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La reforma laboral, si fuese aprobada, será el mayor ataque que ya vimos a la CLT (Consolidación de las Leyes del Trabajo) desde su creación en 1943. Se trata de la tentativa de quites históricos de nuestros derechos laborales.

Por: CSP-Conlutas

“No podemos aceptar que una escoria de bandidos nos imponga esta ofensiva, ellos no tienen moral para votar nada, la gran mayoría de ellos debería ir a la cárcel y devolver lo que robaron de los cofres públicos”, se indigna el dirigente de la Secretaría Ejecutiva Nacional de la CSP-Conlutas, Atnágoras Lopes.

La prensa burguesa alimenta la defensa de ese ataque. Una nota de la revista Exame, por ejemplo, trae un texto del parecer de la comisión sobre el origen de la CLT para justificar los cambios propuestos por esa comisión especial que analiza el tema. “Inspiradas en el fascismo de Mussolini, la reglas de la CLT fueron pensadas para un Estado hipertrofiado, entrometido, que tenía como directriz la tutela exacerbada de las personas y la invasión de sus íntimos”. ¡Una canallada este argumento!

Canallada, porque no es abordado por el parecer ni por la nota que [si] los derechos laborales contenidos en la CLT se dieron de aquella forma fue debido a las conquistas que ocurrieron luego de luchas importantes de nuestra clase. La clase trabajadora brasileña e internacional ya contaban con un proceso de organización y huelgas realizadas en defensa de derechos desde la revolución de 1917, en Rusia, y la organización de movilizaciones importantes por los trabajadores europeos. Brasil, por ejemplo, ya había vivido la experiencia de una Huelga General de 31 días, en 1917. ¡La CLT no fue un presente del gobierno Vargas!

Tanta es la prisa del gobierno Temer por aprobar las medidas, que el parecer de la comisión, previsto para ser presentado el día 4 de mayo, fue anticipado para el último 12 de abril. Quieren aprobarlo en la comisión este mismo martes 18 de abril.

El proyecto del gobierno, el Proyecto de Ley 6787/2016, sufrió 844 enmiendas, y ataca los derechos de los trabajadores en puntos cruciales.

El punto crucial es que la negociación entre empresa y empleado valga más que las leyes establecidas en la CLT y hasta en la Constitución. Esto significa que ninguna ley será garantía a los derechos laborales. Si el sector no tuviera organización y fuerza suficiente podrá perder cualquier tipo de derecho. “Además de eso, todos nosotros sabemos, nunca hay negociación entre ‘iguales’ cuando se trata de patrón y empleado. El empleado está siempre en desventaja, precisa garantizar el sustento de la familia a través de su empleo, en cambio el patrón vive sin producir y acumulando riquezas y más riquezas a costa de la explotación, de nuestro sudor, de nuestra sangre”, resalta Atnágoras.

Este es, de hecho, el paso crucial para que en la práctica los trabajadores no tengan más derechos garantizados. Vacaciones, aguinaldo, salario, FGTS [Fondo de Garantía de Tiempo de Servicio], jornada de trabajo. Nada estará garantizado. Todo podrá ser “negociado” por debajo de lo que está previsto en la ley.

“Con la aprobación de la ley de tercerización, este bando de la Odebrecht quiere que los contratos de trabajo queden totalmente precarizados”, denuncia el dirigente. La tercerización en sí reduce derechos laborales, como vacaciones, aguinaldo, aumenta la jornada de trabajo, reduce salarios y empeora mucho las propias condiciones de trabajo. Es público que la tercerización mata ocho trabajadores de cada diez en accidentes fatales de trabajo.

¡Congreso Nacional corrupto!

La población siempre supo que la corrupción impera en el Brasil: en pequeños municipios, capitales, Estados y en el espacio federal. Desde hace años y hasta aquí diversos escándalos son estampados en los medios. Los castigos son pocos y, lo peor, los esquemas [de corrupción] continúan, porque interesan a quien está en el poder. Son verdaderos esquemas entre grandes empresas, bancos, agronegocio y políticos. Dinero y beneficiarios ilícitos. El poder económico se sobrepone a la política y a la organización de la sociedad brasileña. Nuestro país es dirigido por corruptos y corruptores.

La lista oficial del ministro Edson Fachin, informante de la Lava Jato en el Supremo Tribunal Federal (STF), divulgada la semana pasada, consta nada menos que de 108 nombres y entre ellos están políticos de diversos partidos.

Delatados por la contratista Odebrecht, una de las más grandes corruptoras del país, están ministros, gobernadores, prefectos, senadores, diputados, ex políticos y figuras públicas. En las acusaciones hay crímenes de corrupción pasiva y activa, lavado de dinero, falsedad ideológica, y la formación de cárteles y fraude en licitaciones. Se abrió una investigación contra nueve ministros del gobierno Michel Temer, 29 senadores y 42 diputados federales.

Aécio Neves (PSDB), José Serra (PSDB), Renan Calheiros (PMDB), Aloysio Nunes (PSDB), Cássio Cunha Lima (PSDB), y Romero Jucá (PMDB), Paulo Rocha (PT) y Jorge Viana (PT), además de los presidentes del Senado, Eunício Oliveira (PMDB), y de la Cámara, Rodrigo Maia (DEM), y tantos otros.

Mientras tato, es preciso afirmar que la lista oficial del ministro Fachin, vino en óptimo momento. Exactamente cuando los trabajadores preparan una Huelga General en el país, en defensa de derechos sociales y laborales.

Toda esta situación solo reafirma que este congreso y el gobierno están formados por políticos corruptos que no tienen ninguna moral para votar la tercerización y las reformas de la Previsión y laboral. Es también una prueba de que gobiernan y legislan en beneficio de las grandes empresas, los banqueros y el agronegocio.

La CSP-Conlutas reafirma una vez más: ¡No vamos a aceptar el quite de ningún derecho de los trabajadores. Es hora de fortalecer la Huelga General del 28 de abril para derrotar las reformas y derribar a Temer y a todos los corruptos del Congreso Nacional!

Traducción: Natalia Estrada.