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Este 24 de Julio se cumple un año de una de las más grandes moviliza­ciones del último tiempo: la marcha familiar de un Domingo por NO+AFP. La protesta se dio en medio de un marco de escándalos por corrupción, mien­tras que Bachelet hacien­do oídos sordos a nuestra demanda solo propuso una AFP Estatal.

Por: La Voz de los Trabajadores – Chile

A nivel nacional, se vio que tuvimos una masividad histórica, con alrede­dor de un millón de personas. La marcha se replicó en más de 40 ciudades por todo el país. Fue una movilización en la cual incluso parlamentarios que asistieron fueron funados, pues se burlan de nuestras exigencias tratando de usarlas para lue­go tener más votos.

Las Lecciones del 24 de Julio

Logramos instalar la demanda por NO+AFP

Obligamos a la prensa de los poderosos a instalar la discusión sobre el tema. Diversos sectores políticos representantes del empresariado dieron sus “propuestas”, y hasta el día de hoy en las candi­daturas el debate sobre el sistema de pensiones es central. Ya en la memo­ria de más de un millón de chilenos sabemos que hay que acabar con las AFPs.

Entonces ¿qué nos falta para triunfar?

Aún no le podemos dar un golpe duro a los gobiernos y empresarios de las AFPs. La marcha familiar un día Domingo fue un buen comienzo, pero para que nuestra lu­cha avance necesitamos parar la producción eco­nómica y con ello golpear los bolsillos de empresa­rios y sus representantes en el Gobierno. Un inten­to de eso fue el Paro del 4 de Noviembre, pero claramente este no fue un Paro Nacional Produc­tivo, pues la mayoría de los sectores obreros es­tratégicos de la economía no lograron parar, ya sea por: las dificultades del régimen laboral privado; la menor sindicalización; el rol de las burocracias sindicales que –como en el caso de dirigentes obreros de planta de la minería de Rancagua- simplemente no cum­plieron con su tarea de incentivar a que obreros pararan; y debido a que las direcciones del NO+A­FP tampoco han tomado esta tarea como central para triunfar, al contra­rio, la salida central sigue siendo la “desobediencia civil”, ahora dando eje a un insuficiente Plebiscito nacional.

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El impacto a los bolsillos de los “poderosos”

La marcha del 24 de Julio fue impactante en los medios, pero económicamente tuvo cero efecto para presio­nar a los empresarios y Gobierno.

La Huelga de los 2.500 mineros de La Escon­dida a inicios de este año, impactó con unos 1.000 millones de dó­lares en pérdidas para la patronal, según estima­ciones de expertos y del sindicato.

La Economía chilena (o el “crecimiento” de los gobernantes) se con­trajo 1,3% en febrero por este solo hecho, teniendo su peor regis­tro mensual desde la cri­sis económica de 2009.

Fue tan alarmante, que el Ministro de Hacienda, Valdés, cuando podía se quejaba del impacto.

Los ejemplos de trabajadores de otros países

FRANCIA:

Justamente, hace poco más de un año también hubo huelgas en Francia contra Reforma Laboral de Hollande. Las parali­zaciones sí tuvieron sec­tores estratégicos, desde el transporte hasta las re­finerías pasando por los aeropuertos de París. Los Paros Nacionales no fue­ron solo de un día, sino de dos días.

BRASIL:

En Brasil la clase obrera ha marcado pauta. La Huelga del 28 de Abril tuvo un im­pacto económico de 3.217 billones de pesos con alre­dedor de 35 millones de trabajadores parados.

Luego en el “Ocupa Bra­silia” del 24 de Mayo, obreros organizados con métodos combativos atra­vesaron la cerca policial, llegando a quemar ofici­nas de ministerios.

Debemos unir las luchas y preparar un paro Nacional Productivo de más de un día

La lucha por NO+AFP no puede quedar solo como un lindo recuerdo. Debemos prepararnos para retomarla con fuer­za, y esto se logrará solo si -especialmente a través de los zonales y Coordina­doras- logramos involucrar a los sectores obreros estratégicos de la produc­ción, como los mineros del Cobre. Imaginemos el impacto de La Escondida sumado a otras minas y sectores productivos pa­ralizados, además de los métodos de combate y resistencia que debemos sumar para enfrentar a la policía de los Gobiernos.

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Este Gobierno (ni uno próximo capitalista), este parlamento, no van a con­ceder nuestra demanda, porque están enlodados con el negocio de las AFPs (igual con el negocio de la educación, salud, entre otros), por eso la lu­cha contra las AFP es una lucha por echar a los ac­tuales gobernantes. Esa tarea es difícil, pero solo con unidad y lucha en las calles la podremos lograr. Seguir los ejemplos -aún inconclusos- de los Obre­ros de Brasil o de Francia, ¡a trabajar por un Paro Nacional productivo de carácter indefinido hasta que conquistemos el fin de las AFPs!

Artículo publicado en La Voz de los Trabajadores, MIT, Chile, julio de 2017.-