Compartir

El pasado martes Sebastián Piñera informó un nuevo cambio de gabinete ministerial, justo unos días antes de la cuenta pública que se desarrollará este viernes 31 de Julio. ¿Nuevos ministros? Más bien viejos conocidos de la derecha chilena.

Por José Villarroel

La inestabilidad del gobierno de Piñera se puede ver a kilómetros, parece ser que cada mes que pasa hay nuevos ministros, cada acontecimiento implica un cambio de gabinete, ¿discusión de las AFP? ¿datos de contagiados por COVID-19? ¿cuestionamiento a la represión?: cambio de ministros.

Los cuatro nuevos ministros

Los 4 nuevos ministros eran diputados o senadores. ¿Qué pasará con sus cargos? Quienes asumirán serán elegidos a dedo por RN y la UDI, por ejemplo, Marcela Sabat pasará de ser diputada a senadora. Así funciona esta democracia de los ricos, en donde, ellos mismos eligen quienes gobiernan el país.

¿Nuevos Ministros?… Víctor Pérez, el nuevo Chadwick

Por otro lado, Mario Desbordes -hasta las semana pasada presidente de Renovación Nacional (el partido de Piñera)- asumió el Ministerio de Defensa; su entrada trata de brindar estabilidad al gobierno, debido a que se ha dedicado durante el último tiempo a orientar políticamente a la derecha, criticando a Piñera en varios momentos. Sin embargo, no hay que olvidar que Desbordes es ex-carabinero, ex-gendarme, y además fue subsecretario de investigaciones, organismo que se encargaba de la PDI. Desbordes, un experto en “inteligencia”, es decir, la policía política del Estado, encargados de desmontar movilizaciones y organizaciones políticas contrarias a los gobiernos de turno.

Que no quede dudas, este cambio de gabinete tiene una clara orientación:prepararse mejor para reprimir al pueblo y a la clase trabajadora. El fantasma de un nuevo estallido social pena en La Moneda, Piñera se anticipó a esta posibilidad y colocó a los cuadros políticos de la derecha, a los más experimentados en atacar al pueblo, a quienes no duden en una mano más dura.

Lea también  Chile | Las deudas de los trabajadores, el rescate de LATAM y la banca

Nada más inestable que Piñera y su gobierno

Piñera y su gobierno se está sosteniendo en un edificio con pilares de cartón, este es el motivo por el cual necesita cambiar con tanta frecuencia a sus ministros. A usted que está leyendo esto, le aseguro que cada vez que habla Piñera o alguno de sus ministros siente desconfianza: “algo de eso no debe ser verdad”, “no le creo” “¿dónde está la letra chica?”. Bueno no sólo es usted, es un sentimiento compartido a lo largo del país, según la encuesta CADEM, la aprobación de Piñera es del 12%, incluso todos sabemos que esta cifra es en realidad menor.

El desempleo no para de subir, llega a casi un 12%, la cifra más alta en 16 años. Las cifras de contagiados siguen en aumento, ya van más de 350.000 contagiados, y más de 10.000 muertos producto del COVID-19 y la ineficiencia de Piñera y su gobierno. Este cambio de gabinete nos muestra nuevamente que no basta con cambiar los ministros, sino que hay que cambiar al Gobierno en su conjunto.

Por un verdadero cambio de gabinete: Fuera Piñera

Necesitamos salud, pan y trabajo, pero Piñera ni la ex-Nueva Mayoría son capaces darlo, es más no quieren, tienen una posición clara: que la crisis económica, social y sanitaria que recorre el país la pague el pueblo y la clase trabajadora. Desde el MIT, somos completamente opuestos a esta posición, decimos sin titubear: esta crisis la deben pagar los ricos, por tanto, como primer paso hay que sacar a Piñera junto a todos sus Ministros. A diferencia de la postura del PC, quienes están preocupado de levantar a Jadue como candidato presidencial, nosotros creemos que no podemos seguir esperando hasta las próximas elecciones y hay que sacar a Piñera YA, ¿acaso crees que el desempleo aguanta hasta finales del 2021? ¿el hambre?

Lea también  La respuesta vergonzosa del Fiscal Nacional Abbott ante el pedido de Libertad a los Presos Políticos

La situación económica, social y política del país deja en evidencia que es una necesidad un gobierno obrero y popular. Un gobierno en donde quienes tengan el sartén por el mango sea la clase trabajadora y no los empresarios como lo ha sido durante todas estas décadas. Sólo así se podrán implementar las medidas que necesitamos para acabar con la crisis: fin inmediato a las AFP, sistema nacional de salud pública: estatización de clínicas privadas, fuerte impuesto a las grandes fortunas, condonación total del CAE y de las deudas bancarias y a casas comerciales, entre otras.