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Desde que se detectó el primer caso de Coronavirus en el país, el Ministerio de Salud ha insistido a la población sobre la necesidad de evitar aglomeraciones como mecanismo para prevenir contagios, pero esa recomendación es imposible de acatar para cientos de miles de trabajadores que deben ir a sus centros de trabajo y compartir espacios cerrados y reducidos con centeneras de compañeros y compañeras de trabajo.

Por PT-Costa Rica

Uno de los casos más complicados es el de las personas que trabajan en Call Center, ya que en la mayoría de los casos deben permanecer por 8 o más horas en edificios de oficinas con aire acondicionado y en concentraciones de hasta más de 100 personas, y sin permiso de ir al baño o de usar lavatorios de forma recurrente.

Lo mismo ocurre con decenas de grandes fábricas, construcciones y grandes plantaciones, que pese a la crisis del coronavirus siguen trabajando a toda máquina.

Hasta el momento no hay ninguna política por parte del Ministerio de Trabajo para velar por la seguridad de las personas trabajadoras en las empresas privadas, considerando que en miles de empresas no existen Comisiones de Salud Ocupacional ni planes concretos para evitar la propagación de enfermedades como el coronavirus.

Ausencia de sindicatos en las empresas impide defensa de los trabajadores.

Mientras que en la mayoría de instituciones estatales que cuentan con sindicatos éstos se ponen al frente de garantizar condiciones de trabajo adecuadas, en las empresas privadas la aplicación o no de medidas extraordinarias para enfrentar la pandemia queda a criterio del patrono.

En Italia, uno de los países más golpeados por la pandemia del COVID−19, miles de trabajadores han iniciado un movimiento de huelga nacional exigiendo condiciones de salubridad adecuadas y el paro del trabajo para evitar más contagios y muertes. El movimiento alcanza decenas de fábricas como la Whirlpool en la provincia de Varese, Pasotti y varias otras grandes fábricas en Brescia, Piaggio de Pontedera, la Gkn de Florencia, la Hitachi de Pistoia.

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En Costa Rica, pese a la urgencia de tomar medidas extraordinarias en todos los centros de trabajo, prácticamente no hay organizaciones obreras que se ponga la frente de establecer movimientos en defensa de la salud y la vida en los centros de trabajo, pese a los riesgos que se viven por la situación actual del país.

Según el Directorio de Empresas y Establecimientos del año 2018 publicado por el INEC en 2019, en el país existen unas 2 238 empresas con más de 30 trabajadores y unas 1115 empresas con más de 100, número de personas que supera la concurrencia de la mayoría de bares que ya fueron cerrados por el Ministerio de Salud para evitar contagios.

Las empresas que más concentran personas trabajadoras son las del agro, la construcción, servicios y manufacturas.