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Tabaré Vázquez anunció que cerró la primera parte del acuerdo con UPM para la instalación de una nueva planta de celulosa. Las condiciones impuestas por la pastera son de tal magnitud, que algunos dirigentes del Frente Amplio (FA) mostraron “preocupación” por las altas exigencias de la multinacional finlandesa.

Por: IST – Uruguay

UPM no solamente consiguió ventajas de exoneración de impuestos. El gobierno del FA le concedió una suma millonaria en obras a estos patrones. Puentes, rutas, vías para el ferrocarril y caminos, que con este acuerdo pagará el Estado, es decir, todos nosotros.

También el FA les garantizó a los empresarios finlandeses la “Paz Social”. Esto significa que no podremos hacer movilizaciones, ni huelgas, ni paros, esta cláusula cuenta con la complicidad de la cúpula sindical del PIT-CNT que ya incorporó a muchos convenios.

Y por si igual salimos a la lucha, Tabaré Vázquez emitió el nuevo decreto, que da vía libre a la policía para desalojar y reprimir a trabajadores, y lo pueden hacer sin que medie una orden de la Justicia. Este decreto se suma al de “esencialidad” y son dos medidas de la vieja política de la derecha de Blancos y Colorados.

Mientras por un lado el gobierno se arrodilla y cede a la multinacional finlandesa, por el otro se pone duro con los reclamos de los trabajadores y las clases bajas. No hay inversión para la salud pública, ni para la educación. Al Hospital de Clínicas, se lo está embarcando en un proyecto que lleva a la privatización y el lucro, por medio de la Ley de Participación Público Privada – PPP-.

Se privatiza la Planta de alcoholes de Ancap, se quiere vender el horno de la Planta de Portland en Paysandú para liquidarla, y el servicio médico de la empresa estatal, se lo entrega a los grandes capitalistas de la salud privada, como lo es la Asociación Española.

Los trabajadores venimos luchando: los docentes ocupan los liceos por la superpoblación, las carencias edilicias y la falta de funcionarios. En Magisterio, los estudiantes también ocuparon y reclaman 6% del PBI mínimo ahora, para la educación pública. Los obreros portuarios, los trabajadores de Antel, los tercerizados de Ancap junto a centenas de obreros de fábricas están en conflicto.

La Rendición de Cuentas será un circo que repartirá migajas. Ya que el gobierno destinó la mayoría del dinero para pagar la deuda externa y hacerle las obras que precisa UPM.

Es necesario salir a luchar y unificar la pelea. Desde las ocupaciones y conflictos que se vienen desarrollando hay que exigir a los dirigentes del PIT-CNT, que rompan las ataduras con el gobierno y convoquen a un paro general de 24 horas. Esa medida debe ser el comienzo de un plan de lucha. Y el mismo lo debemos discutir y votar en asambleas multitudinarias de los trabajadores.

Organicémonos desde abajo en facultad, en los liceos, en las empresas públicas y las fábricas para derrotar esta política económica al servicio de UPM y el pago de la deuda externa.

Artículo editorial publicado en Rebelión n.° 37, mayo de 2017.-