Compartir

Los dos agrupamientos políticos que impulsan el Congreso Democrático del Pueblo (CDP), el Frente Guasu y el Paraguay Pyahurâ, anunciaron la convocatoria para su constitución para el 1 de marzo 2015. El Partido de los Trabajadores no será parte del mismo porque este Congreso dista mucho de reeditar aquel del 2002.

La diferencia se da en varios planos, siendo el esencial el régimen autoritario y verticalista impuesto por el dúo Paraguay Pyahurã-Frente Guasu. El PT planteó oficialmente en un par de ocasiones su integración al proceso de construcción del CDP a principales referentes del autodenominado grupo impulsor, recibiendo como respuesta la negativa por el veto de algunos integrantes.

El FG y PP, actuando de común acuerdo y por la vía de los hechos, se apropiaron del CDP mutilándolo de lo que es su oxígeno y savia: la amplitud democrática y la igualdad de oportunidades de participación para la lucha unificada.

Los autodesignados propietarios del actual Congreso Democrático del Pueblo levantan o bajan el pulgar a tal o cual organización provocando un daño congénito a la que fuera la mayor conquista de articulación y unidad de acción del pueblo trabajador. Por ejemplo, el movimiento obrero y la clase trabajadora organizada en sindicatos y centrales están vedados en el Congreso del FG y PP. Independientemente de las caracterizaciones que se tengan, ¿cómo es posible considerar siquiera la posibilidad de derrotar los planes económicos y políticos de Cartes sin el concurso del movimiento obrero y sindical o de otros sectores urbanos clave?

Lo que resulta claro y evidente es que el afán por restringir y,  sobre todo, controlar “a dúo” las riendas del CDP niega de raíz que se pretenda real y objetivamente infligir derrotas al gobierno antipopular de Cartes. Si fuera éste el objetivo, como se dice en los discursos, deberían abandonar la práctica antidemocrática porque estropea la Unidad de Acción amplia y vuelve cuasi impotente al CDP. Este régimen sectario que imponen, perjudicará en el corto y mediano plazos a los intereses coyunturales e históricos del pueblo trabajador, aunque quizás permita sacar ventajas sectarias y “de capitalización partidaria” para el dueto acaparador.

¿Por qué la discriminación?

¿Por qué PPP y el FG se auto-asignan el rol de grandes decisores en una plataforma que debería desterrar tal práctica discriminatoria y acaparadora del poder? ¿Cuál es el motivo por el cual cancelan la igualdad de condiciones y oportunidades para todos? ¿Es sólo por la soberbia de sentirse “algo más” que las demás organizaciones y por lo tanto con el derecho de hacer y deshacer a discreción o hay algo más? ¿Cuál es el motivo real?

Muchos dirigentes y vanguardias, nos consta, ven con ojos soñadores este CDP por su recuerdo de aquella memorable experiencia del 2002 y se predisponen, con todo el buen deseo y la buena voluntad, de sumarse a su constitución. Esta predisposición de diversos sectores, lejos de ser un motivo para frotarse las manos por parte de los que buscan “pescar en el CDP” no viene sino a aumentar la dañosa irresponsabilidad con la que vienen actuando.

Por de pronto, lo que los impulsores de los encuentros preparatorios han podido concretar son acciones públicas y políticas de “puestas en escena” de sus respectivos partidos, dirigentes y propuestas. Los discursos, por lo menos por parte de los referentes del FG, tuvieron un claro toque electoralista y, además, de muy mal augurio: ¡el de recuperar el fallido gobierno de Lugo en las próximas elecciones! ¿Puede concebirse peor orientación política para el pueblo que repetir el fracaso y la decepción que significó el gobierno de Lugo-PLRA que culminó con el golpe de los liberales y la ida a su casa de Lugo?

Necesarios correctivos

Es de esperar que se den correctivos al actual rumbo del CDP porque el pueblo trabajador necesita de instrumentos amplios y unitarios para luchar. Si por ventura el Congreso Democrático del Pueblo bajo los dictados de estos partidos concreta o acompaña luchas reales contra el gobierno de Cartes y los capitalistas, y no meramente actos políticos con tufo electoralista, el PT, como hasta ahora, hará parte de las mismas con el espíritu democrático de siempre.

Por de pronto, este Congreso convocado para el 1 de marzo de 2015, tiene muy poco del recordado CDP del 2002 y tiene mucho de similar al Bloque Social y Popular del 2007. Aquel bloque fue una plataforma electoral que representó el “ala izquierda” de la Alianza Patriótica por el Cambio que unió a las “izquierdas y sectores populares” Luguistas con el PLRA con los resultados catastróficos por todos conocido.

Por nuestro lado, seguiremos bregando por unidades de acción sin exclusiones para la lucha genuina contra Cartes, el partido colorado y el régimen social y político capitalista imperialista.

Lea también  Carta abierta de un paraguayo a la clase trabajadora brasileña sobre Itaipú