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En julio de 1979, luego de dos años de lucha intensa, caía el dictador Anastasio Somoza y triunfaba la Revolución Nicaragüense. Después de más de 40 años de dictadura somocista, el pueblo pudo festejar en las calles la libertad conquistada por la insurrección popular dirigida por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Por: Bernardo Cerdeira

Los dirigentes sandinistas eran tenidos como ejemplo de revolucionarios por la izquierda de todo el mundo. No obstante, pasados otros 40 años, las nuevas generaciones están de nuevo en las calles. Esta vez, para luchar contra el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional y contra Daniel Ortega, que siempre encabezó los gobiernos del FSLN.

El 19 de julio de 1979, la insurrección de las masas, dirigidas por el FSLN, derrocaba la dictadura de Somoza y festejaba el triunfo de la revolución nicaragüense.

La llamada “izquierda bolivariana” intenta defender el gobierno Ortega diciendo que las movilizaciones son estimuladas por el imperialismo y por la derecha para derrocar un supuesto gobierno progresista. Sin embargo, los estudiantes y el pueblo que se lanzan a las calles no se organizan ni defienden partidos de derecha. Sus consignas son contra la dictadura del FSLN y por el “¡Fuera Ortega!”.

Los 76 muertos a manos de la policía y de los grupos paramilitares sandinistas son una enorme mancha sangrienta del gobierno. Junto con la salvaje represión y con las centenas de heridos y presos son una prueba viva de esta dictadura que la izquierda niega.

¿Cómo se dio esa transformación? ¿Cómo el FSLN, que fue una guerrilla de izquierda que luchaba contra una dictadura, se transformó en un gobierno capitalista dictatorial?

Traducción: Natalia Estrada.

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