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En la noche del 25 de noviembre de 2016, ha muerto Fidel Castro. En 1959 encabezó la revolución que derrocó al dictador Fulgencio Batista y, desde 1960,  esa revolución construyó el primer Estado obrero de Latinoamérica frente a las mismas costas del imperialismo yanqui.

Redacción

Como resultado de la revolución, el pueblo cubano obtuvo importantes conquistas, expresadas en grandes avances en alimentación, salud y educación, que mostraron la inmensa potencialidad de la economía planificada, la socialización de los principales medios de producción y el monopolio estatal del comercio exterior, incluso en un país pobre como Cuba.

La revolución cubana y sus conquistas hicieron de Fidel una de las figuras políticas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX y, sin dudas, la principal referencia de la izquierda latinoamericana. Nuestra corriente morenista fue una gran simpatizante y defensora de la revolución cubana.

Por ese prestigio, millones de personas en Cuba, Latinoamérica y el mundo llorarán la muerte del viejo líder. Comprendemos ese dolor y somos solidarios con él porque para esas personas muere un líder revolucionario.

Sin embargo, en las últimas décadas, desde la LIT-CI hemos criticado y debatido muy duramente con Fidel y la dirección castrista. Lo hemos hecho por dos consideraciones que no son compartidas por la inmensa mayoría de la izquierda mundial. La primera es que caracterizamos que, desde finales de la década de 1990, Fidel y la propia dirección castrista restauraron el capitalismo en Cuba y comenzaron así a atacar y eliminar las conquistas de la revolución. La segunda es que, coherente con esto y a diferencia de su rebeldía del pasado, Fidel y la dirección castrista jugaron un papel claro como defensores del “orden mundial”. Como clara expresión de ambos hechos, están los encuentros y abrazos con Barack Obama y el papa Francisco.

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Sabemos que estas posiciones son profundamente polémicas y que, además de las diferencias en debate, existe una tradición equivocada de silenciar las críticas a la hora de la muerte. No es la nuestra: respetamos el dolor de los millones que sentían a Fidel como su líder pero, junto con ese respeto, creemos también que la verdad es revolucionaria y no debe callarse incluso en los momentos más dolorosos.

Presentamos aquí un especial con varios artículos que hemos ido publicando en el sitio web de la LIT-CI y que abordan, precisamente, estas críticas y polémicas.

Visite el especial         

La Cuba de Fidel: de la revolución a la restauración [2006]: Martín Hernández

Debate de la LIT-CI con los dirigentes cubanos [2001]: Martín Hernández

¿Qué se discute tras la sucesión de Fidel? [2006]: LIT-CI

¿Por qué Fidel negocia en secreto con Reagan? [1982]: Nahuel Moreno

La revolución cubana, una revolución a contragolpes [2016]: Jeronimo Castro

La Revolución Cubana: de la lucha contra la dictadura a la expropiación de la burguesía: [2016]: Jeronimo Castro

La revolución cubana, clase y dirección [2016]: Jeronimo Castro

Sobre la visita de Obama a Cuba [2016]: LIT-CI