Compartir

Si fuera necesario, pasando por arriba de las cúpulas de las mayores centrales sindicales.

Por: PSTU – Brasil

Entramos en diciembre con este gobierno y este Congreso Nacional quemando miles de millones en la compra de diputados para intentar aprobar la reforma de la Previsión e imponer un nuevo nivel de explotación sobre la clase trabajadora brasileña.

Solo en propaganda engañosa quemó 100 millones de reales. Está dispuesto aún a dilapidar R$ 21,8 mil millones para comprar diputados y conseguir los 308 votos para aprobar la reforma en la Cámara, todavía este año.

Una pesquisa de la Datafolha de este mes muestra que este Congreso es el más impopular de la historia: solo tiene la aprobación de 5% de la población, y Temer solo tiene 3%. Nunca estuvo más claro que el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial son, además de bandidos, representantes de los verdaderos privilegiados de este país: banqueros, dueños de fábricas, hacendados y políticos corruptos.

Eso es todavía más escandaloso cuando alegan un falso déficit de R$ 149 mil millones en la Previsión, pero solo en 2016 liberaron a los empresarios de pagar R$ 271 mil millones en impuestos, y las deudas de las grandes empresas con el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) supera los R$ 450 mil millones.

¿Por qué el gobierno no corta el pago de la deuda pública a los banqueros, que consume 43,94% del presupuesto del país, cuando la Previsión no llega a 23%?

Quieren confiscar nuestras jubilaciones para arrojar la crisis capitalista sobre nosotros y garantizar el aumento de las ganancias de ese puñado de parásitos burgueses y corruptos.

Basta de traición de las centrales

A pesar de haber unidad cuando se trata de atacarnos, hay crisis también entre los de arriba, por eso, a pesar de todo, están con dificultad para conseguir los 308 votos que, sin embargo, pueden ser comprados.

Lea también  Lula y la democracia de los ricos

Nuestro problema es que la cúpula de las mayores centrales, como la Força Sindical y la CUT, no están empeñadas en serio en la derrota de las reformas y del gobierno y en la construcción de la movilización unitaria. Por el contrario, han desmontado y traicionado una y otra vez la posibilidad de Huelga General y unificada.

Hicieron eso una vez más el 5 de diciembre, cuando en vísperas del paro suspendieron la huelga sin consultar a las bases, y sin ni siquiera realizar una reunión con todas las centrales. La CSP-Conlutas, por ejemplo, no fue llamada para esa reunión “sorpresa”, si es que la hubo, y ni comunicada oficialmente. Força Sindical y CUT suspendieron la huelga por teléfono entre tres o cuatro burócratas, mientras decenas de miles de dirigentes sindicales y activistas de todas las centrales y movimientos preparaban la huelga en la base.

Este nuevo desmonte facilitó la vida del gobierno. Como si no bastase, el mismo día 5/12, cuando, a pesar y contra las cúpulas de las centrales en algunos Estados se realizaba un fuerte movimiento y huelgas, en otros, asambleas, atrasos en las entradas de turnos en fábricas, huelgas de diversos sectores, actos y bloqueos de autopistas, las direcciones de la Força Sindical, UGT, Nova Central y CSB se reunían con Temer y posaban sonriendo para la foto junto con el sujeto más odiado del país.

Lo que está detrás de esta actitud de las cúpulas de estas centrales es que ellos no se contraponen hasta el fin a las reformas, defienden el impuesto sindical a cambio de derechos de los trabajadores y están atadas a partidos que también están atados al “mercado”. Solidariedade, de Paulinho da Força, es parte de la base de apoyo al gobierno. El PT, de la cúpula de la CUT, no quiere ni derribar a Temer ni impedir las reformas, quiere tener votos en 2018 capitalizando el desgaste de Temer y también, caso gane, prefiere que Temer ya haya hecho el servicio sucio.

Lea también  ¡Es por la vida de las mujeres trabajadoras! ¡Legalizar el aborto ya!

La clase trabajadora debe seguir exigiendo que esas centrales se sumen y llamen a la huelga general, y hacer toda unidad en la acción para luchar, pero debemos preparar la lucha por la base, reunir a todos los sindicatos y movimientos en los Estados, realizar asambleas, reuniones, comités en los lugares de trabajo, estudio y vivienda, parar el Brasil y tomar las calles para impedir esa reforma, con o sin las cúpulas de las Centrales.

Cuando cerrábamos esta edición, otra reunión de las centrales estaba siendo arreglada, por iniciativa de la CTB con apoyo de la CSP-Conlutas, y vamos a defender ahí la Huelga General. Pero, desde ya, si fuera aprobada, debemos en todas las asambleas desautorizar que cualquier cúpula pueda levantarla sin autorización de toda la base en asambleas en todo el Brasil.

Brasil precisa de un proyecto socialista

Necesitamos luchar contra todos estos ataques de la burguesía. Pero, podemos ir más allá. El Brasil es un país rico y es un verdadero escándalo que la mayoría de nuestro pueblo viva en las condiciones en que vive, así como que exista la desigualdad social que existe. El PT estuvo 14 años en el gobierno y el Brasil no cambió nada, por el contrario, continuó empeorando. Con la crisis y con Temer está aún peor.

Los trabajadores y el pueblo pobre de nuestro país pueden tener pleno empleo, mejores salarios, jubilaciones dignas, jornadas de trabajo de 36 horas [semanales], derechos, educación y salud públicas y gratuitas de calidad, universalización del saneamiento básico y vivienda para todos; acabar con la violencia, el genocidio, el preconcepto y garantizar derechos iguales para negros, mujeres, LGBTs y trabajadores extranjeros. Puede incluso preservar el medio ambiente y garantizar un futuro para nuestra juventud. Pero, para eso, es necesario imponer otro sistema. Un sistema en que la producción, el trabajo, la ciencia, sean dirigidos a promover el bien de toda la sociedad y no a dar ganancias para un puñado ínfimo de billonarios. Precisamos luchar por el socialismo. Por un gobierno socialista de los trabajadores, que gobierne a través de Consejos Populares, que estatice las fábricas, los bancos y las cadenas de supermercados y las ponga bajo control de los trabajadores, así como toda la organización de la vida social.

Lea también  Miles de mujeres se manifiestan contra la Reforma Fiscal

Necesitamos organizar a los de abajo para derribar a los arriba e imponer desde abajo un gobierno nuestro.

Artículo editorial de Opinião Socialista n.° 547, diciembre de 2017.-

Traducción: Natalia Estrada.