Compartir

La patronal de FRIPUR [empresa de alimentos] (una de las familias más ricas del Uruguay), es ampliamente conocida por imponer ritmos de trabajo extenuantes, denunciados por adeudar licencias y salarios con sus trabajadores.

Por Federico

 

También, por la represión antisindical que se lleva adelante contra cualquiera que intentase organizarse para parar estos abusos que sufrían cotidianamente en el trabajo. Esta empresa represora, está dejando en la calle a 960 trabajadores.

 

En este escenario de desaceleración económica, las empresas que durante años venían amasando fortunas, siendo beneficiadas por el gobierno con exoneraciones de todo tipo, ante las primeras señales de baja en su tasa de ganancia (es decir, cuando ganan un poco menos de lo que lo venían haciendo), descargan de lleno la crisis sobre los trabajadores.

 

Este cierre, se suma a los ya ocurridos en ECOLAT, Chery, Frigorífico Durazno, Greenfrozen, etcétera, además del párate en varias obras de la construcción. Esta situación está dejando a miles de trabajadores sin su fuente laboral.

 

En FRIPUR el 80% de la plantilla está compuesta por mujeres, la mitad de ellas jefas de hogar. Esto agrava aún más la situación, ya que la mujer trabajadora sufre los más duros golpes, al tener mayor tasa de desempleo y menor salario que los hombres por la misma tarea.

 

Los patrones “compañeros” del gobierno

 

Alberto Fernández es el dueño de FRIPUR y responsable de esta situación. Tiene relación con todos los partidos políticos (a los que “aportó” dinero para sus campañas electorales), pero muy especialmente con el Frente Amplio. Basta recordar que esta empresa, fue la que pagó la banda presidencial de Mujica en 2010, y en las dos últimas campañas, “prestó” su avión privado a los entonces candidatos Vázquez y Mujica.

Lea también  Matamoros: obrero asesinado cuando crece la represión a los huelguistas

 

Fernández tiene vínculos además, con su consuegro, el empresario austríaco Manhard (cuya hija Nathalie Manhard, está casada con el hijo del dueño de FRIPUR, Javier Fernández), dueños de Indian Outlet, Chic Parisien, La Casa de las Telas y medierías Sisi. Manhard también tiene una larga lista de denuncias por pagar por debajo del laudo los ya de por si bajísimos salarios del sector comercio, y por tener en su residencia de Carrasco a trabajadoras bolivianas en condiciones de semiesclavitud.

 

Esta patronal negrera y explotadora, es la que ahora deja en la calle a 960 trabajadoras y trabajadores con total impunidad.

 

El gobierno y los patrones descargan la crisis sobre los trabajadores

 

Desde el gobierno del Frente Amplio, se nos dice que la situación era “complicada” y que “se veía venir”. Apuestan ahora, a que aparezca algún nuevo inversor para “salvar” la empresa. Pero los trabajadores ya hemos visto el resultado de esa política: o no aparece ningún inversor, o si lo hace, pone sus condiciones (recorte de plantillas, recorte salarios y derechos de los trabajadores, etc). Es decir, que de todas formas, se sigue haciendo pagar la crisis a los trabajadores, poniéndolos entre la espada y la pared: desempleo o aceptar peores condiciones de trabajo.

 

Lamentablemente, la dirección del PIT-CNT se ha plegado a esta misma política, en busca de algún inversor, o luchando por más seguro de paro y medidas que resultan un parche para esta dramática situación que viven los trabajadores.

 

Por eso, desde Izquierda Socialista de los Trabajadores, opinamos que la solución para conservar todos los empleos en FRIPUR y ponerla de nuevo en funcionamiento, pasa por la estatización bajo control de sus trabajadores, expropiando sin pago a esta patronal represora. Esta es la única salida a favor de los trabajadores y el pueblo.

Lea también  Daniel Ruiz: preso político de Macri

 

Se hace necesario tomar esa consigna con mucha fuerza, pues la perspectiva nos muestra que tanto las patronales como el gobierno, seguirán intentando que la crisis la paguen los trabajadores. Es nuestra tarea organizarnos para que esto no suceda, y para luchar por la estatización bajo control obrero de cualquier empresa que cierre o despida.

 

¡Que la crisis la paguen los capitalistas!