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En pleno aniversario de los 55 años del golpe, el gobierno usa dinero púbico para hacer propaganda del régimen que mató, violó y persiguió a opositores.

Por: Diego Cruz

Como si no bastase enaltecer el golpe de 1964 y la dictadura militar, la tortura, el asesinato y la persecución contra opositores políticos, Bolsonaro fue más lejos y puso el aparato del Estado para hacer propaganda del régimen de excepción, con recursos públicos. Después que Bolsonaro determinó que el golpe fuese conmemorado en los cuarteles, un video que enaltece la dictadura se divulgó este domingo por el número oficial de WhatsApp del Planalto [Casa de Gobierno], aniversario de los 55 años del golpe.

El video, sin firma, trae la versión difundida por Bolsonaro y sectores de la ultraderecha, de que el Ejército habría “salvado” el país, amenazado por “comunistas” y “huelgas en las fábricas”. El video de dos minutos, muestra un narrador que diseña un escenario fantasioso difundido por esos sectores. “Era un tiempo de miedo y amenazas, amenazas de aquello que los comunistas hacían, donde era impuesto sin excepción”, dice.

“Había mucho miedo en el aire, huelgas en las fábricas”, complementa, diciendo que “el pueblo” clamó la acción del Ejército. “Fue solo así que la oscuridad fue pasando y se hizo la luz”, dice, y para rematar: “El Ejército nos salvó”. Es la misma versión delirante que justifica el golpe y que subsiste en el interior de los cuarteles y de ciertas cabezas que habitan hoy el Palacio del Planalto.

A pesar del anonimato, el WhatsApp por el cual el video fue difundido es administrado por la Secretaría de Comunicación de la Presidencia, que confirmó a la prensa la autoría del material, pero se negó a dar mayores informaciones.

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Provocación y escarnio

Más allá de una completa distorsión de la historia, el video divulgado por el Planalto, en pleno aniversario del golpe, es una provocación inaceptable y un escarnio contra las víctimas de la dictadura militar, los familiares de los muertos y desaparecidos, y contra el propio pueblo brasileño que vivió 21 años bajo un régimen de excepción.

Nada se habla sobre las torturas, los asesinatos, las violaciones, practicados sistemáticamente por los órganos de represión de la dictadura. O de la censura impuesta sobre los medios de comunicación, que impedía la divulgación de los innumerables casos de corrupción que, ahora sabemos, eran la regla en aquel período. No fue por menos que las grandes contratistas, como la Odebrecht, que se involucraron en la Lava Jato, crecieron en la dictadura, así como personalidades como Paulo Maluf y otros grandes corruptos de nuestra historia.

Más ridículo todavía es el tono pretendidamente nacionalista del gobierno, exactamente en el momento en que Bolsonaro entrega el país en bandeja a los Estados Unidos y se pone de rodillas frente a Trump.

Este tipo de absurdo solo puede ocurrir hoy porque en el Brasil, a diferencia de otros países, no se castigó a los asesinos y torturadores de la dictadura. Nuestra historia no fue pasada en limpio y esa situación permite que ciertos sectores abyectos difundan esta versión de la dictadura. No se puede aceptar este tipo de cosa, es preciso investigar a los responsables por la producción y difusión de este vergonzoso video.

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Traducción: Natalia Estrada.