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Iniciamos el año 2020 con la agenda legislativa del gobierno en curso, con discursos mentirosos del presidente y su gobierno, con un salario mínimo que en la práctica es una rebaja de salario y con el incremento de asesinato de luchadores sociales. Ante esta situación, no nos queda otra salida que redoblar esfuerzos y organización para enfrentar al gobierno lacayo y su régimen obediente a los organismos imperialistas.

Por Bloque por el Paro Nacional Indefinido

Se evidenció desde el año anterior, la disposición de lucha de los diferentes sectores sociales, hastiados de la opresión, la explotación, la corrupción y la inequidad. Es por esto, que se percibe la motivación para dar continuidad a la lucha, reiniciando hoy 21 de enero.

Es lamentable que  la dirección mayoritaria política y sindical  de las centrales obreras, dominantes en el comité nacional de paro, no actúe en consecuencia con este anhelo del pueblo y sólo haya convocado a un cacerolazo. A pesar de ello, evidenciamos y valoramos la organización barrial, local y territorial, que a pesar del control pretendido por la dirección del Comité Nacional de paro, autónomamente han salido a la lucha callejera con valor y decisión, desafiando incluso el adverso protocolo avalado por dicha dirección a la Alcaldía de Bogotá, en relación con la intervención del ESMAD.

Es necesario mantener la consigna del desmonte de este escuadrón represivo, para defender el derecho a la protesta social, a la par con la exigencia a través de la lucha directa en las calles del cese de los asesinatos de luchadores sociales.

Rechazar la reforma tributaria aprobada mayoritariamente por el parlamento, que favorece a los empresarios capitalistas, mientras impone más cargas al trabajo y a la población, y el ofensivo salario mínimo decretado por el gobierno Duque que no se corresponde con el costo de la canasta familiar básica.

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Impedir la reforma laboral que atenta contra la ya disminuida estabilidad, elimina la estabilidad laboral reforzada y precariza aún más los salarios y prestaciones sociales; la reforma a la salud que pretende sacar a 6 millones de personas del SISBEN y ponerlos a cotizar, aumentar copagos y cuotas moderadoras en favor del negocio de las EPS y en detrimento de la salud y la vida de los trabajadores; la reforma pensional, que aumenta la edad y las semanas de cotización, reduciendo el monto y las posibilidades de acceso a la misma.

Las grandes jornadas del 21 y 22 de noviembre, y los días siguientes, permitieron al pueblo  ganar confianza en sus propias fuerzas para conquistar las reivindicaciones fundamentales, a construir y fortalecer sus organizaciones con independencia. Hay que seguir avanzando en la unidad por el Paro Nacional Indefinido, preparándolo por la base y con el paro de la producción, para detener el ataque represivo y hambreador del gobierno de Duque en beneficio del capital financiero y los grandes empresarios.

¡ABAJO DUQUE Y SU PAQUETAZO!
¡NO MÁS ASESINATO DE LUCHADORES SOCIALES!
¡POR EL DESMONTE DEL ESMAD!
¡NO MÁS EPS!