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Todas las tendencias políticas de oposición al gobierno de JOH coinciden en calificar a éste como una dictadura. Por desgracia, la mayoría de esta oposición concuerda en que la mejor manera de enfrentar al dictador es por la “vía democrática”, vía que no es más que el método histórico que la burguesía ha usado para repartirse el poder.

Por: Ovet Córdova

Hablamos de las elecciones y la vía muerta del parlamento. En un régimen putrefacto, señalado por todos de, como mínimo, irregular, acuerpar esta vía, la privilegiada del gobierno, es darle un apoyo directo al régimen, y al método mediante el cual ha decidido gobernar. En primera línea, han impulsado de manera más clara este tipo de oposición, está el Partido LIBRE (y las organizaciones de la izquierda oportunista a su interior). Le siguen de cerca Nasralla y el Partido Liberal. Contrario a eso, cada vez más organizaciones de la izquierda revolucionaria, y del movimiento obrero y popular, se adhieren a la idea de derrocar a JOH por la vía de la movilización, la cual consideramos la única salida viable; pero estos sectores se enfrentan a la gran tarea de articular un espacio independiente y democrático para lograr dicho objetivo.

De manera más clara, la instalación de una dictadura, una reelección ilegal y un fraude descomunal, todo en un corto período de tiempo, sólo fue posible gracias a la represión voraz del régimen, pero también, y sin restarle importancia, es el resultado de un pacto de coexistencia pacífica establecido entre el melismo y el régimen de JOH, desde el período de gobierno anterior. ¿Las pruebas?, muchísimas. Los partidos de la “oposición”, firmantes del Acuerdo de Toncontín, no realizaron lucha alguna para impedir la reelección del ahora dictador; vociferaron, por el contrario, que con o sin re elección, iban a derrotar al cachurequismo por la vía de las elecciones. Mentían descaradamente. De la mano de su parloteo, unieron sus fuerzas para aprobar toda la política económica del gobierno, cada Presupuesto General de la República fue por ellos validado, lo que reducía los dineros para educación y salud; y engrosaba las cuentas de la PM y las FF.AA. Respaldaron la elección de dos CSJ ilegales (que aprobaron la reelección) y acordaron entregar al PN la presidencia del Congreso en dos ocasiones. Apoyaron la elección del Fiscal General y las cuestionadas reformas al Código penal, más conocida como Ley Anti terrorista, que cercenan la libertad de expresión y el derecho a la protesta, se posicionaron además en contra de despenalizar las píldoras anticonceptivas de emergencia y el aborto por las tres causales. La lista es larga y no es de nuestro interés cansar al lector enumerando todas las traiciones de LIBRE y el resto de partidos de la oposición, cerraremos, nada más, con las siguientes preguntas. ¿LIBRE y los partidos de la oposición burguesa desarrollaron una lucha coherente para evitar la reelección de JOH desde un primer momento?, ¿Tenían realmente un plan de movilización para obtener las tan afamadas reformas electorales que evitarían el fraude electoral? y, ¿advirtieron a su militancia que el fraude venía y que tenían que estar listos para enfrentarlo en la calle? La respuesta a todos estos cuestionamientos es un rotundo NO. No creemos que fue ignorancia o ingenuidad, ni mucho menos, confianza en elecciones limpias. Fue complicidad.

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Para comprender el fenómeno de la adaptación de LIBRE al régimen, hay que señalar que a partir de la insurrección popular decembrina contra el fraude electoral, las masas a través de la lucha, consiguieron realizar tres paros nacionales, derrotaron el estado de sitio y provocaron la ruptura de un sector de la policía dejando al régimen en la cuerda floja durante algunas horas (sublevación de Los Cobras). Mientras todo esto ocurría, Mel y la dirigencia de LIBRE y la Alianza, cuales fieles colaboradores de JOH, llamaban a protestar pacíficamente, a dejar pasar los camiones cargados de mercancía, a desmontar los tomas de las carreteras centrales del país, todo esto para esperar el recuento de votos ¿Era posible derrotar el fraude con esas orientaciones del melismo? Ahora, una vez consumado el fraude electoral, e instalado el nuevo gobierno, los funcionarios de LIBRE, son nombrados para intervenir instituciones como el RNP o como el Alcalde de Tocoa, entregan concesiones mineras a la familia Facussé, sin previa consulta con los pueblos locales. Los diputados de LIBRE regresaron a su actividad parlamentaria, ahora con un jugoso aumento salarial de 50 mil lempiras, seguramente tendrán más energías para realizar la oposición a la dictadura desde sus curules silbando a todo pulmón. Estos también se han visto muy cuestionados por el aumentazo y por avalar recientemente la aprobación de los fondos departamentales. Todo esto ocurre mientras miles de hondureños huyen del país acosados por el hambre, la pobreza y la violencia que aqueja al pueblo y que es generada por la dictadura de JOH, en un gobierno en el cual LIBRE se está integrando a paso rápido.

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Mientras LIBRE se ocupa de los temas de Estado, la precaria situación económica que soporta la clase trabajadora y demás sectores oprimidos aumenta. Esto, combinado con el creciente rechazo a las políticas gubernamentales, ha generado la existencia de un régimen en crisis y débil que, apenas salió avante del paro nacional de transporte, que contó con respaldo popular y desencadenó importantes movilizaciones de la juventud que reclamaba la reducción del costo del trasporte colectivo. También el pasado 30 de Agosto, el movimiento popular organizado apareció en la escena nuevamente, provocando una movilización de 15 mil personas. Recientemente surgieron manifestaciones en  solidaridad a la caravana de migrantes, gestándose protestas en seis departamentos, siendo la manifestación en Tegucigalpa la más numerosa. Sin duda alguna la tarea central del movimiento de masas hondureño es realizar una nueva insurrección, esta vez liderada por una dirección que tenga origen en las organizaciones del movimiento obrero y popular, y que sean éstas las que erijan en su seno una instancia democrática e independiente del melismo, y que eche por tierra a esta odiada dictadura por la vía de la movilización popular.