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Los mineros de Southern se encuentran en huelga indefinida desde el lunes 10 y demandan el apoyo de toda la clase trabajadora para ganar ante la prepotencia de su patronal que viene actuando con el aval del gobierno PPK y de la CONFIEP.

Por Red Obrera – Corriente obrera del PST de Perú

Mientras muchos creen el cuento que en la gran minería los trabajadores viven y ganan bien, la verdad es que ellos también sufren los mismos abusos, despidos y recorte de derechos que el resto de la clase trabajadora, con el agravante de que a cambio de morder algo de la gigantesca utilidad empresarial deben adquirir enfermedades mortales y hasta muchas veces morir en la mina.

El hecho de que recién se expresen hoy con esta gran huelga, es porque enfrentan a una patronal poderosa y perversa, la que haciendo uso de diversos acuerdos de “paz laboral” suscrito por dirigentes colaboracionistas, y con el apoyo de los gobiernos de turno, instaló una política sistemática de despidos y prepotencia con la que desarmó la organización obrera por largos años.

El país entero puede conocer lo que es Southern por su actuar en Tía María, donde ha intentado y aun intenta desarrollar un proyecto minero contra la voluntad de la población, instigando una brutal represión gubernamental que se ha cobrado varias vidas de humildes pobladores que lucharon contra ese intento. Es esta misma empresa la que aplica hacia a sus propios trabajadores políticas abusivas y despóticas, como la carencia de una adecuada atención médica en los centros hospitalarios, los despidos arguyendo “incapacidad permanente”, la colocación de cámaras de seguimiento en los volquetes mineros, el despido de dirigentes del sindicato y el recorte de utilidades, problemas que han terminado de prender la mecha del actual conflicto.

La respuesta de los trabajadores no se ha hecho esperar gracias a que ellos recientemente lograron cristalizar la unidad de los sindicatos de las tres áreas, y a que en el reciente convenio colectivo pusieron término a la oprobiosa “paz laboral” que los mantuvo maniatado por años, una paz equivalente a la de los cementerios.

Con la huelga unificada más de 3 mil obreros han logrado paralizar la producción en el más importante complejo minero del país asestando un firme golpe a la patronal y al gobierno, y con su combativa movilización viene ganando el apoyo de la población sureña y despertando simpatías en el mundo.

Su unidad comprende también a la Mujer Minera, que organizada en sus gloriosos Comités de Damas y recuperando las mejores tradiciones de la lucha minera en el país, con sus hijos a cuestas viene haciendo parte de la huelga mostrando la importante y decisiva participación de la mujer en la lucha obrera.

La huelga es un gran ejemplo que le indica a toda la clase trabajadora el camino que debemos seguir para enfrentar al gobierno patronal y a los ataques empresariales. Y es oportuno en el momento actual en el que el gobierno anuncia la aprobación de un nuevo paquete antilaboral que incluye los “ceses colectivos” y una remozada ley Pulpín, con los que intenta endurecer la ofensiva que despliegan los empresarios pretextando la desaceleración de la economía.

Mientras a los trabajadores se nos aplica ajustes y junto al pueblo pobre sufrimos los embates de la naturaleza por la falta de previsión de los gobiernos y autoridades de turno, las multinacionales como Southern y los empresarios, siguen saqueando al país y acumulando fabulosas ganancias, gracias al favoritismo de políticos que incluyen al actual gobierno desnudados como absolutamente corruptos con el escándalo Odebrecht. Así este gobierno, los políticos patronales y sus mentores de la CONFIEP, nos conducen cada día a un abismo de mayor miseria, explotación y pobreza.

Frente a esta situación la huelga de los obreros de Southern constituye una de las primeras y más contundentes respuestas de la clase obrera. No es casual que el gobierno haya tomado partida por la patronal declarando ilegal la huelga y desplegando centenares de policías para reprimirla, y que la patronal también venga cursando cartas de pre-despido para doblegar y derrotar la lucha.

¡No permitamos que eso ocurra! Los obreros de Southern demandan el apoyo de toda la clase obrera para ganar. Su triunfo será un triunfo sobre todos los que nos oprimen y explotan: los Belmont, los Benavides, los Romero, los Añaños. Será un triunfo que fortalecerá la confianza en nuestra fuerza unificada y movilizada.

Los trabajadores del país debemos pronunciarnos y movilizarnos ahora en apoyo a nuestros hermanos de Southern y sus demandas, en defensa irrestricta del derecho de huelga, y en repudio a la patronal y al gobierno que se han coludido contra ellos. En esta pelea se perfilan dos campos: el de los trabajadores en lucha, que deben ganar con nuestro decidido apoyo, y el de la patronal, con el que se han alineado el gobierno y la CONFIEP intentando impedir el despertar de la clase obrera.

Por esto mismo demandamos a la CGTP y a la Federación Nacional Minera que convoquen ahora a una movilización nacional en apoyo a los trabajadores de Southern. No bastan las declaraciones, se requieren acciones. Por ello también demandamos el retiro inmediato de la CGTP del Consejo Nacional de Trabajo, organismo colaboracionista donde se vienen aprobando nuevas medidas antilaborales, y la preparación de un Paro Nacional Obrero y Popular para poner fin a los abusos empresariales y a su gobierno títere y corrupto.

¡Viva la huelga de los mineros de Southern!

¡Abajo la prepotencia patronal! ¡Fuera el gobierno PPK patronal y corrupto!

¡Hacia el Paro Nacional Obrero y Popular!