Compartir

El 28 de abril, el Estado de San Pablo alcanzó el triste número de 2.049 muertes por coronavirus comprobado. En el Brasil fueron 5.000, sobrepasando el nivel de muertos comprobados en China.

Por: Fábio Bosco

Es claro que los números de la pandemia en China están subdimensionados. En el Brasil también.

Según el epidemiólogo de la Universidad de San Pablo (USP), Paulo Lotufo, basado en los datos de la Secretaría Municipal de Salud de San Pablo, el número real de muertos por coronavirus es 168% mayor que el de los números oficiales.

Él llegó a estas conclusiones comparando el número de muertes naturales de los últimos cinco años en el municipio. Mientras los números por muertes naturales de 2020 fueron similares a los de los cinco años anteriores en los meses de enero y febrero, en marzo hubo una diferencia de 743 muertes más, de las cuales solo 277 fueron registradas como coronavirus. Las demás, 466 muertes, están directa o indirectamente relacionadas con la pandemia y, por lo tanto, representan la suma de subnotificación.

Aplicando el mismo porcentaje de marzo al número de 1.337 muertes por coronavirus confirmadas al 28 de abril, el número real de muertes en el municipio está en alrededor de 3.580 muertes, muy por arriba del número de muertes confirmadas y sospechosas que juntas suman 3.030.[1]

La situación es la misma en todo el país. Tal vez el caso más grave sea el de Manaus. El 27 de abril fueron enterrados 118 cuerpos de los cuales apenas 10 eran por casos confirmados de coronavirus. Antes de la pandemia, el número de entierros nunca superaba los 30. O sea, hay cerca de 80 casos subnotificados solo en ese día.

¿A quien sirve la subnotificación?

La subnotificación sirve a los gobiernos capitalistas para ilusionar a la población sobre la eficiencia de un conjunto de políticas de salud pública improvisadas, y para justificar tanto la no aplicación de cuarentena para 74% de la economía paulista como la flexibilización de las reglas de aislamiento social.

Veamos: los números reales muestran que la pandemia avanza en todo el país en escala exponencial. No obstante, todos los gobiernos, en San Pablo y en todo el país, preparan públicamente la flexibilización de las reglas de aislamiento que, sin vacunas o remedios eficientes, termina siendo la única forma de evitar muertes en masa.

El 22 de abril, el gobernador João Doria, el alcalde Bruno Covas (ambos del PSDB), y autoridades ligadas a la salud y a la economía, apuntaron la perspectiva de iniciar la flexibilización de las reglas de aislamiento social a partir del 11 de mayo. Informaron que durante la cuarentena, 74% de la economía se mantuvo en funcionamiento y que ahora era necesario dar nuevos pasos. Levantaron la hipótesis de comenzar por las ciudades y regiones menos afectadas y/o con menor ocupación de camas en las unidades de terapia intensiva (UTIs).

Lea también  Campaña de Reintegración del Conductor de Ómnibus de Chicago, Erek Slater

Flexibilizar el aislamiento ahora abre puertas para la pandemia

Para una serie de especialistas, frente a una pandemia que se está extendiendo por la periferia en todo el gran San Pablo y avanzando por el interior del Estado, flexibilizar las reglas de aislamiento de regiones menos afectadas sería equivalente a abrir las puertas para que la pandemia entre, y llevar el sistema de salud al colapso.

La única forma de efectuar esta flexibilización con éxito sería con vacunas o remedios eficientes (no es el caso de la cloroquina), o cuando la pandemia estuviese en contracción, o incluso aislando completamente a comunidades o ciudades sin ningún caso, como es el caso de Ilhabela, donde “quien está afuera no entra y quien está adentro no sale”.

Sin embargo, ninguna de esas condiciones está planteada. La flexibilización va a llevar a la situación de Blumenau, donde su aplicación elevó el número de casos en 28,5% en solo un día. Del aumento del número de casos al colapso del sistema de salud y a las muertes hay un corto espacio de 10 a 20 días.

Pandemia y clases sociales

El estudio sobre la pandemia en el municipio de San Pablo muestra que el barrio de Morumbi tiene el mayor número de casos de coronavirus y la Villa Brasilandia tiene el mayor número de muertos[2].

La explicación para este fenómeno es simple. Mientras los ricos y la alta clase media tiene acceso a los testes y a los mejores hospitales, los sectores más desfavorecidos solo tienen testes cuando son internados y sus condiciones de vida (vivienda, alimentación, trabajo) los tornan blancos preferenciales de la letalidad de la pandemia.

A pesar de que todos los especialistas apuntan la fragilidad de las comunidades que viven aglomeradas y sin acceso pleno a saneamiento, la municipalidad de San Pablo no desplazó a ninguna familia hacia lugares con condiciones de vivienda adecuadas, y el gobernador Doria olvidó determinar a la Sabesp que mantenga la presión de agua para que esta llegue a todos los hogares. En lo que depende de ellos, tendremos un genocidio en los barrios populares.

San Pablo y Brasilia en la misma tonada

En Brasilia, el nuevo ministro de Salud, Nelson Teich, y su número dos especializado en logística, repiten el mismo discurso de preparar la flexibilización del aislamiento social incluso con la pandemia en plena expansión y catástrofes en curso.

En Manaus no hay camas de UTI en la red pública, en la red privada hay camas de UTI que estén al aguardo de pacientes ricos y de sectores medios; hay personas muriendo en casa o en la puerta de hospitales; para entierros son utilizadas fosas comunes; y en cinco días el stock de 500 cajones llegará a su fin.

Lea también  Ultraderecha, antifascismo y socialismo

A pesar de esta situación catastrófica, el ministro Teich y su especialista en logística no determinaron la inmediata disponibilidad de los lechos privados para atender a la población, no enviaron equipos de profesionales de la salud ni equipos como lechos y respiradores en cantidad para atender la demanda.

Tampoco montaron hospitales de campaña para que entrasen en funcionamiento a la mayor brevedad posible, y todavía no resolvieron realizar el transporte de dos mil cajones. Realmente, poco podemos esperar del gobierno federal, a no ser la presión por la flexibilización.

En el Gran San Pablo la tasa de ocupación de lechos de la UTI en el sector público está en peligrosos 81%[3]. Por su parte, en el sector privado, ese número es de 50% (1.500 lechos en la UTI). Pero ni siquiera es anunciado por las autoridades para no llamar la atención sobre el abismo social entre las clases, particularmente en el momento en que las camas de UTI públicas se llenaron[4].

Más mercaderes

Más allá de la catástrofe anunciada en los servicios de salud, hay otra catástrofe en paralelo que son los despidos, el fin de las fuentes de renta de autónomos y pequeños comerciantes, en fin, todo tipo de situaciones a las que tres cuotas de R$ 600, si llegan, no alcanzarán para nada.

Esta situación está llevando a la reducción de la inflación, excepto en los productos de la canasta básica. El arroz y el feijão [poroto, haba] aumentaron 38%. Y alguien está ganando con eso.

Otros especialistas están atentos al desarrollo de la pandemia y a las ventanas de oportunidades.

La ANVISA autorizó a las farmacias a aplicar testes rápidos de coronavirus por la módica suma de R$ 150 y hasta R$ 180 por teste. ¿Cómo las farmacias tendrán testes para vender si estos están en falta para los trabajadores y trabajadoras de los servicios esenciales (hospitales, supermercados, transportes, limpieza, …) y para las personas con síntomas? Se trata de la mano nada invisible del capitalismo.

Otro caso es la lucha de los laboratorios internacionales para descubrir la vacuna y, naturalmente, patentarla y hacer mucho dinero con la desgracia general. La Pfizer ya desarrolló una vacuna en Alemania y ya contrató la fabricación de un millón de vacunas en la India, que estarán listas en octubre para, si certificadas, ser vendidas. Por su parte, el laboratorio Merck está trabajando con investigadores de la Universidad de Oxford que ya iniciaron el teste con otras vacunas, con 500 personas.

Pero nada puede ocultar el éxito de laboratorios de ingeniería de las universidades públicas brasileñas que desarrollaron prototipos de respiradores a un costo de mil reales cuando los respiradores importados están a la venta por valores que llegan a 20.000 dólares.

Lea también  No son 30 pesos, son 30 años. Algunos hitos de luchas mineras en los últimos 30 años en Chile

De la solidaridad a la revuelta

En las comunidades pobres y entre los trabajadores y trabajadoras, todos los días hay ejemplos muy importantes de solidaridad frente a la crisis.

Esta solidaridad opera para compensar la falta de políticas públicas eficientes frente a la pandemia y ya prepara el futuro de luchas. Ya es el caso de otros países.

La noche del 27 de abril, día de conmemoración del aniversario de la fuerza policial chilena Carabineros, la juventud tomó la Plaza Dignidad y cantó para los policías que las balas tiradas serían devueltas, y levantaron carteles afirmando que peor que el corona es el Piñeravirus, apuntando a retomar las movilizaciones luego que lo peor de la pandemia haya pasado.

El mismo día, en el Líbano, hubo protestas populares con bloqueos de calles y la ruptura de agencias bancarias. En el país, la inflación explotó, los depósitos bancarios están parcialmente bloqueados, y el Banco Mundial afirma que las personas que viven por debajo de la línea de pobreza aumentó de 30% a 50% de la población. La solución del gobierno fue poner el Ejército en las calles y un manifestante fue muerto. A pesar de eso, las protestas continúan y tienen a generalizarse.

Aquí en el Brasil, la catástrofe de la pandemia está acompañada del empobrecimiento general de la población, que ciertamente se transformará en odio contra los gobernantes y la desigualdad social.

Tenemos que transformar esa solidaridad de clase y ese odio contra los poderosos en lucha por un verdadero cambio, por el poder de los trabajadores y las trabajadoras, lo único que puede llevar a una condición digna de vida para toda la clase trabajadora.

Notas:

[1] https://www1.folha.uol.com.br/equilibrioesaude/2020/01/mortes-triplicam-e-cidade-de-sao-paulo-negocia-usar-utis-privadas.shtml

[2] https://g1.globo.com/sp/sao-paulo/noticia/2020/04/27/agua-rasa-e-pari-na-zona-leste-tem-maiores-taxas-de-mortes-confirmadas-ou-suspeitas-por-coronavirus-em-sp.ghtml

[3] https://saude.estadao.com.br/noticias/geral,sp-tem-registro-recorde-de-mortes-por-coronavirus-grande-sp-tem-81-dos-leitos-de-uti-ocupados,70003285762

[4] https://www1.folha.uol.com.br/equilibrioesaude/2020/01/mortes-triplicam-e-cidade-de-sao-paulo-negocia-usar-utis-privadas.shtml

Traducción: Natalia Estrada.