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Frente a la segunda ronda sostuvimos la posición del voto nulo, señalando que fuera con el PAC o Restauración en el gobierno lo que vendrían serían más ataques contra los trabajadores. El rumbo del gobierno de Carlos Alvarado y los recientes acontecimientos en Restauración creemos que confirman nuestro señalamiento.

Por PT-Costa Rica

El PAC en el gobierno se ha empeñado por aprobar una reforma de impuestos que no le cobra a los súper ricos. Mientras mantiene gigantescos privilegios como el de las zonas francas, que no pagan impuestos, aumenta lo que paga la clase trabajadora con el impuesto del Valor Agregado (IVA). Su política no solo se expresa en la insistencia de aprobar la Reforma Fiscal (Proyecto 20580) a como dé lugar, sino que se suma el terrorismo financiero orquestado por la Ministra de Hacienda, el Presidente del Banco Central y los banqueros que ven una oportunidad para hacer negocios especulando con el precio del dólar que se ha disparado.

Pero no nos engañemos, con Restauración en el gobierno la situación no sería muy diferente. La reciente ruptura en dos bandos (liderados por Fabricio Alvarado de un lado y Carlos Avendaño del otro) tiene como telón de fondo la negoción de una eventual apoyo al gobierno. Ambos han dado señales de votar a favor del plan fiscal en segunda ronda lo que sin duda le costaría un alto precio de previo al gobierno.

Gerardo Corrales, quien fuera presentado como jefe del equipo económico de Fabricio, ha sido enfático en señalar el apoyo a la Reforma Fiscal y a la forma en la que el Banco Central ha actuado frente a la subida tan grande en el precio dólar. Es decir, con ellos en el poder la cosa no será muy distinta para los trabajadores: ni que decir que no cuestionan la deuda del país que es un negocio corrupto, ni los grandes privilegios de los empresarios.

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Por eso como dijimos en segunda ronda no apoyamos ni al PAC ni a Restauración, quienes han dado sobradas muestras de que sus verdaderos intereses están alejados de las necesidades de la clase trabajadora.

Hoy frente a la subida del dólar los vemos de nuevo unidos. Un puñado de banqueros, en especial las Casas de Cambio, han disparado de forma ficticia el costo de cada dólar frente al colón. Pero ni en Restauración ni en el nuevo partido de Fabricio han dicho una sola palabra sobre ese terrorismo financiero que tiene nombres y apellidos; más bien han insistido de uno u otro lado en que este es un efecto de la crisis fiscal, cuando en realidad lo que hay son unos cuantos capitalistas haciendo negocios planificados con la compra y venta de dólares al alza.

Tanto Francisco Cubero, Presidente del Banco Central nombrado por Carlos Alvarado, como Gerardo Corrales que fuera insigne asesor económico de Fabricio, comparten esa estrategia de que el dólar se ponga más caro, de que se apruebe la reforma fiscal y de mantener negocios como la deuda pública que de forma parasitaria se apoderan de la mayor parte de los recursos del Estado.

Del otro lado los trabajadores seguimos pagando los negocios de los mismos empresarios que no pagan impuestos, que tienen negocios corruptos con el Estado, que están detrás de hacer negocios con la deuda pública, que suben el precio del dólar de manera antojadiza.

Las perspectivas para los próximos meses son de situaciones cada vez más precarias para los trabajadores, con altos costos de los productos, con nuevos impuestos al bolsillo y un desempleo que sigue creciendo. Ante eso no podemos confiar en ninguna de las dos caras de una misma moneda, que son el PAC y Restauración, por eso llamamos a votar nulo en segunda ronda:

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Ahora planteamos la necesidad de redoblar la lucha confiando solo en nuestra fuerza como trabajadores, con total independencia de ambos partidos y de todos los demás que representan los intereses de los grandes ricos. Solo unidos y en la lucha podremos vencer.