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Este lunes la capital Managua y varios departamentos del país sufrieron una dura represión del gobierno que se ha mantenido en lo que va de la semana. Incursiones de la policía y bandas paramilitares de Ortega dejaron como saldo solo en la capital más de 30 detenidos, decenas de heridos y al menos dos muertos más. A esas acciones represivas se suman más de 17 allanamientos ilegales y detenciones forzosas a opositores del gobierno.

Comité de Nicaragüenses de la LIT-CI

El mismo día lunes la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (nombre asumido por el grupo que negocia con el gobierno, en donde participan estudiantes, empresarios y campesinos) hace un llamado a retomar el dialogo y manifiestan que están dispuestos a “flexibilizar” los tranques para continuar sentados en la mesa con el gobierno y la Iglesia. En la tarde mientras se masacraba a la población la comisión compuesta por tres representantes de la Alianza Cívica y tres del gobierno anunciaron un acuerdo negociado en secreto para continuar “el diálogo”.

El día de las madres nicaragüenses, se convocaron enormes manifestaciones por todo el país a las que el gobierno respondió con una sangrienta y mortal represión dejando al menos 18 asesinatos más y más de 200 heridos. Pero el pueblo está claro y sigue luchando con sus vidas para derrotar a la dictadura Ortega-Murillo.

El diálogo solo fortalece al gobierno

Desde un primer momento manifestamos que no había que tener ninguna confianza en el diálogo y que la única forma de sacar a los Ortega-Murrillo era continuar la lucha. Luego de las tres primeras sesiones realizadas y ahora con este nuevo acuerdo firmado podemos decir con claridad que el mismo solo le ha servido al gobierno en su intento por desgastar la lucha y ganar tiempo para aferrarse al poder.

El día de ayer la “Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia” dio declaraciones continuando con el llamado al diálogo como la salida, y exigiendo a la dictadura que cese la represión. Creemos que esto es un error, no se le puede pedir peras al olmo, con la dictadura no hay nada que dialogar.

El gobierno inició en el diálogo a la defensiva, incluso con la presencia de la pareja presidencial en la primera sesión. Pero conforme avanzan los días ha ido ganando espacio. Por eso creemos que seguir en esa línea nos aleja del principal objetivo de la lucha que es acabar con la dictadura.

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Nosotros manifestamos que no hay nada que negociar con asesinos y que no es en una mesa de negociación donde se va a lograr la rendición del gobierno. Seguir generando expectativas en que por la vía de la mesa de diálogo se puede democratizar el país es un grave error que amenaza la lucha. No habrá Nicaragua libre ni justicia para los mártires si los Ortega-Murillo no se van del poder.

Trancar el país hasta que se vayan

Por diversas vías el pueblo ha manifestado que no hay nada que discutir más que la salida del gobierno. Las reacciones al acuerdo del lunes entre la Alianza y el gobierno han sido de rechazo y en distintas partes del país se han reforzado los tranques y las movilizaciones. El rechazo a cualquier diálogo con el gobierno y continuar las movilizaciones en todo el país es la vía correcta para profundizar la lucha y derrotar a la dictadura. Por eso creemos que los estudiantes, los campesinos y los barrios movilizados deberían exigir a los representantes en la Alianza que no se sienten más con asesinos y se sumen a las acciones para trancar el país en todos los departamentos.

El gobierno ha insistido en que se levanten los tranques y los empresarios se niegan a respaldar un paro nacional porque saben que ambas medidas harían que caiga el gobierno. Por eso es que se debe luchar por hacer justamente lo que no quiere el gobierno y la COSEP: aumentar los tranques totales en cada municipio y el para nacional en todo el país hasta que se vayan.

Al gobierno y a los empresarios no les preocupa la estabilidad del país, que escaseen los alimentos o que aumenten los precios. Lo que quieren es seguir haciendo negocios a costillas del pueblo. Por eso es que la caída del gobierno solo vendrá de la mano de profundizar la lucha y no de ningún acuerdo.

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Pero es necesario dar un paso adelante en la organización y la lucha, los tranques no son suficientes. Es necesario empezar a crear comité de lucha contra la dictadura en cada una de las fábricas y maquilas del país, para preparar la huelga general que derrote la dictadura.

La hipocresía COSEP y Carlos Pellas: total independencia de los empresarios

La COSEP y el grupo Pellas no quieren la caída del gobierno. Tienen una actitud hipócrita de condena a la represión pero sin plantear que se vayan de inmediato. En ninguna de las sesiones del diálogo los representantes de la COSEP se manifestaron por la salida del gobierno Ortega-Murrillo. Apenas recién acaban de pedir la salida de sus representantes en instancias de gobierno y por su parte Carlos Pellas guardó silencio por casi 45 días de protestas, pero en sus primeras declaraciones públicas manifiesta que está en contra de un paro nacional y de la salida inmediata del gobierno.

A los empresarios no le interesa que haya justicia inmediata para los muertos, lo que quieren es seguir garantizando los buenos negocios que vienen haciendo con la familia Ortega-Murillo y por eso hablan de una salida “ordenada” con elecciones adelantadas. La política de ellos hoy es lograr algunas reformas pero sin que se vayan de inmediato los Ortega-Murillo del poder, algo completamente opuesto a lo que la gente viene pidiendo en las calles. Carlos Pellas dejó claro que la solución de la crisis no pasa por la salida de gobierno ni por el paro nacional, sino por preparar nuevas elecciones y algunos cambios institucionales que pide la OEA, pero sin que caiga la dictadura.

Por eso decimos que los estudiantes, los campesinos y todo el pueblo que luchan tienen que mantener una total independencia de los empresarios. No solo porque ellos no quieren que caiga la dictadura que es el objetivo inmediato por el que se viene luchando, sino porque ellos también son responsables por el desempleo, los bajos salarios, el alto costo de la vida y la miseria que viven miles de nicaragüenses.

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Comités populares democráticos para continuar la lucha

La lucha se ha sostenido por la valentía y espontaneidad de miles en todo el país. Aunque la Alianza llama a “flexibilizar” los tranques, la mayoría son espontáneos y no responden a los voceros que están en la mesa sino a la propia dinámica de la lucha. Pero esa espontaneidad conforme avanzan los días empieza a cobrar factura. Se hacen necesarias acciones coordinadas que permitan paralizar el país por completo y garantizar recursos para la autodensa ante las agresiones del gobierno; redes de abastecimiento de insumos básicos y alimentación, protección de los pobladores que luchan y todas la tareas que surgen día con día.

Es de ahí que resulta indispensable que los distintos tranques y barrios en lucha conformen comités que garanticen la continuidad de la lucha, que esos comités tengan representantes nombrados democráticamente en cada municipio y a nivel nacional para que expresen el verdadero sentir del pueblo que pide el fin de la dictadura y que desarrollen acciones conjuntas para acabar de una vez por todas con la tiranía de los Ortega-Murillo.