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El país se acerca al momento de pico de los contagios y las empresas se apresuran a intensificar las operaciones. Es llamativo e indignante que en las estadísticas oficiales no se destaque la alta proporción de contagios y muertes de obreros en las grandes concentraciones industriales.

Por Corriente Socialista de los Trabajadores – México

En especial, las maquiladoras de la frontera Norte, donde las empresas corporativas –mayoría extranjeras– violaron la cuarentena y expusieron a los trabajadores. Al menos 104 obreros muertos por el virus en Ciudad Juárez, denunció la abogada Susana Prieto Terrazas, mientras el gobierno del estado de Chihuahua sólo registra 17 decesos. Como en las guerras, las y los obreros son “soldados desconocidos”, cuyas vidas perdidas son sólo un número sin identificación. Agravio mayor en este caso es la falsedad de los propios números. Esta cruel realidad no es exclusiva de México. Una periodista llamó a esta región la “Lombardía mexicana”, en analogía a la masacre de obreros en el Norte de Italia por el Covid-19.

Particularmente indignante es que López Obrador llegó a la presidencia con el apoyo de millones de trabajadores, que confiaron en sus lemas electorales: “Para bien de todos, primero los pobres”… “Separaremos el poder económico del poder político”… “Un gobierno del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”. Sin embargo, los pasos de su gobierno y, en especial a partir de la pandemia, van mostrando a un poder político asociado a los grandes capitalistas transnacionales y locales, que privilegia sus colosales ganancias, entregándoles mercados cautivos en todo el territorio de México al magnate Salinas Pliego, que controla el pago de todos los subsidios sociales del estado a través de su “Banco Azteca” y las sucursales de su tienda “Elektra”, con sus “cuotas chiquitas”, o la entrega al mayor oligarca, Carlos Slim y su Grupo Carso, del contrato de construcción de un tramo del Tren turístico –mal llamado “Maya”– que atravesará la Penísula de Yucatán. Por pura casualidad, el actual Secretario de Turismo, Miguel Torruco es consuegro de Carlos Slim.

Por si faltaran más ejemplos, constatamos la pasividad del presidente ante la mora en el pago de impuestos por parte de 15 grandes empresas locales y extranjeras, por valor de 2 mil 500 millones de dólares. Cuando se le pidió en una de sus cotidianas conferencias de prensa, que las nombre, respondió que no se trata de humillar a nadie sino “convencerlos” de que ahora “ya no es más como era antes”. Es decir, resguarda con el secreto a los capitalistas que defraudan al Estado que él supuestamente encabeza. Mientras, mira para otro lado cuando sus oligarcas amigos, como Salinas Pliego, violan la cuarentena en la propia Ciudad de México, obligando a trabajar hacinados a 500 empleados de sus Call-Centers. Cada vez más, evidencia que es un gobierno al servicio de éstos, a los que hace dos años AMLO llamaba la “minoría rapaz” asociada a la “mafia del poder”.

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Pero donde se evidencia un aspecto aún más lacayo del actual gobierno federal y del resto de los poderes –judicial y legislativo- del Estado, que mantiene una absoluta continuidad con los gobiernos del Pan y el PRI, es respecto a todas las corporaciones transnacionales que saquean recursos y contaminan el medio ambiente y a las maquiladoras extranjeras, instaladas en 43 ciudades del país y principalmente concentradas en la frontera Norte. En esos estados podemos decir que mandan los empresarios extranjeros, en especial los de EEUU o Canadá. Allí las prioridades las dictan las corporaciones de la industria minera, automotriz, electrónica, militar, espacial, química y medicinal. Ellos son los que dicen qué es “esencial” y qué no. Otro famoso lema de AMLO fue “Por fuera de la ley nada, por encima de la ley nadie”… En los hechos en México significa: Nadie… salvo que sean capitales imperialistas.

Ellos son –por ejemplo– los que con sus dólares han logrado que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, esa gran prostituta “honorable”, que es la máxima instancia Judicial, para impartir una supuesta justicia, dictaminara que “no hay indicios de que la fábrica de cianuro de sodio, de Chemours Laguna afecte al medio ambiente ni la salud de personas”. ¿Qué cambió con el gobierno federal de la “Cuarta Transformación”, con mayoría de Morena en senadores y en diputados y con Morena en el gobierno municipal que avalan el proyecto de muerte Chemours Company? ¿Un “cambio” que continúa la nefasta obra de Peña Nieto y el régimen del PRIAN contra la voluntad del pueblo que habita la Comarca Lagunera?

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Ellos, los capitalistas extranjeros son los que violan la actual emergencia sanitaria por el Covid-19 y mandan a los obreros mexicanos al matadero. En el diario La Jornada, del 8 de mayo, se publica una entrevista a Susana Prieto Terrazas, abogada laboral y activista social, que detalla las graves violaciones y denuncia la silenciosa omisión de los gobiernos a todos los niveles:

“Ciudad Juárez, Chihuahua. Ciento cuatro trabajadores de empresas maquiladoras de esta localidad fronteriza han fallecido de Covid-19, de los cuales 30 laboraban en alguna de las tres plantas de la compañía estadunidense Lear Corporation, aseguró. Sin embargo, la Secretaría de Salud del estado de Chihuahua… reconoce solamente 17 decesos de personal de las factorías por coronavirus… Prieto Terrazas informó que el contagio masivo se produjo porque la industria de la maquila, principalmente automotriz, aeronáutica y militar, simuló suspender operaciones sólo por tres o cuatro días. Pero siguió activa e incluso ofreció a los trabajadores un bono de 500 a mil pesos semanales para laborar durante la cuarentena”...

“El discurso de los dirigentes empresariales de que van a regresar a trabajar es falso, ya que 95 por ciento de las compañías están laborando y cuando pararon lo hicieron, no por la salud de los empleados, sino porque sus filiales en el extranjero tenían sus líneas paradas y no tuvieron insumos, como en Lear, que dio dos semanas a sus obreros antes del decreto federal y pagándoles de 50 a 75 por ciento de su sueldo sin prestaciones”… “Es verdaderamente inadmisible que el Presidente de la República (Andrés Manuel López Obrador) y los gobernadores de los estados del norte, como Javier Corral, invisibilicen a la clase obrera, eso es criminal, son genocidas”…

Además de las tres plantas de Lear, Johnson y Johnson, Aptiv y Eagle Ottawa, donde trabajaban 30 fallecidos; también se ha sabido de 10 víctimas obreras más por Covid-19 de Regal, Mahle, Electrocomponentes de México, Electrolux, Hubbell, Commscope, Toro Company, Ethicon, Cordis, Syncreon, Flex, Keytronic, Optron, TPI y Honeywell. Adicionalmente, perdieron la vida por Coronavirus tres choferes de autobuses especiales que trasladan a los trabajadores, que se les conoce como “vagones de la muerte”. Ciudad Juárez –limítrofe con El Paso, Texas– ocupa el primer sitio en el ámbito nacional en tasa de mortalidad, con 25.07 por ciento –de los contagiados confirmados–, seguido por Tijuana, Baja California, con 19.76 por ciento, y Culiacán, Sinaloa, con 16.10 por ciento, de acuerdo a cifras del gobierno federal.

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Los obreros resisten a pesar de la complicidad de los gobiernos

Empleados de la maquiladora Resideo Manufacturas (antes Honeywell), en el Complejo Industrial Chihuahua, en la capital del estado, aceptaron reanudar labores esta semana, a cambio del pago de un bono extraordinario que deslinda a la empresa de responsabilidad en caso de contagio por Covid-19. Sin embargo, muchos trabajadores de esa empresa manifestaron su rechazo al reinicio prematuro de actividades, “dado al peligro que significa el volver a las instalaciones a trabajar y exponernos al contagio del coronavirus en plena fase 3 de la pandemia, en una acción totalmente fuera de la ley”. Y acusan que con el pago del bono los directivos justifican incumplir la legislación. “Por lo anterior, sabiéndonos amparados por las leyes que protegen a los trabajadores, así como por las leyes estatales y nacionales ante la pandemia, nos negamos a firmar la carta con la que nos obligan a tomar responsabilidad de estas medidas, para que así la empresa pueda lavarse las manos y excusarse de respondernos en caso de algún contagio, denunciaron los obreros en redes sociales.