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El Senado de la República votó por unanimidad en lo general y particular la creación de la Guardia Nacional. 127 votos a favor, cero abstenciones y cero votos en contra. Así lo anunció el presidente de la Mesa Directiva, senador por Morena, Martí Batres. Minutos antes de concluir la sesión todos los grupos parlamentarios ovacionaron ¡México, México, México! Todos los partidos, los del nuevo oficialismo y los de la “mafia del poder” juntos, coinciden en la necesidad urgente e imperiosa de crearla para “terminar con la inseguridad”. ¿Quién necesita la GN? ¿Seguridad para quién?

Por CST-México

En su euforia de “unidad patriótica” el senador del PAN, Julen Rementería Puerto, reconoció que “la creación de la Guardia Nacional, da la certeza a las Fuerzas Armadas para que su permanencia en las calles tenga legalidad”. Es decir, que esta votación impone la continuidad –con otro nombre– de la “Ley de Seguridad Interior”, que fue repudiada masivamente hace más de un año y después fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema. Luego de la unanimidad en el Senado AMLO insiste que en San Lázaro sus diputados propongan que el mando de la GN sea militar.

La criminal política de “seguridad” implementada durante los sexenios de Calderón y Peña Nieto condujo a una situación caótica, con el crecimiento de muertes violentas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales, que eran y son cosa cotidiana. 2018 fue el año más violento, con feminicidios y homicidios que llegaron a 31 mil 285 de víctimas. El año pasado en nuestro país, en promedio fueron asesinadas 94 personas por día. La confusión en la población creció aún más que las muertes. El caos y el miedo son aprovechados por el gobierno de la “esperanza” para instalar la falsa idea –una más de que con los militares en las calles habrá seguridad para el pueblo trabajador. Y así expusieron su “Plan Nacional de Paz y Seguridad 2018-2024”.

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La Guardia Nacional se crea para darle “seguridad” al dominio de los capitalistas 

Federico Engels define al Estado capitalista y, en general, a todo Estado como “Un destacamento de hombres armados ante un pueblo desarmado”. Sin haber estudiado a Engels los oprimidos y explotados de México han sufrido durante siglos en carne propia esta dura realidad. Las clases dominantes locales y extranjeras tienen a las fuerzas armadas garantizar “SU seguridad” y mantener la explotación de los obreros, el saqueo de los recursos naturales e imponer despojos de tierras y aguas a los pueblos.

Aunque AMLO pregone que “los militares son los más confiables para mantener la seguridad pública”, y por ello les concede un papel protagónico en el régimen y en la formación de la Guardia Nacional, basta echar un vistazo atrás, respecto al papel de militares en tareas de competencia civil, para ver la falsedad de sus afirmaciones.

Tlataya, Estado de México: La madrugada del 30 de junio de 2014 tras un breve enfrentamiento, elementos del 102 Batallón de Infantería del Ejército dispararon a un grupo de civiles ya rendidos. De las 22 personas muertas, la CNDH reconoce al menos a 12 como víctimas de ejecuciones arbitrarias. Las autoridades dijeron que las muertes fueron resultado del enfrentamiento, pero evidencia periodística reveló lo contrario.

Ayotzinapa, Estado de Guerrero: Noche del 26 de septiembre de 2014, está comprobado que los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en Iguala fueron llevados al Batallón 27 del ejército.

Santa María Ostula, Estado de Michoacán: El 19 de julio de 2015 un operativo coordinado entre fuerzas estatales, militares, Marina y Policía Federal entró a esa comunidad nahua, para detener a autoridades comunitarias. Como resultado de la incursión fue asesinado el niño Hidelberto García. La CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos) determinó que los soldados provocaron esta muerte.

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Podríamos ampliar hasta el cansancio la lista de graves violaciones por parte de los militares. Pero veamos ¿qué pasó estos días en Amilcingo, Estado de Morelos? ¿Qué papel cumplieron militares, policías federales y granaderos? ¿Acaso se dedicaron a buscar a los sicarios de Samir Flores? ¡No! Fueron a cercar al pueblo para imponer la termoeléctrica y el gasoducto transnacional.

Volvamos al interrogante ¿Seguridad para quién? Seguridad para las clases dominantes para reprimir a los crecientes movimientos sociales. En el punto 8 del gobierno expone: “Los efectivos de ese cuerpo provendrán de las policías Militar y Naval, así como de la actual Policía Federal, y adicionalmente se convocará a civiles y a elementos de tropa para que se integren a la formación de nuevos elementos, los cuales recibirán formación y adiestramiento en planteles militares”…. Es decir, el centro es la participación del Ejército. Ese Ejército, que como institución no ha sido sometido a rendición de cuentas por todas las violaciones cometidas.

Fuentes:

https://www.animalpolitico.com/2018/12/homicidios-sexenio-epn/

https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2018/11/PLAN-DE-PAZ-Y-SEGURIDAD_ANEXO.pdf

https://www.seguridadsinguerra.org/