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“Siria exige libertad”, fue el grito de guerra que expresó la plenaria, cuando los estudiantes sirios dieron su discurso

Al final del primer día, del 2º Congreso de la ANEL, estuvo marcado por la solidaridad con la lucha de la juventud y de los trabajadolores del mundo. En un acto, que contó con la presencia de

representantes de Argentina, Chile, Costa Rica, España, Quebec, Senegal y Siria, los delegados celebraron y reafirmaron una de las principales características de la organización, desde su surgimiento: el internacionalismo.
 
“El indígena puede luchar, porque la ANEL lo va a apoyar”

El acto tuvo inicio con las palabras de dos jóvenes indígenas de Mato Grosso del Sur, Sergio Terena y Oriel Kayowá quienes, emocionados, relataron un crimen más, cometido contra las poblaciones nativas brasileñas: el asesinato, por la policía federal, en la noche anterior (29 de mayo), de Oziel Gabriel, un estudiante de enseñanza media de su comunidad.

Después de un minuto de silencio, Sergio recordó: “Hoy, nosotros estamos con un profundo dolor en el corazón, pero venimos aquí, para sumar fuerzas con los muchachos de la ANEL, porque sabemos que, en este congreso, podemos encontrar apoyo para continuar luchando por nuestros derechos y contra este tipo de cobardía que, sabemos, es de entera responsabilidad del gobierno federal”.

Una certeza, que fue reafirmada, por el plenario que, a coro, recordó la lucha de otro pueblo símbolo, de la lucha de los pueblos indígenas brasileños: “¡Voy a resistir! ¡Voy a luchar! Somos todos guaraní-kaiowá”
 
Las Américas, unidas en la lucha

Seguidamente, los estudiantes chilenos, Pedro Quesadas y Felipe Baez, tomaron la palabra, para informar la situación de la lucha estudiantil en su país. Pedro, que actuó en la rebelión de los estudiantes de secundaria, en el 2006 (que es conocida como la “Rebelión de los Pinguinos”), y estuvo preso por 72 días, en el 2011, en ocasión de su lucha en defensa de la educación, denunció el proyecto de mercantilización y elitización de la enseñanza en Chile y en toda América Latina, llevado a cabo, actualmente, por gobiernos que se autodenominan de “centro-izquierda”, como fue el de Michele Bachellet, en su país.

Un proyecto que, en palabras de Felipe, “sólo puede ser derrotado a través de la lucha, algo que, en nuestro país, comienza por la exigencia de que el gobierno nacionalice la producción del cobre y de los recursos del país, revirtiendo la asignación necesaria para que tengamos educación pública, laica y de calidad, que todos nosotros merecemos y necesitamos”.

Priscila Hernández, “incendió” la plenaria, al traer el saludo de los estudiantes costarricenses al congreso: “Hoy, ustedes están haciendo historia. En el momento en que, la mayor crisis del capitalismo, desde 1929, hunde al mundo y a la juventud, en particular, en la miseria y el desempleo, ustedes están dando un ejemplo de garra y resistencia. Están diciendo, en voz alta y clara, que nosotros nos rehusamos a pagar la crisis creada por los gobiernos y por los patrones. Están dando un ejemplo, para todos nosotros, jóvenes y estudiantes del mundo entero, que es posible soñar, es posible luchar”.

Una lucha que, incluso e las palabras de Priscila, sólo puede ser entablada de forma como la ha caracterizado la historia de la ANEL: “Lamentablemente, el mundo exterior, no fueron pocas las organizaciones estudiantiles que se aliaron con aquellas que, hoy, implementan los proyectos que llevan a la opresión y a la explotación de la juventud. Por eso, también, decimos, ‘gracias ANEL’, por servirnos como ejemplo de que, nuestra lucha, sólo puede ser victoriosa si fuera entablada contra estos mismos gobiernos y patrones, de forma combativa e independiente. Gracias por el coraje”.

La intervención siguiente vino de un punto bien al norte del continente americano: de Quebec, en Canadá, representado por la Asociación para la Solidaridad Sindical Estudiantil (ASSE), que fue una de las protagonistas de las huelgas que barrieron al país, durante seis meses, en el 2012.

Hablando a nombre de la ASSE, la estudiante Emilie, destacó la importancia de las “acciones directas” en la lucha contra los planes de explotación y la represión del Estado: “En Quebec, los estudiantes pronto se dieron cuenta que deberían conducir sus luchas contra aquellos que se apropian de nuestras riquezas e impiden que los estudiantes tengan acceso a la educación pública, gratuita y de calidad: los bancos, las empresas y los representantes del capital. Por eso, desde el inicio, promovemos bloqueos de bancos, industrias e, incluso, por dos veces, del puerto de Montreal”.

En el discurrir de las movilizaciones, fueron apresadas cerca de 3 mil personas, lo que sólo logró ampliar el apoyo de la población, transformando la huelga estudiantil en una “huelga social” que, “durante semanas, noche trás noche, inspirada por el ejemplo chileno, hacía cacerolazos, siempre a las 8 de la noche, en apoyo a nuestra lucha”.

Regresando al extremo sur del continente, fue la intervención del argentino Nacho, para dar su saludo al Congreso: “también encuentro que la Anel está dando un ejemplo para todos nosotros; no sólo de garra y de lucha sino, también, de que la única forma de organizarnos es respetando a los estudiantes que están en las escuelas y universidades; construyendo un movimiento firmemente apoyado en sus bases”.

Recordando que estuvo en el I Congreso, Nacho dijo que es visible que “la Anel maduró en las luchas y, cada vez más, está transformándose en un instrumento capaz de organizar y presentar una alternativa, para aquellos que no están dispuestos a pagar por la crisis, creada por los gobiernos y patrones, que atacan los derechos y condiciones de vida de la juventud y de los trabajadores”.
 
La juventud europea aún sueña. ¡Y lucha!

Dando continuidad al acto, la española May El Assir, comenzó su exposición recordando que, en Europa, la Troika (Banco Mundial, FMI y Unión Europea) está tratando de “robar los sueños de la juventud y socializar la barbarie en el continente, llevando a millones y millones, a una situación desesperada. Los ejemplos son muchos y lamentables. En España, más del 50% de la juventud, está desempleada; en Grecia, un tercio de la población vive por debajo de la línea de pobreza; en Portugal, en Italia, en Irlanda y fuera del continente, la situación no es diferente. En todos los rincones, quieren que los trabajadores y los jóvenes paguen por la crisis, con su sangre y sudor. Pero, nosotros no iremos a permitir que esto suceda. Nosotros seguimos soñando. Nosotros seguimos luchando”.

Como ejemplo de esto, May citó las enérgicas movilizaciones y huelgas que han asolado al país y al continente: “Tuvimos el 15M, en el Estado Español y, después, el 14N -la primera huelga general continental. Son luchas como estas que nos recuerdan que somos una juventud que aún tiene futuro”.

Un futuro que, incluso, según May, sólo puede ser construido en estrecha unidad con los trabajadores y contra todos los explotadores, incluso “aquellos que, hoy, se presentan como representantes del pueblo, pero que no hacen más que traicionar; sea el Partido Socialista Español, el Bloque de Izquierda de Portugal o los gobiernos del PT en Brasil. Para todos ellos, la ‘salida’, para la crisis, es la misma: nos masacran. Pero, nosotros, estamos construyendo otro camino, otra salida: la unidad de los trabajadores y de los pueblos”.

Africa y Haití: historias de explotación y lucha

Presente, en la mesa, como representante del Quilombo Raza y Clase y de las caravanas organizadas por la CSP-Conlutas, en solidaridad con el pueblo haitiano, Julio Condaque recordó que, en este fin de semana, se cumplen nueve años de la vergonzosa ocupación del país caribeño, por las tropas del Minustah, lideradas por los gobiernos petistas: “Son nueve años de dolor, violencia y sufrimientos, impuestos contra la primera revolución negra, en nuestro continente. Pero, también, nueve años en los cuales, la CSP-Conlutas, a la cual la ANEL pertenece, no paró de luchar en defensa de nuestros hermanos haitianos. Una campaña que, tengo la certeza, será reafirmada e intensificada por este congreso”.

Viniendo del otro lado del Atlántico, el próximo orador también habló sobre la perversa combinación entre racismo y explotación capitalista. El estudiante senegalés Falilu recordó que “el continente africano ha sido explotado desde siempre; en Senegal hoy, esto se traduce en la privatización de todo y cualquier cosa (agua, energía, transportes, etc.) y en la destrucción de nuestras tierras, que han sido tomadas para una producción agrícola mercantilizada y dedicada a la exportación, mientras millones de nosotros pasamos hambre”.

Así como los demás oradores, Falilu destacó que esto no hubiera sucedido sin las resistencias. Muy por el contrario. Particularmente en el área de educación, “profesores y estudiantes no paran de luchar, a través de movilizaciones y huelgas. Por esto estoy aquí. Para aprender con ustedes, pues hoy comprendo que la lucha que encaramos allá es una lucha de todos nosotros, es una lucha mundial”.
 
“¡Suría bída ruriê!”

Fue así, en árabe (con auxilio de un “adhesivo”, distribuido en la plenaria), que los invitados más esperados de la noche, los estudiantes Thaer y Abdullah, fueron recibidos por los participantes del congreso. “¡Siria exige libertad!”, fue el grito de guerra que recorrió el plenario, así que sus nombres fueron anunciados.

Poco antes de ellos, habían hablado Maren Mantevani, de la organización “Stop de Wall” (Paren el muro) -que defiende el fin del apartheid y de los crímenes sionistas, impuestos contra el pueblo palestino- y Herbet Claros, del Sindicato de Metalúrgicos de Sao José dos Campos, que resaltó la importancia de la solidaridad internacional, dando como ejemplo el Encuentro Internacional, organizado por la CSP-Conlutas y Solidaires, de Francia, en marzo pasado.

Para Herbert, tanto el Encuentro como el acto que se realizó, en aquel momento, son ejemplos de la “mayor osadía de la CSP-Conlutas y las organizaciones afiliadas a ella, como la ANEL: mantener viva la bandera del internacionalismo. No sólo a través de las palabras, sino de acciones concretas que han marcado la historia de la ANEL desde su fundación”.

En su discurso, Herbert también destacó el enorme significado que las revoluciones en curso, en Medio Oriente y en el norte de Africa, han tenido para la juventud del mundo entero: “En los años 90, hubo gente que dijo que la ‘historia había acabado, que el sueño del socialismo había desaparecido’. Pues bien, Thaer y Abdullah están aquí para recordarnos en cuánto, estos señores, estaban equivocados: las luchas en Siria y en toda aquella región del planeta nos recuerdan y nos enseñan que la clase obrera y la juventud no desistirán de soñar. No desistirán de luchar por las revoluciones”.

Antes de pasar la palabra a los compañeros sirios, Clara Saraiva, del Comité Ejecutivo de la ANEL, recordó que, con este acto, la organización estaba anticipando, en algunas horas, el “Día Global de Solidaridad con la Revolución Siria”, aprobado en el Encuentro de París, para el 31 de mayo.
 
“Acháb Iuríd escáte nizâm”

“El pueblo quiere el fin del régimen”, fue más que una consigna, que los participantes gritaron, viendo las imágenes de un video, que mostraba el proceso de organización y las luchas de la Unió Siria de Estudiantes Libres (USEL), organización de la cual, Thaer y Abdullah, son dirigentes.

Thaer contó que la USEL fue formada al calor de las luchas revolucionarias y realiza, gran parte de su actividad, en la clandestinidad, en función de la represión sanguinaria de Bashar Al Assad. A pesar de esto, la organización ha cumplido un papel, cada vez mayor, no sólo en la organización de las luchas de la juventud sino, también, en apoyo a los refugiados, hijos y parientes de los “mártires” (aquellos que murieron en el proceso revolucionario), y en la construcción de la solidaridad alrededor de la revolución.

Como recordó, “nuestra lucha comenzó pacífica, en protesta contra la masacre de inocentes, por parte de las fuerzas asesinas de Al Assad. Sin embargo, a cada protesta por justicia, la represión aumentaba; el número de muertos y apresados no paraba de crecer y es, por eso, que decimos que fuimos, prácticamente, ‘obligados’ a hacer la revolución. Y, ahora que comenzamos, a pesar de muchas dificultades, iremos hasta el final. Hasta la victoria. Y, para ello, el apoyo internacional es fundamental. Y, por eso, es que estamos aquí y por eso, también, nos emocionamos tanto al ver la garra con la cual ustedes, de la Anel, defienden la causa del pueblo sirio”.

Abdullhah enfatizó la importancia de esta solidaridad, ante la política genocida del dictadolor sirio. “Solamente, entre los jóvenes estudiantes, el número de muertos llega a miles; cintos mueren bajo tortura. Ni niños ni mujeres se han salvado. Al Assad es un criminal asesino. Y, es por eso, que queremos el fin del régimen. Para construir una sociedad libre, donde podamos vivir, estudiar y construir un futuro”.

{module Unión de los Estudiantes libres}

 
Muchos jóvenes, una sóla lucha

En la plenaria, cubiertos por una gigantesca bandera siria, los delegados y participantes del II Congreso de la Anel, dieron una emocionante demostración, de que la organización no escatimará esfuerzos para ayudar a los jóvenes sirios a transformar su sueño de libertad en realidad.

Un sueño que, como el acto dejó en evidencia, hoy es compartido por jóvenes de todos los rincones del mundo. Del norte al sur de las Américas. En Europa o en Africa.

Con este objetivo, Clara Saraiva recordó que, hasta el final del Congreso, serán presentadas resoluciones que profundicen el manifiesto internacional, elaborado en una reunión que se realizó después del congreso anterior y abona a nuevas iniciativas.

Traducción Laura Sánchez
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