Compartir

Es preciso desencadenar desde ya la preparación de la Huelga General contra la reforma de la Previsión, incorporando las pautas de los desempleados y de los sectores atacados por el gobierno.

Por: PSTU – Brasil

El 20 de febrero, miércoles, ocurrirá en San Pablo la Asamblea Nacional de la Clase Trabajadora, convocada por las centrales sindicales en el ámbito de la lucha en defensa de las jubilaciones y contra la reforma de la Previsión. Es una primera reacción a la campaña masacrante por la reforma impulsada por el gobierno y los grandes medios, con el apoyo de los banqueros y los grandes empresarios.

La convocatoria del día 20/2 es importante y refleja una presión de la base de los sindicatos para que las direcciones de las centrales sindicales encaminen la lucha contra la reforma de la Previsión. Al mismo tiempo, expresa también muchas limitaciones para que esta lucha realmente tenga éxito y consiga derrotar el proyecto del gobierno y de los banqueros.

Derrotar la reforma por entero

El problema, una vez más, es que las direcciones de las centrales sindicales titubean frente a la lucha contra la reforma. Un sector, impactado por la derrota electoral del PT en las elecciones, interpretan eso de forma equivocada, como una derrota de la clase trabajadora, que estaría postrada e imposibilitada, por lo tanto, para lanzarse a una huelga general.

Otro sector, no solo no está contra la reforma de la Previsión como articula una propuesta alternativa, supuestamente menos mala que la del gobierno Bolsonaro. Ejemplo de eso es el PT, como afirmó recientemente el senador Jaques Wagner (PT-BA). Eso aparece, en el plano partidario, también con Paulinho da Força (SD-SP), otro que indicó estar a favor de una reforma.

Lea también  Luchar contra la tercerización laboral y el gobierno de Duque

El propio coordinador del plan económico de Ciro Gomes, el diputado Benavides Filho (PDT-CE), no solo defiende una reforma (incluso con el modelo de capitalización), como está siendo propuesto por el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia (DEM-RJ) para hacer parte del informe de la PEC [Propuesta de Enmienda Constitucional – Comisión Parlamentaria] de la reforma.

Es preciso luchar contra la reforma de la previsión como un todo. No existe reforma “menos mala”, y el camino de la negociación de gabinete ya vimos en lo que da. Las centrales abortaron una huelga general en junio de 2017 a fin de negociar la reforma laboral y el impuesto sindical. La reforma pasó, redujo a polvo la CLT [Consolidación de Leyes del Trabajo- – Código Laboral], y las centrales incluso se quedaron sin el impuesto…

No podemos permitir que la historia se repita, como ya se viene diseñando. Ejemplo de eso es que la reunión de las centrales que convocan el día 20 se negó a hacer el llamado a la construcción de la huelga general. Si se deja ir por ese camino, la asamblea va a transformarse en un día más de lucha, inocuo para la lucha contra la reforma.

La primera tarea de la asamblea es, por lo tanto, desencadenar un proceso real de construcción de la huelga general en las bases de las categorías, en las regiones, en los Estados, en las periferias, acumulando fuerzas para hacer una huelga general aún mayor que la que hicimos en 2017.

Unidad. Organizar a los trabajadores y sectores oprimidos, más allá de las centrales

Lea también  Sudán: Diario de una revolución (5)

Otra limitación de esa asamblea es que ella se restringe a los sindicatos. Al excluir a los desempleados y otros sectores que están siendo duramente atacados por este gobierno, como los negros, los quilombolas, los sin tierra, los sin techo, y los indígenas, se debilita la lucha. Es más de la mitad de la clase trabajadora la que se queda por fuera.

Es preciso unir a los trabajadores de la base de los sindicatos y los movimientos sociales y populares, y eso se hace ampliando la pauta más allá de la Previsión. Es preciso agregar la lucha en defensa del empleo, de los pueblos indígenas y quilombolas, por vivienda, por la reforma agraria, etc., en una gran movilización contra la reforma y también contra los males que sufre nuestro pueblo. 

La base decide: la base debe tomar en sus manos los rumbos de la lucha

Para avanzar en un proceso de organización y movilización, las organizaciones de base de nuestra clase y de los sectores oprimidos deben tomar en sus manos el poder de decidir los rumbos de nuestra lucha. Es preciso que ese plenario apruebe la conformación de un foro nacional que reúna sindicatos y movimientos sociales y populares, a fin de que no dependamos solamente de las direcciones de las centrales.

Ahora, si la asamblea del día 20 no desencadena un proceso real de lucha, organización y preparación de una huelga general, como proponen entidades como la CSP-Conlutas, las organizaciones de base de los sindicatos deben tomar para sí esa responsabilidad, pasando por encima de esas direcciones.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 17/2/2019.-

Traducción: Natalia Estrada.