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En los últimos tiempos la frontera Norte de México ha vuelto a ser escenario de la violencia imperialista contra las caravanas migrantes centroamericanas. En ese territorio azotado también por el crimen organizado, hoy aparece en escena un nuevo protagonista: el movimiento obrero con su método de lucha: la huelga. Con masivos paros y movilizaciones, surgidos desde la base de las fábricas contra el boicot de los “charros” sindicales vendidos y, a pesar del silencio cómplice de la prensa burguesa y los gobiernos local y federal, están conmoviendo la región y lanzando un mensaje a los luchadores sociales de México y del mundo entero.

Por La Voz de los Trabajadores (EEUU), Corriente Socialista de los Trabajadores (México), Corriente Obrera (EEUU).

Desde inicios de este año, 30,000 obreros de las maquiladoras de la ciudad de Matamoros, Estado de Tamaulipas (frontera con Texas) han protagonizado paros fabriles y masivas asambleas y acciones de protesta. La actual jornada, que ya lleva 10 días, comenzó el 12 de enero, cuando más de 50 mil obreros de 48 maquiladoras –del total de 80,000 obreros repartidos en 122 empresas– fueron al paro de tareas. Su reclamo es un 20% de aumento salarial, el pago de un bono anual de 32 mil pesos y el regreso a la jornada de 40 horas. El principal negocio empresario es la producción para la exportación hacia los EEUU. Son fábricas autopartistas, de electrónica, de productos químicos y textiles. Los trabajadores también enfrentan al chantaje del cierre de plantas, con que amenazan las empresas ante su reclamo salarial. También, en los últimos días han crecido a centenares los despidos de huelguistas por parte de algunas empresas. Otras “prometieron” que pagarían los salarios caídos si volvían al trabajo y se “negociarían las mejoras en la empresa”. Y en los casos que los obreros accedieron y entraron a reanudar el trabajo, la respuesta fue el despido de todos los activistas.

Un genuino e histórico movimiento de bases

Es un movimiento organizado por los trabajadores, que decidieron ir al paro hartos del freno y colaboración con la patronal de la dirección del  Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora, el JSOIIM, y su dirigente Juan Villafuerte, que es de la CTM, Confederación de los Trabajadores de México. La CTM es conocida por sus métodos gangsteriles, con grupos de “porros” ligados a la burocracia –los llamados “charros–, que hasta ahora han logrado imponer por la fuerza los dictados patronales sobre los trabajadores. Esta vez, los trabajadores dijeron ¡Basta! Y lograron rebasarlos y organizar de manera independiente una acción obrera muy exitosa, cerrando 48 plantas y colgando las banderas rojas y negras que declaran de hecho la huelga. Decimos de hecho, porque de acuerdo a la antiobrera legislación laboral mexicana la declaración legal de huelga por parte de un sindicato exige un plazo de 15 días que se cumplirán el próximo viernes 25 de enero. Con ese plazo es que especula la burocracia sindical para dilatar las acciones y darle tiempo a las represalias patronales. Las obreras y obreros se reúnen en asambleas masivas en el Parque de Matamoros y votaron las medidas a mano alzada. Es digno de destacar el rol activo de las numerosas mujeres obreras, muchas de las cuales siguen organizando y alentando el movimiento, a pesar de que han sido despedidas y otras sufren amenazas o son perseguidas.

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Salario mínimo en la frontera Norte

El gobierno de AMLO –en una pomposa ceremonia, junto a las cámaras empresarias y los jerarcas charros de la CTM y otras centrales– anunció el “histórico” aumento del 16%  al salario mínimo en todo el país a partir del 1° de enero de 2019. Es decir, desde 88 pesos a 103 pesos por día (así llega a poco más de u$s 5 por día). Y en la frontera Norte un aumento del 100% del salario mínimo. Es decir, el mínimo se eleva a 176 pesos por día. Esto fue presentado como una concesión generosa y el camino al imperio de la justicia social. Pero debemos aclarar que, con aumento y todo, los salarios mínimos en México representan: ¡153 dólares por mes! Y en la frontera los precios son mucho más altos que en el resto del país. Los salarios actuales los trabajadores de las maquilas son de miseria: entre u$s 190 y u$s 337. Muchos, para alcanzar a sustentar a sus familias buscan dos trabajos o se ven obligados a cruzar la frontera los fines de semana y ganarse unos dólares en otro empleo precario.  

Por otra parte, las cláusulas de los contratos de las maquiladoras establecen que se aumenten anualmente los salarios en proporción igual al aumento del salario mínimo. Por eso, los compañeros no están luchando por un salario de miseria, sino por un salario digno. Como se esperaba, las patronales están usando el anuncio de la subida del salario mínimo para cortar las primas y otros bonos. Esta huelga en el corazón industrial de la frontera entre EEUU y México muestra cuánto necesitan los empresarios de EEUU del trabajo sobre-explotado de los obreros mexicanos para mantener su “crecimiento.” Sabemos que este “crecimiento” no beneficia a los trabajadores norteamericanos, sino a los accionistas capitalistas, propietarios de las empresas.

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La empresa GM anunció en noviembre que va a reducir del 15% la plantilla salarial y cerrar 5 plantas en EEUU, y Tesla acaba de anunciar que despedirá al 7% de sus empleados. Por lo tanto esta huelga es también la oportunidad para expresar la solidaridad obrera desde los dos lados de la frontera.  

Masiva manifestación hacia el puente de la Frontera

El lunes 21 de enero, los obreros organizaron una marcha de miles hacia Brownsville, la ciudad hermana fronteriza de Matamoros, para construir la solidaridad internacional y extender su lucha. Iban cantando “¡Somos obreros, queremos solución!” y “Adentro y afuera [de la frontera], somos gente obrera!”. La manifestación obrera masiva fue acompañada en solidaridad por los sindicatos de mineros y electricistas. Se dirigieron a exigir respuestas, primero a la Junta de Conciliación y Arbitraje laboral, un organismo heredado del régimen del PRI. No tuvieron ninguna respuesta. Luego marcharon a la Presidencia municipal que hoy encabeza Mario López, del partido Morena del presidente AMLO. Después de haberse negado a recibirlos desde el inicio de la huelga hace 10 días y ante la presión de los manifestantes, López aceptó recibir a una “delegación”. Los miles de obreros presentes eligieron allí a 150 compañeras y compañeros, representantes de empresas que manifestaban. Allí, dentro del Palacio municipal, el nervioso alcalde les dijo que este conflicto es entre las empresas y los obreros con su sindicato y que él sólo podía ser un mediador, cuyo “único interés es la paz y progreso de la ciudad”. Algunos presentes empezaron dudar sobre en qué consiste el lema de AMLO “Para bien de todos, primero los pobres”. Le exigieron que llamara al gobierno federal, al presidente del país y a su Secretaría de Trabajo. Aún más nervioso López telefoneó a la Secretaria de Trabajo y ésta no lo atendió, sino un funcionario subordinado, que prometió informar…  

Esta lucha sí que está haciendo historia

AMLO tuvo un lema en la campaña electoral: “Juntos haremos historia”. Y al asumir el cargo de presidente anunció la “Cuarta Transformación de México”. Son los obreros y obreras de Matamoros los que realmente están haciendo historia. Son ellos los que están iniciando una verdadera transformación de México. Porque están decididos a seguir luchando hasta triunfar. Sabemos que para ello tendrán que superar tanto a la dirección sindical traidora, como a los ataques de la COPARMEX, una de las principales cámaras de empresarios de México, que está reprimiendo a los trabajadores para que vuelvan al trabajo, con despidos y amenazas de cierres de plantas.

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Sin embargo, a pesar de todos los obstáculos y presiones está claro que esta nueva camada de luchadores obreros no se amedrenta ni se rinde, y que “no tienen nada que perder excepto sus cadenas”. Ya manifestaron su decisión a seguir con la huelga y movilizaciones que se están extendiendo a otros sectores. Ellos, tanto como los maestros de Los Ángeles o los Chalecos Amarillos de Francia, nos muestran un gran ejemplo al resto de los trabajadores, porque han entendido lo más importante: sólo la acción directa, la movilización colectiva y organizada lleva a la victoria.

¡Y siguen reuniéndose en asambleas para exigir al sindicato que la huelga se declare legalmente el viernes 25 de enero! Por eso hacemos un llamado a todas las organizaciones de trabajadores y otros explotados y oprimidos de México, EEUU y otros países a que se solidaricen con esta histórica huelga, que vuelve a recordar que en México la clase obrera también existe y lucha. 

¡Todo el apoyo a la huelga de los trabajadores de las maquiladoras de Matamoros!

¡Solidaridad internacional con sus justos reclamos!

¡Ni un obrero u obrera despido ni perseguido más!