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Acción internacional el 26 de octubre: No a la depredación y ecocidio en la Comarca Lagunera, Centro Norte de México.

Por CST-México

La Comarca Lagunera, región asentada en el corazón del desierto chihuahuense, en una cuenca árida y semiárida, en el Centro Norte de México, se caracteriza por la producción intensiva en la rama agro-ganadera. Además opera la planta del complejo minero metalúrgico Met Mex Peñoles, el más grande de América Latina, donde se procesan minerales no ferrosos como el oro, zinc, plata y bismuto, entre otros. Minerales que tienen su origen en distintas regiones del país, como Sonora, Guerrero, Fresnillo, Chihuahua, Zacatecas, Michoacán, Pachuca, Jalisco, Guanajuato y el Estado de México.

El lucro capitalista basado en la sobreexplotación de los recursos, lleva a la irracionalidad manifiesta: para producir un litro de leche, se utilizan cerca de mil litros de agua. Y por ser la cuenca lechera más importante de México, Torreón, Coahuila, se ubica en el cuarto lugar mundial de toxicidad en cuanto a emisiones de hidróxido de amonio (amoniaco), sin cuantificar las emisiones de gas metano o gases de efecto invernadero, producto del enorme inventario ganadero existente en la región.

A lo anterior se suma la brutal injusticia social, derivada de la alta concentración de la riqueza en manos privadas. La producción intensiva agropecuaria e industrial, hacen de la Comarca Lagunera una de las regiones más contaminadas de México. La salud de un gran número de sus habitantes presenta graves afecciones por plomo, cadmio y arsénico. Y día a día se acentúa la escasez de agua para la población.

En las comunidades de Dinamita y Abisinia, municipio de Gómez Palacio, estado de Durango, vivimos en zona de alto riesgo: funciona desde hace años una fábrica de mechas y explosivos. ¡Por ese lugar el gobierno y los capitales privados pretenden hacer pasar un gasoducto para atender la demanda de la empresa yanqui The Chemours company, cuya su instalación y producción ultra tóxica de 65 mil toneladas anuales de cianuro de sodio también quieren imponer, a pesar de haberse demostrado las consecuencias letales para la población local y vecina de tres municipios –Gómez Palacios, Torreón y Lerdo– que es de 1 millón y medio de habitantes.

En este contexto de graves daños y amenazas para la vida, el 24 de junio de 2017, el gobernador del estado de Durango, José Rosas Aispuro y la alcaldesa del municipio de Gómez Palacio, Juana Leticia Herrera Ale, acompañados por los jueces de cuartel y de ejecutivos de Chemours Company, a espaldas de los pueblos y comunidades y en secreto, colocaron la primera piedra en donde comenzaría a construirse esta planta química, sabiendo perfectamente la empresa y los gobernantes que no contaban con los permisos y licencias más elementales para producir 65 mil toneladas anuales del químico letal.

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De buena fe, los pobladores de las comunidades, defensores de la vida y su territorio, del  Área Natural Protegida, sierras “El Sarnoso” y “La india”, y comunidades aledañas en los Municipios de Lerdo, Mapimí y Gómez Palacio, pensando en la supuesta incorruptibilidad de las instituciones, acudieron ante la SEMARNAT (Secretaria de Medio Ambiente) y la Suprema Corte de Justicia. Pronto se dieron cuenta que esos organismos del gobierno, por omisos, ineficientes y corruptos, estaban protegiendo de manera encubierta, la construcción de la empresa, la cual además tenía entre sus planes el desplazamiento y expulsión de la población cercana al centro de producción del letal químico.

La indignación ante el agravio por la información oculta y la imposición de una empresa extranjera que produciría un químico esencial para la explotación de oro y plata para la industria minera, en beneficio de las grandes empresas transnacionales depredadoras de los recursos nacionales, a costa de dañar el medio ambiente; la vida y el territorio, produjo un despertar en la conciencia y en las acciones de los pobladores del Siete, Abisinia, Dinamita, la Aurora y otras 20 comunidades vecinas.

Habían pasado nueve meses de gestiones y quejas infructuosas ante distintas instancias gubernamentales, por parte de los pobladores potencialmente afectados, donde manifestaban su deseo a ser escuchados, rechazando en todo momento la conspiración para imponer esa empresa de muerte. Sus reclamos fueron ignorados y por parte de las autoridades estatales y municipales se intensificó una campaña de que esa empresa se instalaría y continuaría su edificación, no importaba quien se opusiera.

Ante la prepotencia de las autoridades, la violación de leyes y reglamentos sobre uso de suelo, estudios falsos de impacto ambiental y el desprecio por el sentir de los habitantes de esas comunidades, el 9 de marzo de 2018, se toma la determinación de manifestar de manera pacífica y desde las comunidades, el rechazo total a la instalación de la empresa Chemours Company.

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Ese día, 9 de marzo de 2018, el gobierno municipal de Gómez Palacio y el gobierno estatal de Durango, reprimieron  violentamente esa manifestacion pacífica de las comunidades. Los guardianes de los ricos; policías estatales y municipales, balearon, golpearon brutalmente y detuvieron ilegalmente a 43 personas que ejercían su derecho a la protesta social en la comunidad de la Aurora, en rechazo a la instalación de la planta de cianuro de sodio Chemours Company.

Ese gran sacrificio de hombres y mujeres dignos y valientes de distintas comunidades y ejidos, que enfrentaron la represión por parte de las policías estatales y municipales, llegó acompañado con un primer triunfo en la comarca lagunera: un Juez federal ordenó la suspensión de la obra en la comunidad del Siete, Pueblo Nuevo, Municipio de Gómez Palacio, Durango. Así, la empresa Chemours sufrió un tercer revés en territorio mexicano, despues de dos intentos infructuosos de construirla en Salamanca y San Luis de La Paz, Estado de Guanajuato.

Pero, a pesar de los aparentes cambios de signo en el gobierno Federal, en el poder están los capitalistas depredadores y sus gobernantes cómplices. Las cámaras empresariales siguen mintiendo a favor de ese proyecto de muerte de EEUU. La Chemours Company, empresa conjuntamente con sus lacayos, siguen empeñados en continuar la construcción de la planta. Es indignante que los senadores y diuptados de Morena que llegaron hace un año al gobierno Federal, el Parlamentoy el Municipio de Gómez Palacio en nombre de la “Esperanza” y prometiendo la “Cuarta Tranformación” sean cómplices de este proyecto de muerte.

El actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho reiteradas veces “Fuera de la ley nada. Por encima de la ley nadie”. Sin embargo, a un año y siete meses de haber sido judicialmente ordenada la suspensión, esta empresa Yanqui sigue en desacato de la ley mexicana. Acude impunemente a dar dádivas en las comunidades para comprar voluntades y ganar adeptos, e incluso ataca y golpea impunemente a mujeres y niños que denuncian sus mentiras. La Chemours sigue gastando millones para revertir el fallo judicial, sigue corrompiendo a los políticos del régimen y al Instituto de Educación Superior. Compra páginas preferenciales en la prensa y espacios de radio y televisión, para confundir al pueblo con sus maniobras mercantiles. Manipula datos sobre las supuestas ventajas con la generación de empleos en su fábrica de muerte. ¡Mienten esos Yanquis! Mienten esos hijos de Donald Trump, lobos vestidos con piel de cordero. Tienen demandas millonarias en los EU, por daños masivos a la salud en su país. ¡El cianuro de sodio es letal y es muerte!  

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Ante esta lucha que estamos dando contra el imperio yanqui y sus lacayos mexicanos, necesitamos la unidad y la organización de la clase obrera a nivel mundial. Hoy desde la Comarca lagunera (Coahuila-Durango), los integrantes del Frente Unido de Pueblos de la Laguna en Defensa de la Vida el Territorio y el Agua, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, así como los militantes de la  CST de esta región, hacemos un llamado a todas la organizaciones sindicales de trabajadores y movimientos sociales de los explotados y oprimidos al apoyo solidario a la movilización internacional que convocamos para el próximo 26 de octubre, para ampliar la denuncia contra The Chemours Company en todo el mundo y exigir la cancelación de la construcción de su planta y la expulsión definitiva del territorio mexicano.