Compartir

En el inicio de este viernes 25 de enero ocurrió un caso más de ruptura de una represa en Minas Gerais. Se trata de una unidad localizada en la Mina do Feijão, en Brumadinho, perteneciente a la Vale S.A. Ninguna información oficial fue divulgada hasta el momento sobre el número de víctimas y sobre la dimensión de la destrucción ocurrida, pero por lo que circula en las redes sociales, ese puede ser un crimen más bárbaro que el cometido por la empresa y sus socios en noviembre de 2015 en Bento Rodrigues, en la ciudad de Mariana. El crimen de 2015 asesinó a 19 personas, destruyó el rio Doce y afectó brutalmente el modo de vida de poblaciones enteras. Los culpables permanecen todavía completamente impunes, sin pagar siquiera las debidas indemnizaciones a las víctimas.

Por: Jorge Mendoza

En este momento de angustia, aflicción e incertezas, el PSTU se solidariza desde ya con todos los que de alguna forma ven afectadas sus vidas por un acto criminal más cometido por la Vale.

Casos como este son consecuencia de un modelo de explotación mineral predatorio promovido por los grandes grupos económicos del sector, que desdeñan la legislación ambiental y de seguridad del trabajo con el objetivo de elevar el margen de ganancia de los accionistas que parasitan nuestro trabajo y la riqueza de nuestro país.

Lo ocurrido en Brumadinho estaba más que anunciado. La historia reciente muestra que la forma de obtención de beneficios adoptada predominantemente por las grandes mineras en el país, caracterizada por la utilización de métodos obsoletos y más baratos como represas de residuos, es una fórmula perfecta para los sucesivos crímenes que se vienen registrando. Desde 2001, este es el séptimo caso de ruptura de represas en el Estado de Minas Gerais.

Lea también  Actos pro Bolsonaro no representan a la mayoría

Los gobiernos y los grandes partidos que se alternan en el poder también tienen sus manos sucias de barro y sangre, en la medida en que gobiernan en defensa de los intereses de esas grandes empresas. Recordemos que poco tiempo después del crimen de la Samarco, el entonces gobernador Fernando Pimentel (PT), que se portó como un verdadero abogado de la Vale siendo cómplice de sus actos, sancionó una ley estadual que flexibilizaba el licenciamiento ambiental para esos proyectos en Minas.

Así como el actual gobernador Romeu Zema (NOVO), que afirmó luego de electo que tendría como prioridad acelerar todavía más el proceso de licenciamiento ambiental, bajo la justificativa de atraer nuevas inversiones. De la misma forma, el presidente Jair Bolsonaro (PSL) tiene como una de sus banderas el debilitamiento de los órganos de fiscalización ambiental en el país, como el IBAMA.

A diferencia de los discursos adoptados por los gobiernos y por las grandes empresas, la minería –tal como es practicada hoy– no está al servicio del progreso de las comunidades alcanzadas, está marcada por bajos salarios, desempleo en tiempos de crisis, polvo, enfermedades, accidentes y catástrofes como esta, a cambio de migajas que caen de la mesa de los accionistas.

  • ¡Toda solidaridad al pueblo de Brumadinho y a los trabajadores de la Vale S.A. y sus familias!
  • ¡Basta de impunidad: la Vale criminal tiene que pagar por sus actos! ¡Prisión y confiscación de los bienes de los responsables!
  • ¡Por más inversiones públicas en la fiscalización de las represas y de la actividad minera!
  • ¡Por el fin de las represas! ¡Por más inversiones para cambios en el modelo de beneficios de minerales, que genere empleos y preserve el medio ambiente y las comunidades!
  • ¡Estatización sin indemnización de la Vale, la Samarco, la CSN, bajo control de los trabajadores y de las comunidades!
  • ¡Por un gobierno socialista de los trabajadores que ponga nuestras riquezas al servicio del conjunto de la sociedad!
Lea también  Moro tiene bandidos favoritos, es selectivo e hizo acuerdos con Dallagnol

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.