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De acuerdo con especialistas, la reforma de la previsión (PEC 6/2019), con votación prevista en segundo turno en el Senado para este martes a las 14 horas, se aprobará sin grandes problemas. No obstante, antes de la votación, la CCJ (Comisión de Constitución y Justicia) precisa analizar once enmiendas que fueron presentadas por el relator Tasso Jereissati (PSDB) en plenario, luego de la votación en el primer turno.

Por: CSP-Conlutas

La argumentación, en artículo del Correio Braziliense este lunes (21/10) es que la distribución de recursos del Presal y el avance de proyectos para garantizar el pago de enmiendas[1] consiguen destrabar la votación sobre los cambios en jubilaciones y pensiones.

El texto apunta también que la tendencia es de aprobación semejante al registrado en el primer turno, que fue de 56 a 20 votos.

Esto significa que la aprobación de esa reforma nefasta, en la práctica, va a acabar con las jubilaciones en el país.

En el primer turno, la oposición consiguió cambiar la regla de concesión del abono del PIS/Pasep[2] previsto en la propuesta y garantizó que los trabajadores que reciben hasta dos salarios mínimos (a precios de hoy, R$ 1.966 – U$S 482,5) tengan derecho al beneficio. El proyecto preveía el beneficio para quien recibe un salario de hasta R$S 1.364 por mes. Podrá intentar aprobar más alguna enmienda, ¡pero eso es poco!

La reforma de la previsión encaminada por el gobierno Bolsonaro y su ministro de Economía, el banquero Paulo Guedes, acaba con la jubilación de los trabajadores en el Brasil.

Esto porque la edad mínima para jubilarse (65 años para hombres y 62 años para mujeres), aumentó en el tiempo de contribución y rebajó en el cálculo de los beneficios, lo en la práctica restringirá el acceso a la jubilación, a tal punto que millones de trabajadores no van a conseguir más jubilarse.

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Sin contar las reglas de transición que afectarán a todos los trabajadores que están activos, incluso los que están a pocos años de jubilarse; las restricciones en las jubilaciones especiales (que en a práctica no se obtendrán más), en la jubilación por invalidez, y ataques a otros derechos del Instituto Nacional de Seguro Social (INSS).

Como si no bastase, las negociaciones en el Senado conseguirán empeorar lo que ya era malo en la Cámara, con la creación de una PEC [Proyecto de Enmienda Constitucional] paralela que profundiza los ataques a la Previsión Social, extendiendo los cambios para Estados y municipios. Con eso, empleados municipales y estaduales, como profesores, también sufrirán cambios en las reglas previsionales.

Para lo que el gobierno Bolsonaro y políticos precisan alertarse es que esa reforma de la previsión, que acaba con la jubilación pública e impone una situación de miseria a los que demorarán más en jubilarse e incluso a pensionados y jubilados, puede volverse una mecha a explotar como está ocurriendo en estos días en Chile.

“Los chilenos no aguantan más pagar para vivir y vivir para pagar” dice una frase de uno de los panfletos distribuidos en las calles de Santiago.

Los trabajadores mineros, en huelga en Chile, divulgaron una nota en la que listan los motivos que están enfureciendo al pueblo chileno, que resultan en una desigualdad evidente y en la injusticia que sufren los más pobres del país. El gremio destaca en el texto una de las mayores insatisfacciones de la población: “Tenemos un sistema previsional que es un robo; su dinero es aprovechado por los bancos y empresas para prestárselo a usted con altos intereses; las ganancias, las AFPs (Administradoras de Fondos de Pensión) y sus dueños las reciben, pero las pérdidas somos nosotros los trabajadores que las asumimos, pues cuando estemos viejos, cansados y enfermos recibiremos miserias de pensiones”.

Según el dirigente de la Secretaría Ejecutiva de la CSP-Conlutas, Luiz Carlos Prates, Mancha, las centrales sindicales precisarían haber sido enfáticas en la campaña contra la reforma de la previsión en el Brasil.

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“Era necesario haber convocado, una, dos huelgas generales para impedir esta reforma, pero al contrario, negociaron la reforma en la perspectiva de las elecciones de 2020 y 2022”, lo que el dirigente, reitera, es una traición a la clase trabajadora brasileña.

Notas:

[1] Una “enmienda presupuestaria” es un mecanismo mediante el cual se asigna directamente una partida específica del presupuesto para un fin determinado. Algunos diputados “venden” su voto a cambio de una de estas partidas, que destinarán a algo que pueda beneficiar a su base electoral (por ejemplo, la compra de una ambulancia, o la instalación de un puesto de salud en su ciudad, etc.) para así ver favorecida su posibilidad de reelección, ndt.

[2] El Pasep [Programa de Formación del Patrimonio del Empleado Público] es un beneficio concedido a los empleados públicos, que equivale al Programa de Integración Social (PIS), ofrecido a los empleados de la iniciativa privada. El Pasep existe hace 50 años, es muy poco conocido, y fue unificado con el PIS, dando origen al Fondo PIS/PASEP, ndt.

Traducción: Natalia Estrada.