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Cuando cerrábamos esta edición, la juventud estaba en las calles en defensa de la educación pública y contra los ataques del gobierno Bolsonaro y su ministro de Educación, Abraham Weintraub.

Por: Opinião Socialista – PSTU, Brasil

El 15 de mayo hay Huelga General de la Educación. Profesores y estudiantes, con apoyo de los padres de alumnos y de la comunidad, calentarán los motores de la lucha, sumando a la movilización y construcción de la huelga general de toda la clase trabajadora, el 14 de junio. Esta es una huelga para impedir la reforma de la previsión, defender la educación pública, combatir el desempleo, la violencia, la entrega del país y la privatización de las estatales, comenzando por la Petrobras. La fecha de la huelga general contra la reforma fue definida, unitariamente, por las centrales sindicales.

Para el gobierno, los banqueros, las multinacionales y las grandes empresas, el robo de nuestras jubilaciones es central para aumentar los lucros del 1% de explotadores y multimillonarios. Para la clase trabajadora, la juventud y todos los pobres y oprimidos de este país, construir la huelga general y derrotar la reforma son las tareas más importantes.

El Brasil continúa naufragando en la grave crisis de la economía capitalista y su profunda decadencia. El gobierno y los patrones aumentan la degradación de las condiciones de vida del pueblo, con desempleo en masa, aumento de la explotación y de la represión. Desataron una verdadera guerra social contra “los de abajo”.

Por otro lado, intensifican la entrega del país a las multinacionales, y del patrimonio público al sector privado a través de las privatizaciones. En una verdadera cruzada ideológica, el gobierno embiste contra la educación pública, los derechos democráticos de las mujeres, negros y negras, LGBTs y, también, contra el medio ambiente.

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Pero la crisis económica también sirve como telón de fondo para divisiones y discusiones entre “los de arriba”. La crisis esta vez llegó a los militares y el potencial de impasse es grande en la disputa entre el ala del astrólogo Olavo de Carvalho, gurú de Bolsonaro, y los militares. Es un escandalete tal que llamar las discusiones de groseras sería casi un elogio. Todo eso muestra que el desorden ya está instalado en el gobierno. Y no en las universidades, como dijo el ministro de Educación.

Las crisis son recurrentes. El golpearse la cabeza es un síntoma de fragilidad del gobierno, que abre brechas para que el movimiento de “los de abajo” pueda derribar la reforma, el plan económico de “los de arriba”, y el propio gobierno.

La caída en la popularidad del gobierno, los desplazamientos en la base de la sociedad hacia la oposición (especialmente en la clase trabajadora, sectores populares y juventud) son los factores más importantes en la actual coyuntura. Pues abren la posibilidad de que la clase entre en escena y, también, dan base para la realización de la huelga general. Si la clase trabajadora se pone en movimiento y va a la huelga, el movimiento de masas se volverá el centro del escenario político, podrá impedir la aprobación de la reforma y derrotar los planes del gobierno Bolsonaro, lo que ampliaría enormemente su crisis.

Pero, la huelga precisa ser construida. En este sentido, es preciso exigir que los sectores mayoritarios en la dirección del movimiento de masas en el país, por un lado la cúpula de las grandes centrales sindicales, por otro lado el PT, el PCdoB, el PDT y sus satélites, incluyendo allí el PSOL, prioricen la acción directa y no la acción parlamentaria, y se dispongan a derrotar la reforma a través de la movilización. No da para envolverse en negociaciones para “deshidratar la reforma”, como por ejemplo ha defendido Paulinho da Força (y de Solidariedade).

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¡Vamos a unir las luchas! El “15 de mayo” de la educación debe ayudar a fomentar y sumarse al “14 de junio”. Vamos, unitariamente, a construir una huelga general activa.

Esta huelga puede derrotar los planes del gobierno, sus arrebatos autoritarios y, también, abrir camino para que la clase trabajadora pueda construir una alternativa de los de abajo, independiente de la burguesía.

Al compás de esta lucha, presentaremos un proyecto que defienda, hasta el final, los intereses de los trabajadores, de la juventud, de los sectores populares y oprimidos, contra los intereses de los bancos, de las multinacionales y de los grandes empresarios. Un proyecto independiente de la burguesía, un proyecto socialista, que solo podrá ser obra de los trabajadores y trabajadoras movilizados, que deben gobernar a través de consejos populares.

Libertades democráticas: ¡Ni un paso atrás!

Junto con los ataques a la jubilación, a la educación pública, a las mujeres, a los negros, a los indígenas, a las LGBTs, a los campesinos y a los sin-techo, el gobierno ha aumentado la represión y viene amenazando la libertad de manifestación, organización y expresión.

Primero, puso la Fuerza Nacional para ocupar Brasilia contra manifestantes. Después, Bolsonaro exhortó a los hacendados a tirar en los sin-tierra, prometiendo protección a quien “defendiese la propiedad” con balas. En seguida, reflotó un parecer de la Abogacía General de la Unión y orientó que cualquier predio público tomado por manifestantes sea desocupado sin autorización judicial. No conforme con esto, en una falta de respeto total a la autonomía universitaria, amenaza lo mismo en relación con las instituciones de enseñanza superior.

Mientras tanto, en Rio de Janeiro, el gobernador bolsonarista Wilson Witzel quiere dar legalidad a los escuadrones de la muerte, para intensificar el ya verdadero genocidio de la juventud pobre y negra. Incluso, participando personalmente de las operaciones en que sale tirando a mansalva en las favelas y barrios pobres. Él fue denunciado a la ONU para haber batido récord de muertes en enfrentamientos con fuerzas de seguridad: en tres meses fueron muertas 434 personas en el Estado.

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Así como estamos levantándonos en defensa de la educación y debemos ir a la huelga general en defensa de las jubilaciones, no debemos permitir ni un paso atrás en las libertades democráticas y rechazar toda política y acción autoritarias.

Artículo editorial de Opinião Socialista n.° 570, mayo de 2019. Disponible en: www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.