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Honduras se encuentra sumergida en una de las peores crisis económicas que ha conocido nuestra historia. Una caravana de más de 7,000 compatriotas caminan huyendo de la miseria, pobreza y  muerte que impera en nuestro país. Una situación como la que vivimos solo se explica porque aquí está instalada una abierta dictadura que no respeta ni los derechos humanos más básicos, como el derecho al empleo, la salud, educación e incluso el derecho a la vida se ha convertido en una lucha por sobrevivir. Este régimen tiene sometido al pueblo hondureño, gracias, claro, al apoyo del imperialismo y de los aparatos de represión estatal.
 

Por PST-Honduras

Pese la situación de postergación y miseria, la luchas no desaparecen. El mes de julio pasado, el pueblo hondureño, fiel a su espíritu de lucha y rebeldía, acompañó en duras jornadas de protesta a los trabajadores del transporte público, quienes en un arranque de inconformidad, se levantaron a protestar contra el aumento al combustible. Y es que estos aumentos se viene aplicando cada semana, bajo una trillada justificación del gobierno, quienes rezan que el aumento se realiza basado en los precios internacionales del petróleo. Una vil mentira, pues lo precios de los combustibles a nivel internacional se encuentran en uno de los puntos más bajos de los últimos años.

 
La respuesta de los trabajadores del transporte público fue el bloqueo de las principales arterias viales del país durante varios días. Después de varias acciones a nivel nacional que colapsaron muchas ciudades, un grupo de “dirigentes” del transporte, ligados al partido de gobierno, que supuestamente venían negociando con el gobierno una rebaja al precio de los combustibles, negociaron bajo la mesa, a espaldas de sus bases, y de manera unilateral, decidieron bajar los brazos y llamaron a suspender todas las acciones de protesta en las calles. Dicho acuerdo causó la incomodidad de muchos sectores de base del transporte.

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De la traición que realizó la dirigencia del transporte en coordinación con el gobierno de JOH, el pueblo sacó la peor parte. La tan ansiada rebaja en los precios del combustible no se logró y, por el contrario, lo que se pactó fue un aumento paulatino de los precios del pasaje a todos los usuarios.

 
Este aumento ha venido a dañar seriamente la ya muy golpeada economía de la clase trabajadora, y de los sectores pobres que hacen uso del transporte público. Cada vez que JOH hace un movimiento, menos pan queda sobre la mesa de las familias hondureñas.

 
Aumentaron todas las modalidades del transporte en el país. Taxis colectivos, buses interurbanos, y hasta las mototaxis comenzaron desde hace meses a cobrar una tarifa más alta. Y desde el pasado 1 de diciembre, volvieron a aumentar, tal como se había pactado en el acuerdo con el régimen de JOH.

 
Este aumento del pasaje del transporte público sólo viene a beneficiar a los grandes empresarios del transporte, a las gasolineras, y al propio gobierno de JOH que logró detener una lucha que le resultaba una piedra en el zapato. Y es que hasta los subsidios destinados para los trabajadores del transporte público, rara vez llega a los choferes y ayudantes, pues son siempre los dueños de las unidades quienes se lo apropian. Ningún beneficio sacó el acuerdo, ni para trabajadores del transporte, ni para los usuarios.

 
Ante esta perversa unidad de empresarios del transporte y el gobierno de JOH, es urgente que todos los que nos vemos afectados por este aumento nos unamos también en la lucha, y exijamos al unísono, una rebaja inmediata a los precios de los combustibles para que bajen, también, los precios de la canasta básica familiar. También exijamos un retroceso al aumento de precios del transporte público en todas sus modalidades, y una boleta especial estudiantil para que las y los estudiantes puedan transportarse a sus centros de estudio a precios subsidiados por el Estado hondureño. Para esto, urge la unidad de todos los sectores de la población, especialmente los obreros, sindicatos, trabajadores del transporte y estudiantes. Que estos espacios de unidad y lucha, sirvan como palanca para avanzar mucho más allá, hacia la unidad nacional de la clase trabajadora para sacar a JOH de silla presidencial, y acabar así, con esta tan odiada dictadura.