Compartir

Hasta el jueves anterior, Puerto Príncipe –capital de Haití- se mantuvo paralizada por una huelga convocada después de la multitudinaria marcha del domingo 18; exigiendo la salida inmediata del presidente Jovel Moïse.

Por Catalina Ibarra

Los enfrentamientos con la policía haitiana en diferentes puntos de la ciudad, han dejado un saldo de al menos 11 manifestantes muertos y decenas de heridos, según la prensa internacional.

El viernes anterior, el gobierno haitiano reforzó las fuerzas policiales en las calles de Puerto Príncipe con la participación de militares de la misión de la ONU en el país.

Hasta el momento, la oposición al gobierno ha rechazado el llamado al diálogo del gobierno de Moïse, y exigen su renuncia inmediata. Algunos sectores proponen la creación de un gobierno de transición de 36 meses.

Las protestas de esta semana son antecedidas por otros movimientos, que desde octubre señalan al gobierno de no tomar medidas sobre el caso de corrupción relacionado al proyecto PetroCaribe. En el 2017, el Senado haitiano publicó un informe donde indicaba que más de 2.000 millones de dólares fueron desviados del programa.

Según el mismo, al menos catorce exfuncionarios de los Gobiernos de René Preval (2006 – 2011) y Michel Martelly (2011 – 2016) habrían estado involucrados en esta supuesta malversación.

Los manifestantes señalan que Moïse no desea cumplir su promesa de un juicio a los responsables, por tener vínculos con el expresidente Martinelly. Por esto señalan que el gobierno protege a los exfuncionarios implicados, mientras mantiene al pueblo haitiano sumido en la pobreza.

Haití es el país más pobre de América, ocupando el número 163 de 188 países en el índice de desarrollo humano a nivel mundial. Con una población de 10 millones de habitantes, más de la mitad de la población vive con menos de 2 dólares al día.