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El tema de Raúl Sendic ha tenido y tiene múltiples interpretaciones. Ni que hablar que la vieja derecha corrupta, de Blancos y Colorados, con décadas de experiencia en robar al Estado, a los trabajadores, y en dejar ahorristas sin sus dineros con la quiebra de bancos, no tienen la más mínima altura moral para juzgar a nadie. Ellos aprovechan como viejos zorros, sus medios de comunicación para hacer sonar más fuerte algunos robos que otros.

Por Juan Ranchos

Intentaremos en esta nota, dar una breve respuesta al por qué la “izquierda” en el gobierno y sus dirigentes, están terminando de esta forma: atados y envueltos en los mismos robos, a la misma corrupción que dijeron que iban a combatir cuando llegaran al poder.

¿Qué pasó con el Frente Amplio?

Uno de sus grandes fracasos ha sido su postura (incluso antes de llegar al gobierno) de querer resolver los graves problemas sociales y la explotación de los trabajadores, “humanizando” el capitalismo, poniéndole remiendos. Esta vieja receta de toda la izquierda que llamamos reformista, no solo ha fracasado hoy con el Frente Amplio (FA). La historia está llena de ejemplos de todos los que quisieron remendar este sistema social putrefacto y culminaron, como hoy el FA, gobernando al servicio de los más ricos, entrando en sus negocios y convertidos en representantes de la patronal, enlodados en su propio barro.

Pero hay un segundo aspecto muy importante, que es el que da un sustento teórico a lo anteriormente mencionado, y que ha llevado una y otra vez a los partidos de izquierda, incluso a quienes se reivindican revolucionarios, a la debacle, a la derrota, dejando en un callejón sin salida a los trabajadores. Es la teoría que fue proclamada por el stalinismo en los años 30 llamada de Frente Popular.

Esta teoría dice que en los países atrasados, primero debía haber una etapa de desarrollo capitalista, donde la izquierda tenía la obligación de hacer alianzas políticas permanentes con los generales patriotas (llámese Chávez, Maduro, Seregni) y con los “patrones progresistas”.

Esto hizo que durante décadas la clase obrera sea llevada en el vagón trasero, mientras que los que manejan la locomotora, los patrones, sus representantes o los generales, tendrían la tarea de “humanizar” y desarrollar el capitalismo. Esperando así que en un futuro, lejano e incierto, se pueda plantear la revolución y el socialismo.

Estas dos causas son las que dan una explicación completa y de fondo a este declive de la izquierda latinoamericana e incluso mundial. Es el fracaso de estas políticas opuestas por el vértice al marxismo. Esto explica no solo casos como el de Raúl Sendic y el de muchos otros dirigentes que terminan en la corrupción (el caso de Lula sea quizás el más emblemático en ese sentido), sino, fundamentalmente, explica cómo gobiernos que se dicen de izquierda, acaban como representantes de las multinacionales, del gran capital y de amigos del imperialismo. La corrupción en la que terminan sumidos, es una consecuencia inevitable de gobernar bajo este sistema podrido.

El hecho de Sendic es la punta del iceberg de todo un proceso más profundo que sintéticamente expusimos más arriba. Es también, un síntoma de podredumbre no solo del partido de gobierno, sino de todo un régimen político donde los partidos patronales están hundidos en la corrupción y cada vez más desprestigiados.

Poner en pie una organización revolucionaria

De esta crisis inevitable del reformismo, y de la cual la derecha se intenta beneficiar, hay que contraponer un proyecto de clase, revolucionario y socialista. No hay construcción posible con los patrones progresistas, con los generales patriotas ni con los burócratas sindicales. El partido a construir debe ser de los trabajadores, forjado en la lucha, y debe tener como guía la revolución para construir el socialismo en Uruguay y en el mundo, para acabar con esta sociedad capitalista decadente.

Apelamos a los miles de trabajadores de izquierda, a los estudiantes, a los jubilados a poner en pie el partido del socialismo científico, el de Marx, Lenin, Trotsky y Rosa Luxemburgo. Desde IST y la LITCI te llamamos y nos ponemos a disposición para construir el partido revolucionario y la internacional, como única salida para romper nuestras cadenas.