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Tras la polémica generada por la manera que las autoridades migratorias mexicanas trataron a la caravana que ingresó al país el último mes, López Obrador concedió espacio en su conferencia mañanera para que el Secretario de las Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard presente la nueva política para los mexicanos en el exterior.

Por Jenin Villa Roja

Hoy en día, 11,848,537 mexicanos y mexicanas viven en el exterior, siendo 97.21% radicados en los Estados Unidos. Según los datos oficiales 36.6 millones de personas originarias de México viven en Estados Unidos, puesto que 11.3 millones nacieron en suelo estadounidense. En relación al status legal, 8% tienen visa, 27% son residentes permanentes, 17% poseen doble nacionalidad, sin embargo 48% están indocumentados.

¿Qué propone la Estrategia de Protección al Migrante?

Las principales quejas de la comunidad son: la falta de orientación, de representación legal cuándo es requerida, la poca cobertura de los servicios de documentación y protección consular en lugares alejados, visitas insuficientes a prisiones y centros de detención, insuficiente vinculación y poca colaboración con organizaciones locales, modelos de apoyo e inversión en México obsoletos.

De esta manera, la “Estratégia de Protección al Migrante 2019-2024” propone 10 acciones cuyo objetivo son convertir a los representantes del gobierno de México en los «defensores más eficaces de los migrantes en EEUU»:

1) El Gobierno de México adoptará como eje transversal la atención a los mexicanos en el exterior. Se contará con la participación de gobiernos estatales y municipales, tanto en México como Estados Unidos.

2) Capacitación en atención al público de grupos vulnerables, así como profesionalización en la atención consular con mayor incorporación de cuadros experimentados del Servicio Exterior Mexicano.

3) Ampliar la red de abogados y organizaciones especializadas en la defensa de los derechos de los migrantes mexicanos.

4) Promoción activa de las identidades culturales mexicanas entre las comunidades de primera y subsecuentes generaciones.

5) Ampliación de los programas de educación, salud y deporte para elevar la calidad de vida.

6) Desarrollo de mecanismos financieros para la participación de la comunidad migrante en los grandes proyectos de desarrollo en México.

7) Consulados móviles integrales enfocados en las comunidades más vulnerables y desplegados en nuevos sitios.

8) Empoderamiento de la comunidad mexicana y mexicoamericana mediante el reconocimiento y promoción de sus contribuciones.

9) Modernizar la normatividad de la SRE para homologar las acciones consulares con el marco actual de derechos humanos, como la inclusión de lenguas indígenas y el matrimonio igualitario en procedimientos consulares.

10) Desarrollo de una cultura de consulta periódica a la comunidad para escuchar y conocer sus necesidades y opiniones, comenzando con el Plan Nacional de Desarrollo”.

Según dice el gobierno, para llevar a cabo esta propuesta habrá una inversión de 3 mil 295 millones de pesos, dinero éste que es resultado de la contribución de la comunidad mexicana en Estados Unidos. También anuncian que en sintonía con la “política de austeridad” del actual gobierno, se reducirá el gasto en las residencias de los cónsules y que los ahorros servirán para “apoyar a los mexicanos en el vecino del Norte”.

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¿Hasta tú, Paisano?

Sin embargo, mientras se discute la ampliación de los servicios consulares a los lugares más alejados, una curiosa decisión fue tomada. «Hemos decidido que ya no se tengan oficinas de las dependencias federales en el extranjero, (…) que toda la actividad de representación de México en el extranjero la realicen las embajadas y los consulados”. Así, el gobierno de AMLO anunció la cancelación del programa «Paisano», que brindaba asistencia a los mexicanos en el exterior cuando regresaban a su país.  El programa que ya existía hace casi 30 años asistía a expatriados en Los Ángeles, Chicago y Houston, ofreciéndoles información preventiva sobre su viaje. También era una instancia donde se podía radicar una queja en caso de abuso o extorsión.

Según el ex director adjunto del programa en Chicago, Enrique Lucero, funcionarios federales acudieron a las tres representaciones ubicadas en los consulados de México para anunciar el despido sin ningún aviso el 28 de marzo pasado. “No sé si el cierre de esa oficina (en Chicago) va a ser definitivo. Nos informaron que estábamos cesados y que se tenían que cerrar las oficinas, nosotros abandonamos ese mismo día el lugar y ya no pudimos entrar a esa oficina”, explicó Lucero. De acuerdo con el funcionario, «Paisano» atendía cerca de 11 millones de mexicanos residentes en la costa Este y medio Oeste, además de siete provincias canadienses. “Ni al consulado pudimos entrar porque nos pusieron un letrero que decía ‘estas personas no pueden entrar sin cita previa al consulado”, lamenta el ex director.  El gobierno federal justificó los despidos por «falta de confianza» a los trabajadores de las representaciones. Aunque organizaciones de deportados y retornados afirmen que se trataba de un proyecto fantasma, su completa y repentina cancelación suena extraña.

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Además, en su presentación de la Estrategia de Protección al Migrante, el canciller Ebrard saludó la relación amistosa con Estados Unidos que, en su opinión, se fortalecerá a través de los «acuerdos de cooperación para crear cortinas de desarrollo en la zona sur del país que sirvan en la contención de migrantes centroamericanos y mexicanos». Como parte del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, la propuesta más concreta que se conoce hasta el momento es la creación de Zonas Libres comerciales, con el objetivo de impulsar las economías del lado mexicano de la frontera.

La Zona franca se aplicará a toda la frontera entre los dos países, donde el impuesto IVA se ha reducido a la mitad (del 16% al 8%), los impuestos sobre la renta ISR se redujeron del 30% al 20%, el salario mínimo diario se duplicó a 176,2 pesos mexicanos (equivalente aproximado a 9 dólares) y prometieron que los precios del combustible en esa Zona se reducirían al mismo nivel que en EU. Pero el precio en EU sigue siendo menor. En síntesis, esta iniciativa en casi nada se diferencia del proyecto de las maquilladoras, que se encuentra en actividad desde 1994, en que se inició el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, el TLC. El resultado ya es muy conocido a lo largo y ancho del país: una industria del trabajo precario, sin estabilidad o salarios dignos.

Qué la esperanza fallida no se convierta en desilusión: ¡Organicémonos!

De la misma manera que defendemos que la clase trabajadora debe de poder vivir en condiciones dignas para atender a sus necesidades mínimas y concretar sus sueños, también defendemos el libre tránsito para aquellos cuya última alternativa fue marcharse. Somos conscientes de los inmensos obstáculos y sufrimientos vividos por la comunidad migrante, no solo mexicana, en Estados Unidos o en cualquier país al que se pudo llegar. Por lo tanto, exigimos que esas personas reciban todo el apoyo necesario, para que puedan mantenerse forma digna en el país donde están.

Sabemos que, si hubiera más oportunidades, muchas personas regresarían a su país de origen, donde están sus seres queridos, su tierra, su cultura. Por lo tanto, la creación de empleos y salarios dignos se hace fundamental para que la migración pueda ser una opción, no una imposición de la realidad. Sin embargo, si la propuesta concreta del gobierno mexicano es convencer a sus paisanos o centroamericanos de quedarse en su país de origen a cambio de un trabajo precario, semiescalvo en una Zona libre o en los megaproyectos de muerte ya anunciados, estamos totalmente en contra. Nos oponemos a que los grandes capitalistas se sigan enriqueciendo en base a la explotación de trabajadores mal-pagados y con casi nulos derechos laborales en las maquiladoras. Hay que borrar en todos lados ese “atractivo capitalista”, que ofrece el diferencial de la mano de obra mexicana: su bajo costo. Rechazamos que la súper explotación “made in México”, se presente como que el progreso de las ganancias de la clase capitalista local o de las trasnacionales privilegiadas en nuestro país significa el progreso de nuestra clase trabajadora.

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Desde la Corriente Socialista de los Trabajadores, invitamos a todas las organizaciones y activistas de los derechos de los migrantes, sindicatos, movimiento estudiantil y por la defensa del territorio, entre otros organismos en pie de lucha de la clase trabajadora en México a debatir este tema para sacar nuestras propias conclusiones. No podemos aguardar que el fracaso de las promesas actuales se transforme en el desaliento del futuro. Miremos y sigamos el ejemplo de los obreros y obreras de Matamoros que mostró a México y al mundo las consecuencias tremendas, resultantes de la política de extrema explotación en nuestro país. Por un México en que el que siembre sea el que coseche.