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Salvar el planeta es acabar el capitalismo.

Por PST-Colombia

Hace unos meses, una oleada de protestas lideradas por la juventud en Europa y Estados Unidos, nos vienen alertando a los trabajadores y sobre todo, a los malos gobiernos, del desastre ambiental y social. Los ricos son los culpables de la profundización de la desigualdad social y la contaminación, con impacto en nuestra salud pública, por la desidia de sus políticas de acción y omisión.

“No hay planeta B”, “Cambio del sistema, no cambio climático”, “Rebelemos a la extinción ecológica ya”, “12 años para salvar la Tierra”, “Huelga climática”, “Digan la verdad sobre el calentamiento global”, “El capitalismo mata el planeta”, “Declarar emergencia ambiental”, son sus consignas. Exigen en las calles a los gobiernos disminuir las emisiones de dióxido de carbono en el transporte y la industria, cumplir las leyes y tratados ambientales y proteger el medio ambiente, proveer información y educación al pueblo. En suma, dado los informes de la ONU y la comunidad científica, “hacer algo” para asegurar un futuro sostenible para todos y cambio de rumbo civilizatorio que no puede ser otro que el socialismo con democracia obrera.

Los socialistas y revolucionarios colombianos vemos como positivas estas iniciativas. Entre ellas el mitin en la Plaza de Bolívar y otros lugares del país este 24 de mayo de 2019, uniéndose a la convocatoria global de la “marcha mundial por el clima”.

El gobierno Duque con su Plan de Nacional Desarrollo (PND) y economía naranja, se “lava la cara” diciendo que promueve energías limpias, protege los recursos y parques naturales, promueve el empleo, cuando es todo lo contrario. Desnudemos al rey y denunciemos el asesinato de líderes sociales, campesinos, indígenas y afros en las regiones, que resisten en la primera de fuego a las políticas inequitativas y contaminantes del capital. Sigamos su ejemplo. Paralicemos el país y las políticas de muerte de los de arriba.

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Llamamos al conjunto de la clase trabajadora urbana, la juventud y los sectores oprimidos, las centrales sindicales CUT, CTC y CGT, junto a las organizaciones sociales como la UNEES y Cumbre Agraria, los partidos de izquierda. Todos unidos a luchar por un verdadero “paro nacional” construido desde las bases y un plan de lucha que vaya a la raíz del problema:

* Defensa de la soberanía nacional, y los recursos naturales! ¡Defender las consultas populares! ¡Proteger los cerros orientales y árboles, pulmón de la ciudad, no a la voracidad inmobiliaria y la deforestación! ¡Suspender Hidroituango y reparar a las víctimas! ¡En defensa de la reserva Van Der Hammer! ¡Detener proyectos extractivos de La Colosa, expropiar las multinacionales! ¡Defensa de la Amazonía, páramos y ríos!

* Por una nueva economía social y sostenible al servicio de los trabajadores y en equilibrio con la naturaleza. ¡Derrotar el Plan de Desarrollo, Paro Nacional y plan alternativo! No a la contaminación del aire y nuestros pulmones. Salud pública y gratuita para todos. Sí a un metro eléctrico gratuito, no al Transmilenio con viejos motores Volvo, ya en desuso y prohibidos en otros países. Salario mínimo acorde a la canasta familiar y disminución de la jornada laboral, para combatir el desempleo. ¡Nacionalización bajo control obrero de la industria energética y del transporte, agroindustria e industria extractiva! ¡Plan de reconversión y tránsito a energías renovables!

* Por un gobierno de los trabajadores, los campesinos pobres y sectores populares. ¡Abajo Duque y el uribismo! ¡Paz, pan y tierra! Que los trabajadores se rebelen al mal-gobierno, tomen el poder en sus manos y echen a los capitalistas ecocidas y genocidas. Solo el pueblo trabajador puede salvar el planeta, nuestro país y nuestro futuro.