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Fiel a su tradición internacionalista, la CSP-Conlutas abrió un espacio en su segundo día de congreso para que delegaciones de varios países suban al escenario y saluden al plenario. Representantes de Sudán, Costa de Marfil, Palestina, Siria, Francia, España, Italia, Haití y la mayoría de los países latinoamericanos estuvieron presentes.

Por Jeferson Choma

Durante los discursos, el representante de Palestina recordó la similitud de la lucha de su pueblo contra la ocupación colonialista de Israel, con la lucha de los campesinos, indígenas y quilombolas de Brasil. Luego, el representante sudanés recordó la revolución que sacudió a su país este año. El representante de Solidaires, central sindical francesa que forma parte de la Red Sindical de Solidaridad, recordó que más de 8.000 personas fueron arrestadas en Francia en solo cuatro meses de represión contra los chalecos amarillos.

Nathan Leung, un activista sindical y político perseguido en Hong Kong, se refirió a las luchas que tienen lugar en su ciudad y la dura represión política por parte del Estado chino. “No se engañen con eso de que a la dictadura china le queda algo de izquierda o tiene que ver con el con el socialismo. Es una dictadura capitalista”, dijo.

Mario Villareal, abogado de Daniel Ruiz, activista argentino y preso político, explicó la ilegalidad de ese arresto. Recordó que el activista ni siquiera fue juzgado y ha estado en prisión por más de un año. «Queremos decir que Daniel Ruiz no solo tiene apoyo dentro de Argentina, sino que también tiene apoyo fuera de Argentina», dijo. Los trabajadores metalúrgicos del sindicato de São José dos Campos subieron al escenario y extendieron una pancarta en apoyo a Daniel Ruiz.

Situación nacional

La tarde se dedicó al debate sobre la coyuntura nacional. Las polémicas fueron grandes. Se presentaron cerca de 10 propuestas de resolución. En general, el debate giraba en torno al momento actual de la lucha de clases en Brasil. ¿Vivimos en una situación de reflujo de luchas? ¿La clase trabajadora sufrió una derrota política que la coloca en una posición defensiva? ¿Es el gobierno de Bolsonaro-Mourão un gobierno fuerte e invencible? ¿Cuál es el papel de la CSP-Conlutas en la coyuntura actual?

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Vanessa Portugal, militante del PSTU y representante del Bloque Clasista Obrero y Popular, explicó al plenario que Bolsonaro «es un gobierno que ataca más, pero no es un gobierno indestructible». La activista argumenta que el gobierno está lleno de contradicciones internas y divisiones en su base de apoyo. “Pero los trabajadores de ese país, a pesar de que una masa de trabajadores haya votado en Bolsonaro, no le dieron un cheque en blanco. No existe una masa de trabajadores derrotados en el país. No son sus aliados. Están luchando”, sentenció.

Vanessa argumentó que el papel de la central es estar a la cabeza y no por detrás del proceso generalizado de luchas. “Y si este Congreso no se va de aquí con esta concepción y prepara a la CSP-Conlutas para el gran desafío de aparecer como una dirección necesaria y urgente para dirigir estas luchas … camaradas … no tengan dudas, los trabajadores pasarán por encima de las otras centrales y de nosotros».

Otro punto de desacuerdo fue sobre la propuesta de «Fuera Bolsonaro», defendida por Magno de Carvalho en el plenario. Magno es miembro del Bloque Clasista Obrero y Popular, y argumenta que la central necesita adelantarse y defender el «Fuera Bolsonaro» para disputar la conciencia de los trabajadores que rompen con el gobierno.

Cyro García, también del Bloque Clasista Obrero y Popular, respondió diciendo que es progresivo y muy positivo que varios sectores de la clase trabajadora se acerquen al «Fuera Bolsonaro». “Pero desafortunadamente la clase trabajadora no hizo la experiencia con este gobierno. Hay que ganarlos para que luchen contra este gobierno”, dijo.

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También dijo que la evolución de las condiciones políticas podría cambiar rápidamente rumbo a esta situación, obligando a la central a adoptar la bandera de «Fuera Bolsonaro». “Pero este momento no es el momento adecuado. Pero cuando Bolsonaro ataca al Amazonas, tenemos que decir: ‘El Amazonas se queda, Bolsonaro se va’, y lo mismo en cuanto a la Educación, tenemos que derrotar a Bolsonaro-Mourão en las calles y en las luchas”, defendió.

Otro debate polémico fue sobre el papel de la operación Lava Jato y «Lula Livre». Guirá Borba (PSOL-Resistência), defendió en el plenario que la central defienda la campaña por la liberación del ex presidente de la República, ya que su juicio estuvo marcado por una serie de acciones ilegales por parte de la justicia, según denunció el sitio Intercept.

En respuesta a esta posición, Hertz Dias dijo que lo que Intercept mostró es que Moro tiene corruptos favoritos, y que la crisis en el poder judicial sobre la operación Lava Jato es una división “entre los de arriba”. También argumentó que Lula tiene derecho a un juicio regular. “Pero eso no significa de ninguna manera que Lula sea inocente. Tiene que tener un juicio regular, al igual que el 40% de la población carcelaria en ese país. La gran mayoría de negros y habitantes de favelas [barrios pobres] que ni siquiera tuvieron derecho a un juicio”.

Un juicio justo es un derecho democrático que debe ser defendido, pero Hertz dice que, en caso de condena, «tienen que hacer lo que hacen con los jóvenes de la periferia: ¡tienen que ir a la cárcel, sí!». Hertz defendió las libertades democráticas y el fin de la persecución al sitio Intercept y a sus periodistas.

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Grupos de Trabajo

Al final de la sesión plenaria, el Congreso nuevamente se organizó en un Grupo de Trabajo para discutir el tema «Los desafíos del movimiento sindical y popular», que discutirá los ataques contra la organización sindical libre y el intento de criminalizar las luchas populares.