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DISFRAZADOS COMO “ACUERDOS DE SOLIDARIDAD”

La humanidad sometida por la pandemia del Covid-19. Las clases explotadas sumidas en una miseria que crece más rápido que la incertidumbre sobre su futuro inmediato. Los gobiernos, de los signos políticos más diversos, compiten en el tamaño de su irresponsabilidad y en la cantidad de sus mentiras para convencer a la opinión pública de sus países sobre la certeza de sus medidas –muchas de ellas policiales– jurando que su prioridad es “salvar vidas y defender la salud de su pueblo”. El gobierno de México no es la excepción. Sólo podríamos decir que se destaca por su capacidad de simulación con la que ganó –y aún mantiene– apoyo de amplios sectores populares en un país con una insultante desigualdad social, agravada en esta catástrofe sanitaria.

Por CST México

El caso que reportamos en esta nota es sólo uno de los ejemplos cotidianos de irresponsabilidad, simulación y demagogia,  características del presidente de la “Cuarta Transformación”, como a AMLO le gusta definir a su gobierno. El 11 de abril se publicaron en titulares que “hospitales privados ofrecieron más de 10,000 camas y 700 de terapia intensiva para pacientes con COVID-19”. Y en las notas de prensa se ampliaba que “Clínicas privadas pactan acuerdos de solidaridad con el Instituto de Nutrición y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), ante el repunte desenfrenado de casos de coronavirus”…

La tensión se eleva día con día debido a la suma de infectados por coronavirus… Pero de llegar a la Fase 3 por coronavirus… comenzarán a hacer falta las camas e insumos en los hospitales a nivel nacional. Y… el sector de salud pública cuenta únicamente con 4,291 camas de terapia intensiva y al menos 2,053 ventiladores, aproximadamente… ¡Para casi 130 millones de habitantes!

A los pocos días, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció “entusiasmado” la firma del acuerdo con la Asociación de Hospitales Privados de México y el Consorcio Mexicano de Hospitales Privados, denominado “Todos juntos contra el Covid-19”“con el propósito de sumar recursos, voluntades y ayudarnos mutuamente a enfrentar esta epidemia de coronavirus. Es algo realmente importante, trascendente, el que el sector público y el sector privado se unan a esta crisis de salud”… “Este tema es muy importante. Nos da tranquilidad. Con esta medida se adicionan apoyos, recursos. Es un acto de solidaridad del sector privado en estos momentos”…. Mediante un video difundido en sus redes sociales, destacó “Se trata de una acción concertada, muy solidaria de los dueños de los hospitales privados en México que van a darnos servicio durante un mes”“Es importante que el sector público y privado se unan frente a esta crisis de salud pública, frente a esta contingencia, esta epidemia. Quiero agradecer en nombre del pueblo de México a los dueños de hospitales privados, por este gesto, por esta decisión que han tomado”.

La esposa del presidente Beatriz Gutiérrez Müller, expresó en su cuenta de twitter: “Que yo recuerde, nunca había visto un acto de solidaridad del sector privado en materia de salud para todos los mexicanos como el que hoy se dio a conocer... Felicidades a todos. #MexicoSolidario ¡Primero, la vida!”

¿Estamos ante un ejemplo de humanismo capitalista? 

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AMLO se define a sí mismo como “humanista”. Los millones que confían en él y los miles de oportunistas que le hacen coro, pueden interpretar esta iniciativa como “un brote de sensibilidad” de los capitalistas de la salud… ¡Pero lamentablemente no se trata de eso! Mario González, representante de la Asociación Mexicana de Hospitales Privados, se encargó de empezar a aclarar de qué se trata. Reveló las negociaciones con el gobierno federal y adelantó cuáles son algunos de los institutos con los que colaboran: el Consorcio Mexicano de Hospitales, las Asociaciones de Hospitales Privados de Mexicali, Sonora y Jalisco, así como los servicios médicos privados de Monterrey y Querétaro.

Dijo: «Estamos abiertos a cualquier esquema de colaboración, ya sea cirugía, pacientes con algunos otros padecimientos, claro que estamos abiertos… «Hemos hecho algunos análisis donde nosotros queremos trabajar, sin ganar absolutamente nada”.

Y para disipar cualquier posible confusión respecto a una vocación altruista, Guillermo Torre, rector de TecSalud, expresó que la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD) se encuentra analizando la situación económica del proyecto, con el fin de evitar que se malinterprete la intención de los hospitales privados.

El rector de TecSalud afirmó: «¿Qué es lo que nos falta para establecer una alianza clara con el sector público? El definir un mecanismo de cómo prestar los servicios y cuál sería la contrapuesta económica para poder operar». Y pasó la factura, explicando que, basado en datos del IMSS, Instituto Mexicano del Seguro Social, un paciente en terapia intensiva en un hospital de tercer nivel cuesta 49 mil pesos (2500 dólares) por día, mientras que en uno privado sería de hasta 50% más.

«Si buscamos una estrategia adecuada de financiamiento de esos servicios, los pacientes que no tienen ningún otro mecanismo de seguridad social o seguro privado pueden atenderse en estos hospitales», reiteró.

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Reconoció que actualmente su carga de trabajo es mucho menor a nivel general, pues la mayoría de los pacientes dejaron de asistir a lugares privados. “Estamos operando a una capacidad muchísimo menor porque la gente ha diferido todo lo que no es urgente y esencial. Eso significa que si tienes un hospital de 100 camas, sólo tienes ocupadas 30 y quedan 70 que, con una estrategia adecuada de reconversión, puedes utilizar para este aumento importante de enfermedades respiratorias”.

No hay nada solidario de parte de estos conocidos empresarios, agrupados en FUNSALUD. Son los mismos que se han dedicado durante 36 años a desmantelar la Salud Pública y enriquecerse con la privatización de los servicios sanitarios. Muchos de ellos –como la familia Vázquez Raña, Guillermo Soberón, Julio Frenk y Pablo Escandón– son parte de la oligarquía financiera que tiempo atrás el mismo AMLO llamaba “la mafia del poder”. Estas empresas, así como los hoteles de lujo y los barcos cruceros de turismo están casi vacíos: “operando a una capacidad muchísimo menor porque la gente ha diferido todo lo que no es urgente y esencial”.

No es verdad que este convenio no es con fines de lucro. ¡El convenio del gobierno 4T les resuelve el “lucro cesante” de tener el 70% de los hospitales y clínicas privadas vacías! ¡Con este convenio harán un negocio redondo! Porque será el Estado, con el dinero de todo el pueblo, el que les garantiza el pago de millones de dólares a estos buitres empresarios por el uso de sus hospitales privados por el tiempo que dure la pandemia. Y para peor, ellos y sus especialistas y personal médico no irán a la primera línea del combate al Covid-19, pues se reservan encargarse del resto de las dolencias.

Y no sólo reciben este negocio de regalo. El presidente los presenta como ejemplo solidario a estos buitres que desde hace décadas lucran con la salud. Se rehabilita FUNSALUD ante la sociedad después de ser los capitalistas responsables del desamparo y muerte que invade México ante la pandemia. Con esto se los está colocando de nuevo en la posibilidad de seguir con su ofensiva destructiva y privatizadora.

Un verdadero plan de emergencia para luchar contra el Covid-19 

  • Este plan empieza por utilizar toda la capacidad instalada del sector salud (camas, unidades de terapia intensiva y ventiladores, etc.) requisando sin pago lo que está bajo control privado y centralizando bajo un solo mando un Servicio Nacional de Salud estatal, universal, gratuito y de calidad, para la atención de la pandemia y demás dolencias. Si las instalaciones privadas no tienen uso no hay por qué pagar por ellas.
  • Poner a disposición de la Secretaría de Salud todo el equipo e insumos de salud que se fabrican en nuestro país (como los ventiladores y masacrillas 3M – N95, que se producen en Baja California y se los llevan a EEUU). Con eso evitamos compras (en China y EEUU) que cuestan el triple al erario público.
  • Aumento de salarios y contratación con plaza base para todo el personal de salud (estatal y privado) y garantizarles equipo de protección sanitaria, sólo así se evitarán más contagios y muertes.
  • Pago compulsivo de los impuestos adeudados por grandes grupos empresarios y establecer Impuesto Especial de Pandemia Covid-19 a los grandes capitales acumulados –300 mil millones de dólares, según registra revista Forbes– por los magnates como Salinas Pliego, Slim, Larrea, Bailleres y una decena más de oligarcas. No nos engañan sus “donaciones” que para ellos significan propinas. Declaración de una moratoria sobre los miles de millones de dólares que México paga año tras año por la usuraria Deuda Externa a los usureros imperiales. Estos recursos son indispensables para salvar la salud y las vidas del pueblo mexicano.
  • Nacionalización de todos los laboratorios farmacéuticos, que hoy están haciendo su colosal negocio con la venta de medicamentos e insumos a precios inflados.