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Desde que el uribismo asumió nuevamente la presidencia, los empresarios se han envalentonado contra los trabajadores porque saben que tienen al gobierno y un Ministerio del Trabajo a su servicio. No es que el gobierno de Santos no nos estuviera atacando, pero con el de Duque se ha producido una arremetida sin tregua que se siente en cada fábrica y empresa.

Autor: F.G.

En el sector del concreto y el cemento se busca la unidad contra despidos

En las empresas del cemento y el concreto la arremetida es con despidos. La transnacional Holcim ha despedido a varios trabajadores con el chantaje del retiro voluntario, que es una trampa, pero cuando los trabajadores se dan cuenta ya es tarde, están despedidos. En Argos los despidos han sido directos, sin ofrecerles siquiera el retiro voluntario. Los despidos los están haciendo después de debilitar los sindicatos corrompiendo a algunos dirigentes sindicales, que por ejemplo, en el caso de Argos, se vendieron dejando los sindicatos profundamente debilitados.

Los trabajadores están reaccionando y han comenzado a entender que la debilidad está en la división, porque tienen varios sindicatos y además pesa mucho el discurso de los patronos sobre lo que llaman el “sentido de pertenencia a la empresa”. Los trabajadores más avanzados en la conciencia saben que necesitan estar unidos para golpear juntos con mayor fuerza y por eso, trabajadores de Argos, Holcim, Cemex, Tremix, y de las otras empresas, están discutiendo organizarse en un solo sindicato. Desconfían mucho de dirigentes como los de Sutimac, y en parte culpan a esa dirección de profundizar la división y torpedear el proceso de unidad sindical que venían impulsando hace unos años. Ahora han decidido comenzar a organizar asambleas en el centro del país entre sindicalizados de las distintas empresas cementeras y del concreto, para unificar fuerzas en un sindicato de industria y proponerse como alternativa en todo el sector de la construcción a nivel nacional.

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En Glencore se intimida a los trabajadores para que no voten huelga

En medio del conflicto laboral entre la Sociedad Portuaria Puerto Nuevo (de la empresa minera Prodeco) y Sintracarbón, en Santa Marta, la patronal ha colocado funcionarios al pie de las mesas de votación para intimidar a los trabajadores e impedir que voten por la huelga. En esta empresa hay 120 trabajadores de los cuales solo tres están sindicalizados. De ellos más de 80 tienen contrato a término fijo, sin embargo la patronal temía que la mayoría votara por la huelga ante el descontento que hay. En medio de la intimidación se hizo la votación, pero ante la falta de garantías Sintracarbón se vio obligado a retirar el pliego y está discutiendo interponer una demanda penal por persecución sindical contra la empresa y los funcionarios que obstaculizaron la votación, pues es un evento de completa autonomía de la organización sindical.

En Bimbo hay despidos y ataque al sindicato

En la empresa Bimbo, donde laboran cerca de 4.200 trabajadores, la patronal viene haciendo despidos de trabajadores afiliados al sindicato, Sinaltrabimbo, que tienen fuero circunstancial por la presentación del pliego de peticiones, aunque no ha sido negociado y tampoco el Ministerio del Trabajo ha llamado a Tribunal de Arbitramento. La empresa simplemente argumenta que no hay conflicto, y por eso considera que tiene licencia para despedir trabajadores. Además de los despidos, viene haciendo persecución sindical contra nuevos afiliados. En Cúcuta se afiliaron 12 trabajadores y la administración central envió a varios de los principales gerentes de Bogotá y Bucaramanga a intimidar a los trabajadores para que se desafiliaran del sindicato, y lo logró.

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En la costa está desconociendo un comité que ha constituido el sindicato, a los directivos no les garantiza permisos sindicales para el funcionamiento de la organización, o los aprueba de un día para otro y solo a una parte de la Junta directiva, con el objetivo de sabotear la organización.

Pero los trabajadores afiliados al sindicato están comenzando a entender que es necesario luchar, y la dirección está organizando la pelea. En lo jurídico con denuncia penal ante la Fiscalía por persecución sindical contra los altos funcionarios de la empresa, preparando acciones de protesta y querellando al Ministerio del Trabajo para que haga respetar el fuero circunstancial de los trabajadores despedidos y lograr su reintegro.

Masacre laboral en Coca Cola

En la semana del 14 al 19 de enero la multinacional Coca Cola despidió alrededor de 200 trabajadores, que tenían contrato a término indefinido, mediante la modalidad de “retiro voluntario”. Es una alerta de que pueden venir más despidos si mediante la lucha no se frena esta arremetida de la empresa.

Lucha unificada y un paro nacional

La arremetida contra los trabajadores no es solamente en estas cuatro empresas que mencionamos, es lo que está pasando en la mayoría de las empresas. Pero los trabajadores van entendiendo que cada uno por su lado no pueden derrotar a una patronal que tiene el respaldo del gobierno y la complicidad del Ministerio del Trabajo en los atropellos que están sufriendo.

La necesidad de fortalecer la unidad en cada sector de la producción para luchar y resistir la arremetida es fundamental, pero incluso hay que ir más allá. Es necesaria la unidad en la lucha con los demás sectores de trabajadores y sectores sociales como los estudiantes, los campesinos, indígenas y los sectores comunales o barriales. Esa es la importancia del encuentro que está convocado por la Coordinación Nacional de Organizaciones Sociales (COS) para los días 9 y 10 de febrero en Bogotá, donde se discutirá la organización de una acción nacional unificada: un paro nacional.

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El paro nacional es una necesidad no solo de la clase obrera industrial sometida a ataques permanentes y cotidianos, sino también de los trabajadores estatales que están en periodo de presentación y negociación de pliegos de peticiones.