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El pasado 14 de octubre, unas 38 personas fueron detenidas en Managua mientras iniciaban una marcha por la libertad de los presos políticos. Mujeres y hombres que participaban de la actividad, algunos fueron golpeados y arrastrados por la calle para luego ser trasladados en patrullas de la policía.

Por Jessica Barquero

El labial rojo se convirtió en signo de protesta luego de que Marlen Chow, una de las detenidas, dijo en el interrogatorio al que la sometió la Policía Orteguista que ella pertenecía a la Asociación de Mujeres Nicaragüenses Pico Rojo.

Chow, quien es activista, informó a medios de comunicación locales que ella siempre lleva el labial a las marchas y que en el momento del interrogatorio se lo pasó a las demás detenidas y todas dijeron que pertenecían a la asociación Pico Rojo.

En redes sociales, se volvió viral el uso de la etiqueta #SoyPicoRojo, con el que mujeres y hombres compartieron sus fotografías con los labios pintados de diferentes tonalidades de labial, como nueva forma de protesta contra la dictadura de Daniel Ortega. La manifestación dio paso a que reconocidos artistas nicaragüenses hicieran también sus homenajes a las mujeres de Pico Rojo.

Las mujeres al frente de la lucha

En la lucha contra la dictadura en Nicaragua, que se ha extendido ya por más de 7 meses, las mujeres han tenido un papel fundamental, siendo las protagonistas de grandes movilizaciones como la de las Madres de Abril, en honor a las mujeres cuyos hijos fueron asesinados por la dictadura de Ortega y Murillo, convirtiendo el Día de las Madres Nicaragüenses en un día de lucha.

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No es casualidad que las mujeres las que hayan salido a la calle con tanto ímpetu. Bajo el régimen de Ortega, sus derechos se han visto fuertemente atacados con la persecución contra organizaciones de mujeres, la penalización del aborto en cualquier causal, el cierre de comisarías de la mujer, la reducción de la inversión en albergues, la reducción del concepto de femicidio al ámbito privado, entre otras medidas que ha aplicado el gobierno de Ortega, siendo este inclusive acusado de abusos sexuales de los que ha salido impune con la complicidad del sistema judicial.