seguir metiendo en la cabeza a los trabajadores y sectores populares que negociando, “dialogando” con el gobierno multicolor y conciliando con la burguesía podremos obtener alguna mejora.

Pero lo que sucederá es lo contrario: nos querrán convencer con alguna migaja (en el mejor de los casos), con algunos espejitos de colores, para que de conjunto los trabajadores y sectores populares descendamos otro escalón hacia la miseria, con más desempleo, menos salario y más pobreza; que es como ya anuncian que será la “nueva normalidad”.

Los honestos militantes de base y los votantes del Frente Amplio que están viendo con bronca esta realidad ¿confiarán en el gobierno de Lacalle Pou como le plantean sus dirigentes? ¿y los trabajadores de base del PIT-CNT?

Nosotros les decimos que no deben confiar en esa trampa de sus dirigentes ni en este gobierno antiobrero. Nada bueno ha salido ni saldrá de sus “diálogos democráticos” de cúpula para los de abajo. Por el contrario, pretenden seguir descargando sobre nuestras espaldas toda la miseria generada por su régimen y sistema político.

Los trabajadores debemos sacar conclusiones sobre esta política de conciliación de clases a la cual (una vez más) nos quieren llevar. Los trabajadores solo podemos confiar en nuestra propia organización y lucha, no en los que nos proponen la conciliación y el diálogo mentiroso con este gobierno antiobrero.

Para eso es que te invitamos a discutir con nosotros como nos organizamos para dar esta pelea y las que se vendrán, en la perspectiva por construir una dirección sindical combativa que se apoye en la democracia obrera y poner en pie a nivel político una verdadera organización revolucionaria y socialista, porque como decía Marx, la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos.

Notas:

1) https://www.ist.uy/frente-amplio-las-bases-y-la-crisis-de-su-dirigencia/

2) https://www.elobservador.com.uy/nota/astori-considero-que-las-medidas-del-gobierno-para-mitigar-impacto-del-coronavirus-van-en-la-direccion-correcta–202033015380

3) https://www.elobservador.com.uy/nota/tras-reunion-con-lacalle-miranda-afirmo-que-muchas-de-las-medidas-del-gobierno-van-en-el-sentido-correcto–202033115500

4) “Responsabilidad y solidaridad”. El Popular 20/3/2020 https://drive.google.com/file/d/1wVCUmxPpNpNCcAHq51Lb0mVsIb4_CKbr/view

5)”Castillo: ‘Ojalá entiendan la señal y se instale una mesa de diálogo’ ”. El Popular 3/4/2020

https://drive.google.com/file/d/1yo_R3Qr68ha0uKUrqbN3z7HuUWlzFF_2/view

6) “El gobierno no ve y no escucha”. El Popular 27/3/2020 https://drive.google.com/file/d/1G5ur44cWv3qRpMc1kSa7bXsYp–NzpgY/view

7) https://www.carasycaretas.com.uy/bermudez-para-el-uruguay-no-hay-manana-si-no-hay-hoy/

8) https://www.busqueda.com.uy/nota/el-pit-cnt-reclama-al-poder-ejecutivo-que-abra-la-puerta-al-dialogo-para-alcanzar-acuerdos