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El lunes 3 de septiembre se convocó a una marcha hacia la Rectoría de la Universidad de México (UNAM) en Ciudad Universitaria para la entrega del pliego petitorio de los estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Azcapotzalco. El día anterior, las autoridades reafirmaron que brindarían apoyo los estudiantes en relación a la asignación de profesores a todos los grupos que lo necesitaban, además de la promesa de llevar a cabo un diagnóstico del plantel para proponer mejorías.

Por: CST – México

Las demandas de los estudiantes de la escuela media superior de la UNAM son: denunciar la existencia de acoso, cobros indebidos al plantel, malos tratos, cierre de espacios de libertad de expresión, además de la contratación de profesores, puesto que muchos siguen sin clases a más de un mes del inicio del ciclo lectivo. Sumado a eso, los estudiantes exigían un posicionamiento de la UNAM para que se haga justicia al reciente asesinato de Miranda Mendoza, estudiante del CCH Oriente, en Iztapalapa. 

Poco antes del final de la marcha, un grupo de porros (bandas de golpeadores) empezó a agredir brutalmente a los participantes de la marcha. Varios estudiantes resultaron heridos, incluso casos graves como de Joel Sebastian Meza, que fue apuñalado con objeto punzocortante. Aunque el estudiante puede perder su riñón tras la agresión sufrida, el suceso podría haber sido más trágico si su compañera no hubiera protegido con su propio cuerpo, lo que también le ocasionó lesiones que depende de acompañamiento médico. Este es el más grave ataque porril dentro de las instalaciones de la UNAM desde la huelga de 1999, cuando el levantamiento generado por el intento de la universidad de imponer un reglamento de pagos. Por órdenes del presidente Ernesto Zedillo, en aquel momento el plantel fue invadido por la policía después de 9 meses de huelga. 

¿Quiénes son los porros?

Tras la llegada del fútbol americano a las universidades mexicanas, fueron formados grupos de animación para apoyar a los equipos. En ciertas ocasiones, ocupaban cachiporras para enfrentarse a grupos rivales o para agredir a los estudiantes. Así surgieron los porros. 

La cooptación de esos grupos hacia los intereses de partidos políticos y autoridades académicas sucedió durante el sexenio de Luis Echeverría. Brindan a esos estudiantes dinero o ventajas académicas, como aprobar materias, a cambio de que ellos reventasen eventos y protestas indeseadas. Gobiernos y universidades encontraron una técnica eficiente de represión que dividía la opinión pública con la presunta versión de ataques entre estudiantes. Esa fue la manera encontrada por el sucesor de Gustavo Díaz Ordaz de deslindarse de la imagen de carnicero culpable que se cristalizó después de la masacre de Tlatelolco, cuando un batallón secreto del ejército abrió fuego en contra de los estudiantes que organizaban un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, durante las movilizaciones estudiantiles de 1968. 

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¡Que lo vengan a ver, que lo vengan a ver! ¡Eso no es un rector, es un porro, macho, burgués! 

Enrique Graue, actual Rector de la UNAM, hizo un comunicado público en contra de los ataques y declaró que 18 porros ya habían sido identificados y expulsados de la institución. Por otro lado, justificando que tales agresiones que rompieron una manifestación pacífica fuera motivada por fuerzas externas a la universidad. Con todo, el Coordinador de Vigilancia de la UNAM, Teófilo Licona, fue suspendido de su puesto debido a la denuncia de la comunidad universitaria de su posible relación con los grupos de choque. Un vídeo compartido en las redes sociales muestra a un hombre de traje negro, muy semejante a Licona, entre los porros como que dándoles orientación. Por ello, el funcionario está bajo investigación por parte de la Universidad. 

Por no confiar en las autoridades y seguir demandando respuestas concretas y castigo a los culpables, cerca de 40 escuelas de la UNAM paralizaron sus actividades esta semana, además de la Escuela de Antropología, ENAH. Una marcha en la UANL, en Nuevo León, también ocurrió en solidaridad y el Instituto Politécnico, IPN discute si se sumará al paro o no. 

Las estudiantes asesinadas de la UNAM

La marcha también exigía justicia a los recientes casos de feminicidios que victimaron a estudiantes de escuelas de la UNAM. Miranda Mendoza, de 18 años, desapareció en su camino del CCH Oriente a su casa en La Paz, Edomex. La familia de la joven fue contactada por personas que le decían que habían secuestrado Miranda y exigían 5 millones de pesos para su rescate. No obstante, ninguna comunicación posterior fue hecha por parte de los presuntos secuestradores para negociar hora y lugar para la entrega del rescate. Días después, Miranda fue encontrada muerta, desnuda y calcinada en los carriles laterales en el municipio de Cocotitlán hacia Chalco. Su cuerpo completamente deteriorado sólo fue identificado a través de estudios genéticos comparativos a de sus padres. 

Verónica Guadalupe Benitex Vega estudiaba en la FES Cuautitlán hasta que su ex-pareja, Luis Angel Reyes Jiménez la degolló y golpió brutalmente su cabeza con una roca, el 6 de julio de 2017. El movimiento estudiantil de la FES y familiares de la víctima declaran que las autoridades no están realizando el proceso judicial conforme a derecho, puesto que ni siquiera la reconstrucción de los hechos fue llevada a cabo. Las evidencias señalan al ex-marido de Lupita como autor del crimen, ya que dos vecinos lo vieron golpear la joven estudiante y su playera con sangre. Fue encaminado el caso hacia el ministerio público. Sin embargo, las autoridades consideran no tener pruebas suficientes para arrestar a Luis. 

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Entre los casos de violencia machista no resueltos en la UNAM, cabe un papel de destaque al asesinato de la estudiante del CCH Sur, Lesvy Berlín Rivera Osorio. La joven fue acusada de haberse estrangulado  con el cable de un teléfono público frente a la Facultad de Ingeniaría de la UNAM frente a su pareja, mientras las cámara de seguridad enseñan a su novio, Jorge Luis Hernandez Gonzalez, golpeándola. Curiosamente, la cámara voltease al otro lado por la media hora que corresponde a la muerte de Lesvy, retornando a grabar el lugar del crimen cuando Jorge se va ya solo. Según “El País”, Jorge Luís es hijo del chofer de un alto funcionario de la UNAM, Marco Antonio Domínguez Mendez, Director General de la UNAM, de quien también es hombre cercano. El caso de Lesvy conmocionó el país dado la revictimización sufrida: no sólo los medios se precipitaron en corear que había sido suicidio, como la describieron como una chica que se drogaba y tomaba con sus amigos, no estudiaba desde 2014 y debía materias. 

¡Somos los nietos del 68, los hijos del 99 y los hermanos de los 43!

En un momento de presunta calma política en el país, enmarcada por la sensación de “esperanza” generada por la transición presidencial, se hace fundamental no cerrar los ojos para las necesidades concretas de la juventud de la clase trabajadora. Aunque en conferencia de prensa registrada por el periódico “El Universal”, AMLO declaró que el aparato de espionaje político CISEN desaparecerá en su sexenio y sus funcionarios serán reubicados, puesto que desde su gobierno no se alentará este tipo de prácticas, los trabajadores que le regalaron su voto dándole el beneficio de la duda no pueden cruzar los brazos y dejar de organizarse. Se hace fundamental la unidad entre trabajadores y la juventud en lucha por derechos democráticos, en contra de los feminicidios y la violencia de género, en contra del saqueo de los recursos naturales mexicanos en nombre de un Tratado de Libre Comercio que sólo ha beneficiado a la delincuencia organizada y a la burguesía, en contra de la construcción nefasta del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que no sólo terminará con el abastecimiento de agua de la región, como derrotará la lucha heroica de los campesinos pobres de Atenco, reprimidos por sucesivos los gobiernos desde Vicente Fox en adelante, por luchar por la defensa territorial desde hace 17 años. 

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La lucha por una Universidad pública, gratuita, de calidad para todos, que brinde condiciones aceptables de trabajo a sus funcionarios, que contrate inmediatamente los trabajadores outsourcing y precarizados es de todos los jóvenes y estudiantes que desean vivir en un país tan gigantesco como sus sueños. El momento de generar conciencia y armar una organización permanente de lucha que no desvanezca con los reflujos de las asambleas se hace fundamental para alcanzar la victoria. Desde la CST, estamos hombro a hombro en esta lucha y llamamos a todas las entidades organizadas de la clase trabajadora, como la CNTE, el SME, los movimientos sindicales y contra las opresiones para estar juntos en esta pelea. 

¡Fuera porros de la UNAM y del mundo! Contra la represión a los estudiantes y al pueblo trabajador. 

¡Fuera el rector Graue y el coordinador Licona!
Que se atienda el pliego petitorio del CCH-Azcapotzalco.
¡Justicia para Miranda Mendoza, Lupita y Lesvy! Alto a los feminicidios!
Por una Universidad segura para las mujeres.
Por la inmediata contratación de los trabajadores outsourcing de todas las unidades de la UNAM. 
¡No somos todos, nos faltan 43! ¡Por la aparición de los 3 estudiantes de cine en Guadalajara! 
Por una universidad, pública, gratuita, de calidad para todos. Científica y popular, abierta a la población. ¡Sin cobros, ni porros!