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Reproducimos la entrevista realizada a Didier Dominique, dirigente de la organización haitiana Batay Ouvriye, el 25/6/2009, durante la gira que realizó por Brasil para pedir el inmediato retiro de las tropas de la ONU (la Minustah) y el fin de la ocupación militar de Haití.
 
 

 

Recientemente en Haití ha habido una serie de movilizaciones de sectores estudiantiles por el tema del salario mínimo que fueron reprimidas. ¿Cómo fue este proceso?

Didier Dominique: Hace poco más de un año, Batay Ouvriye se propuso volver a integrar el campo estudiantil. Luego de la caída de Duvalier hubo una movilización fuerte en la universidad estatal de Haití (UEH) porque le faltaban muchas cosas, no había instalaciones ni una buena biblioteca, y su funcionamiento era totalmente antidemocrático porque Duvalier imponía el rector y los profesores.  Así hubo varios años de movilizaciones y esas cosas se consiguieron: hoy se eligen los decanatos, los profesores se nombran por excelencia y con exámenes, ahora hay un nuevo edifico, internet y se produjo un bajón de las movilizaciones estudiantiles.

Al mismo tiempo, en las universidades entró todo el proceso de aumento de la penetración capitalista, el neoliberalismo y cierto tipo de privatización. Aparecen universidades privadas que pagan mejor y los profesores se van ahí.  Poco a poco, también, en la universidad estatal los estudiantes tienen que pagar  más, antes era prácticamente gratuita, sólo pagaban unos 50 dólares por año en plazos. Después fueron 500 dólares por año, no tanto como en la universidad privada pero ya era sustantivo. La situación de los estudiantes comienza a ser más difícil porque la situación del pueblo en general  lo es.  No sólo por la ocupación sino por la situación económica que afecta a este sector de la pequeño-burguesía.

Además, el estudiantado universitario estatal, su composición social, se ha proletarizado, es distinta de hace 20 años.  Provienen de sectores más empobrecidos, incluso de familias de trabajadores y obreros que, con mucho esfuerzo y el trabajo de toda la familia, incluso en fábricas, envían a uno de sus hijos a la universidad y le pagan el estudio.

Por eso, le consideramos importante darle un espacio dentro de nuestra organización a la presencia en el sector universitario.  Comenzamos a retomar ese trabajo. Algunos volvimos a ser profesores como en mi caso. A partir de diversas actividades, charlas y debates, entramos en una relación con algunas organizaciones, como  la Asociación de Estudiantes Universitarios Dessalines [NdR Jacques Dessalines fue el líder de la lucha por la independencia del país, en 1803] que estuvo junto con nosotros en el ELAC, el año pasado.  En la universidad, también hay círculos marxistas, trotsquistas, gramscianos, etc.  Y hemos tomado contacto con ellos.

¿Cómo se relaciona esto con la lucha por el salario?

DD: Por otro lado, Batay Ouvriye hace tiempo que está en la lucha por el salario mínimo como consigna precisa de la clase obrera. Es un reclamo permanente, lo pueden ver en las movilizaciones del Primero de Mayo o en una movilización del 2006. Según el Código del Trabajo haitiano hay un Consejo del Salario, dentro del Ministerio de Asuntos Sociales y del Trabajo,  que todos los años debe ajustar el salario mínimo según la inflación. Pero el último ajuste fue en 2003, cuando lo fijaron en 70 gourdes diarios (1,75 dólares), el anterior había sido en 1995. Es decir, se trata de un hecho descarado e ilegal que mantienen diversos gobiernos, tanto el poder ejecutivo como el legislativo, que es quien debe aprobar el ajuste, pero tampoco lo exige.

Entonces vino una propuesta de ley del diputado Benoit de ajustar el salario mínimo a 250 (poco más de 6 dólares) gourdes diarios. Nosotros dijimos que esa ley no hacía falta porque el reajuste anual ya está indicado por el Código de Trabajo. Pero además, el valor propuesto en esa no respetaba  la inflación real que hubo ya que, en ese caso, el valor debe irse a 450 o 500 gourdes  (entre 11 y 12 dólares).  Lo dijimos y probamos que el aumento propuesto por esa ley no era suficiente por el aumento que hubo en precios de cosas imprescindibles como el arroz, el transporte y la canasta familiar básica. El propio ministerio calculaba esa canasta en 300 gourdes diarios.  A pesar de que el costo de vida continuó subiendo, ahora la propuesta de Benoit bajó a 200 gourdes.

Por eso, en el último Primero de Mayo, junto con las fuerzas que integramos el Colectivo para otro Primero de Mayo para disputar su contenido de clase y su valor histórico al gobierno y sectores burgueses que lo han transformado, junto con organizaciones sindicales amarillas y ahora también la Iglesia, en una especie de feria comercial burguesa en la plaza central), manifestamos nuestro rechazo a esta ley. En este colectivo están organizaciones de trabajadores públicos y organizaciones estudiantiles, y los temas centrales fueron el reclamo por el salario mínimo y la ocupación militar de la ONU. La única verdadera movilización de la clase obrera fue la que organizó Batay Ouvriye con este colectivo (con la presencia de compañeros de la Conlutas, del MST brasileño, de la LKP de Guadalupe y de una organización de empleados públicos de Trinidad) y fue totalmente reprimida.

¿Cómo siguió la lucha?

DD:
Como la Cámara de Diputados votó el salario mínimo de 200 gourde, comenzó una movilización que realizamos junto con los estudiantes, las organizaciones barriales, los trabajadores del servicio público y algún sector de las coordinaciones campesinas con el salario mínimo como punta de lanza. Sabemos que este tema apunta al corazón del capitalista porque afecta el tema de la plusvalía y la tasa de ganancia.
Sobre todo porque en Haití, y lo hemos descrito en muchos materiales, está el salario más bajo de América y uno de los más bajos del mundo.  Y eso está pensado y planificado para atraer las inversiones de las fábricas textiles y de la indumentaria, en las zonas francas. Es una explotación sin límites de la clase obrera más barata de América. No es una cosa por azar, está planificado así desde la época de Reagan.

Ahí se produce la participación de los estudiantes

DD:
Los estudiantes entraron de lleno en esta lucha. Ya decía que es otra universidad, otra composición social. Y hubo una movilización fuerte el 4 de junio que es reprimida y esto tiene mucha repercusión en la prensa. Nosotros les llevamos nuestro más firme apoyo a los estudiantes.

Esa es la represión que tú denunciaste en el reciente acto del PSTU
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DD:
Es una semana después, el 10 y 11 de junio. Luego de la movilización del 4 de junio, BO y miembros del colectivo, como los empleados públicos, nos sumamos con fuerza para unir a todos los sectores. Fue una represión realmente salvaje. Estas marchas comenzaban en una facultad que salía comenzaba a recorrer las otras y se terminaba en el Parlamento. Pero, ni el primer paso se podía dar, apenas se salía de una facultad ya empezaba la represión, que seguía dentro mismo de los edificios de las facultades e, incluso, al hospital que depende de la Universidad, gaseando la maternidad e intoxicando bebés, con bombas de gases lacrimógenos. Se recogieron más de 300 cascos de bombas. Hay dos estudiantes muertos y dos más en los hospitales (un anciano y un niño), que murieron intoxicados. Hubo otro muerto más en un entierro que reprimieron. También ha habido muertos en los barrios populares, por lo menos uno baleado, tenemos la prueba de la foto.

¿Cuál es la fuerza que reprime?

DD:
Las dos: la policía haitiana y las fuerzas de la Minustah, se ve en las fotos. Hay una acción conjunta y, además de los policías, se ve reprimiendo a soldados brasileño, jordanos, senegaleses y paquistaníes. Claro, que el comando lo tiene Brasil y, en ese sentido, es el responsable principal.  Todo para defender el salario más bajo de América para las empresas textiles de la zona franca, y esa es la razón real, la naturaleza de la ocupación.

¿Cómo se expresa todo esto en la conciencia del pueblo haitiano?

DD:
Ha habido grandes cambios. Ya desde el 2005-2006, cuando supuestamente estaban atacando a las "bandas armadas", pero mataban a medio mundo (las balas llegaban a las iglesias, las escuelas y los dispensarios), sembrado el terror en los barrios populares, a través de la represión para garantizar el dominio de la policía y la Minustah, comenzó el cambio. Ya es una relación con la Minustah totalmente distinta de aquella de aplaudir al seleccionado de fútbol de Brasil. En 2008, está el "levantamiento del hambre" y la represión de la Minustah provoca muchos muertos en Puerto Príncipe y otras ciudades. Y sigue reprimiendo varias semanas después del levantamiento para sembrar el terror y que no haya movilización.

Por eso, en las paredes de todas las ciudades del país ya se ve pintado: "Abajo la Minustah" y "Fuera la ocupación", se vio en el Primero de Mayo, diversas organizaciones y también espontáneamente lo expresa la población, como aconteció en el entierro donde asesinaron a esa persona que les decía (era un entierro de gente de Lavalás). Se expresa en la calle.

¿Y con Préval?

DD:
Préval sobrevive en el poder únicamente por la presencia de la Minustah. Es un presidente acabado por el apoyo que dio a la represión de la Minustah en 2008, felicitando y agradeciendo. Ahí hubo un cambio radical de la relación de Préval con el pueblo y caería sin el respaldo de la ocupación. Ahora, como es quien pone el veto a ley de los ya miserables 200 gourdes, comienza a aparecer en Puerto Príncipe; "Abajo Préval". En la capital. Comienza a haber una mayor unidad de los diferentes sectores populares alrededor de esto.

Un corto balance de tu gira por Brasil

DD:
Esta gira fue muy amplia y estuvimos en varias ciudades, ya que éramos tres compañeros y pudimos ir a una mayor cantidad de lugares. Además llegamos a más sectores sociales: estuvimos en la universidad, en escuelas, en sindicatos y en barrios. Incluso fuimos a "campo enemigo": estuvimos en Cámaras de Concejales y en legislaturas para denunciar la ocupación y la represión. El espectro fue muy amplio. Lo interesante es que, en algunos puntos específicos, también hubo una unidad de acción y posición con sectores que son del gobierno. Por ejemplo, en Campinas hubo una mesa que incluía compañeros del PT y la CUT, además, por supuesto de gente del PSTU, del PSOL, la Conlutas y la Intersindical y que se manifestaron claramente contra la ocupación y por la salida de las tropas de la ONU. Fue una actividad que se organizó en conjunto. Es una diferencia con otras giras que hice en Brasil. Es algo que hay que darle proyección y continuidad.

También hay que decir para se preciso pero sigue habiendo sectores que no nos dejan expresar, como la CUT en Belo Horizonte que no nos dejó hablar en su congreso.